Dentro de la serie de títulos basados en películas, cómics y demás licencias que parecen ser la mina de oro, tanto para Traveler Tales como para los dueños de las marcas, ahora le toca a un Batman que está a medio camino entre la serie de Adam West y el primero de Burton. Sin embargo, también tiene dosis de todo cuanto hemos visto en los cómics y, por supuesto, en esa parafernalia que no deja en paz al Caballero oscuro cuando hay peli nueva.

El principio no podía ser más prometedor: todos los malos salen de Arkham, gracias al inestimable compañerismo psicótico de Jocker. Un plan que sale bien, para variar, pero que en seguida nos deja Gotham lleno de supervillanos, y no tanto, que se dedican a robar todo lo que pueden para, quién sabe qué objetivo final. El caso es que todo lo que conocemos de los juegos de LEGO está aquí. El control directo, el humor que aquí resulta mucho más acorde con lo que conocemos de la serie de televisión, monedas que caen cuando destruimos algo o nos cargamos a algún malo y, por supuesto, multitud de piezas que nos dejan construir todo tipo de elementos más o menos básicos para el desarrollo de la aventura.

Otro elemento a destacar es la posibilidad de volver a jugar cualquier nivel. En esta ocasión está bastante claro por dónde puedes ir y qué has de dejar para más adelante. Parece como si por fin tuviéramos la sensación de que el modo historia es sólo una excusa para descubrir el juego completo, algo que parece muy apropiado para el enfoque que la distribuidora en España le quiere dar al título, enfocado al público infantil. Pero esto no debe echarnos para atrás. Se trata de Batman y uno de los que más nos hacen sentir que tenemos delante al personaje de los muchos disfrates y recursos sin fin.
Los personajes que poblaban el catálogo de LEGO Star Wars han dado lugar a disfraces no menos interesantes. Se trata de utilizarlos como si se tratara de distintos protagonistas, tanto para Batman como para un Robin que parece más tonto que nunca. ¿Os gusta el de las medias verdes? Pues mala suerte, porque buena parte de los chistes y bromas le ponen como protagonista de mofa.

En cuanto a los apartados técnicos, después de un Indy descafeinado, en esta ocasión tenemos un resultado mucho más cuidado. Las escenas oscuras que caracterizan al Señor de la Noche son la norma. Los escenarios están realmente poblados y no da la sensación de tener delante un título de PSOne. Una buena noticia, también porque no parece haber ralentizaciones y la variedad de escenas, armas, vehículos (incluso una planta carnívora que está entre los muchos homenajes a todo tipo de clásicos) es tan alta que los cazalogros y destripadores de juegos lo vais a tener realmente difícil. Los logros están basados en situaciones de los cómics, no sólo en que seamos capaces de terminarnos un nivel. Algo que intenta ser original y que procura mantener el interés de los fans, tanto como el de los cazalogros.
Además de controlar a los personajes y cambiar de uno a otro según convenga, LEGO Batman pone a prueba la paciencia y destreza de los mejores conductores, ya que Gotham no es una ciudad en la que se pueda organizar un GP de F1. El batmóvil se mueve, dispara y usa algunas de sus capacidades especiales, pero la cámara no deja de ser la misma que cuando controlamos a los protagonistas. Eso sí, con la velocidad aumentada y enemigos por todas partes. El resultado parece un poco caótico, aunque en realidad parece un soplo de aire fresco para la posible monotonía de los escenarios de siempre. Ojo, no es que se repitan texturas o elementos de juegos anteriores, nada más lejos de la realidad, sino que el estilo de juego sí que se mantiene, como no podía ser de otra forma en los niveles de a pie.

Volviendo a la realización gráfica y sonora, el moho, óxido, luces que son toda una broma de Jocker y enemigos que se descuelgan de helicópteros fantasma son toda una delicia. La banda sonora está directamente captada de la primera peli de Keaton y Burton, aunque con el toque de siempre que le dan en Traveler Tales. Muy en su lugar, como los efectos de sonido. No esperes que te hable ninguno de los personajes, las vces son las mismas que en títulos anteriores, con ese lenguaje inventado a base de murmullos que sirve para un roto y para un Han Solo.
La base esta vez, no podía ser otra, la Batcueva. Un lugar que de primeras parece vacío, pero que tiene bastantes posibilidades para explorarla. Elevadores, ordenadores, puertas secretas… todo bien integrado y con una lógica que no da lugar a dudas. Si te montas en un coche, accederás a un mapa que te permite elegir el destino.
Y así es LEGO Batman, para algunos puede parecerles más de lo mismo, pero los cambios se notan a simple vista y las posibilidades son mas que en Indy. A quien le guste el personaje principal, le va a resultar imprescindible. En serio, el mimo que le han dedicado esta vez a los malos y buenos, con un Jocker que parecía protagonista pero deja sitio para otros villanos, es de esos que pocas veces se ven en un videojuego.
Para terminar, decir que los trajes de los héroes y los disfrates de los villanos dan pie a algunas mezclas que jamás se habían dado en las series de LEGO, como es obvio debido a la variedad. No es cuestión de defender que se repita el estilo hasta la saciedad, pero hay que reconocer lo bien que se les ha dado esta vez.