Un año más se celebra el acontecimiento deportivo más importante del mundo, Los Juegos Olímpicos, y un año más como viene siendo costumbre se lanza el juego promocional de dicho evento. Este tipo de juegos no suele aportar nada nuevo y para sacarle el máximo partido es aconsejable jugarlo con amigos ya que es cuando la competición toma otro significado, pero es una lástima (y un chasco) cuando nos encontramos con algo como Beijing 2008 el cual no hace justicia a sus antecesores.
Si es cierto y es de agradecer que el juego aporte unos cuantos deportes que hasta ahora no existían en la saga como Judo o Piragüismo, el problema es que algunos de éstos deportes no llegan a estar bien representados y la jugabilidad resulta algo rara y confusa, en algunos casos hasta tediosa.
Gráficamente cumple, por los pelos pero cumple, no es ninguna maravilla visual ya que en ningún momento llega a destacar, algo que se deja notar cuando nos fijamos en las sombras que proyectan los deportistas, a éstas alturas de la película no me explico cómo pueden hacer algo tan lamentable. Además algunas animaciones llegan a ser ortopédicas y extrañas, vamos, nada agradable para la vista.
Tal vez lo único destacable gráficamente sea la natación, el agua está bastante conseguida pero, una vez más, no es algo que pueda llegar a llamar la atención.
Nos damos cuenta de otra de las calamidades que se han cometido con Beijing 2008 cuando nos paramos a escuchar, es normal que durante el transcurso de una prueba apenas oigamos las pisadas o jadeos de los corredores, pero lo que no encuentro tan lógico es que algunas partes del juego estén dobladas al castellano (presentación de la prueba, anuncio de los participantes…) y otras en perfecto inglés (comentarios y resumen de las pruebas), un sin sentido…
Pero no todo tiene porque ser negro… la jugabilidad, que al fin y al cabo es lo que importa en éste tipo de juegos, se deja querer (a medias) y es que en algunas pruebas el control es tan absurdo y complicado en comparación con la sencillez del deporte que resulta muy aburrido tener que terminarlas. Por suerte el número de pruebas en los que el control es tan lamentable es bastante reducido, en el resto suele ser más de lo mismo a ediciones anteriores (si algo funciona, ¿por qué cambiarlo?) y resultan muy divertidas de jugar, sobre todo si lo hacemos en compañía, los piques en los 100m. lisos pueden llegar a ser antológicos.
Esta entrega cuenta con un total de 36 pruebas diferentes, si es cierto que el número es más reducido si no contamos pruebas muy similares como las de atletismo o natación, además sigue sin haber deportes de equipo como el Baloncesto, el Balonmano o el Waterpolo, pero al fin y al cabo son deportes demasiado complejos como para introducirlos bien en un juego de Olimpiadas.
En conclusión, Beijing 2008 es un juego divertido, sobre todo si lo juegas con amigos, pero te recomiendo que no dejes muy lejos tu viejo Atenas 2004 ya que en muchos aspectos puede llegar a ser bastante más divertido que el actual. En definitiva viene a ser un juego "alquilable".
LO MEJOR
Algunas pruebas resultan muy divertidas de jugar
Jugar con amigos, los piques (sanos) que se crean son memorables
LO PEOR
Gráficamente no es nada del otro mundo, incluso tiene algunos fallos importantes
El apartado sonoro... sin comentarios, un auténtico destrozo
Lo absurdo del control en algunos deportes