Es difícil hablar de éste juego de forma seria. Y es que el planteamiento tiene tela: Un alcalde se entristece porque su pueblo no tiene el éxito deseado. La gente no viene, el comercio va a pique, además de que la zona no es muy propicia para la expansión del pueblo, y aunque lo fuera, los fondos para preparar el terreno no llegan ni de coña. Así que pensaron… si no podemos crecer a lo ancho… creceremos a lo alto.
¿Y dónde entramos nosotros en todo este jaleo? Pues seremos los encargados de llevar a cabo la ansiada expansión, así que ya sabéis, si sois albañiles frustrados, este es vuestro juego.
Y aquí empieza la emocionante y absorbente historia de la expansión de un pueblo legendario, conocido por sus altas torres y construcciones de ensueño. Esto es Tower Blox Deluxe.
JUGABILIDAD
La jugabilidad es de lo más Arcade, es más, este título es un remake de Tower Blox, juego que compartía la misma mecánica, muy famoso en el mundo de los móviles. Así que no os esperéis profundidad no en su desarrollo ni en su control, porquesolo conseguiríais decepcionaros un poco más.
Nuestra misión consiste en crear altas torres, para que la gente pueda vivir en la ciudad. Para ello, usaremos una grúa enorme, que nuestro Avatar manejará (aunque sólo lo veamos el primer segundo de cada nivel, y eso si nos fijamos bien, que si no quizá ni te das cuenta de que está ahí). Con un movimiento ondulatorio, la grúa irá depositando bloques (sí, los edificios son bloques… luego se caen y culpa del arquitecto…), que poco a poco, irán construyendo la vivienda.
Según cómo coloquemos los bloques, la vivienda ondulará o no. Vamos, que si colocamos dos bloques en perfecta sincronía y bien rectos, pero el tercero lo colocamos descentrado, pues la torre comenzará a oscilar, haciendo más complicado colocar el siguiente bloque, y así sucesivamente, hasta que fallemos al colocar una cantidad de bloques, que la partida acabará.
Eso sí, es curioso, porque da igual lo mal que coloques el bloque y lo que oscile la torre, que no caerá ni se acabará la partida hasta que directamente fallas al colocar la siguiente pieza. Vamos, que la física nos la pasamos por el forro. Pero esa irrealidad es lo que hace divertido el juego.
Al soltar un bloque perfectamente encima de otro, se inicia un combo. Aparece una cuenta atrás en la esquina superior derecha de la pantalla, que multiplica por dos la puntuación obtenida durante un periodo corto de tiempo (la puntuación se traduce en la población que puede albergar la torre). Si colocamos correctamente bloques durante este lapso de tiempo, el multiplicador se restablecerá y hasta aumentará de bonus, haciendo más difícil por asuntos de velocidad el seguir el ritmo, pero recompensando al jugador con grandes puntuaciones.
La profundidad en el control es brutal. Consta de 1 botón, la A, con el que soltaremos los bloques. Vamos, que como si de Bayonetta se tratara, jugaremos con una mano mientras con la otra… hacemos otras cosas de más provecho. Lástima que no haya fémina que acompañe en esta ocasión.
Los modos de juego, aunque no son pocos, siempre serán más de lo mismo, construir, construir y más construir. En solitario, disfrutaremos de tres modos.
En el primero,Partida rápida, nuestro objetivo será construir la torre más alta posible. No hay límites impuestos por la máquina en cuestión de tiempo, simplemente puedes fallar 3 bloques, lo que desencadenará en Game Over.
Seguidamente, tenemos el modo Contrarreloj, en el que tendremos que repetir el mismo objetivo de el modo anterior, pero esta vez con límite de tiempo. Cada X bloques colocados, obtendremos segundos. También al colocar bloques de forma Perfecta, nos brindarán tiempo. No hay límite de fallos, únicamente influye el tiempo, quédate a 0 y morirás, cayendo la torre y aplastando a todo el mundo de la calle, inundando el pueblo de sangre (es una lástima, pero no es así).
El tercer y último modo individual es el más largo de todos. Hablo del modo Carrera. De aquí sacamos la historia principal. Tenemos bajo nuestro control cuatro distritos, que son terrenos cuadriculados donde construiremos nuestras torres.
Al principio, sólo podemos construir torres azules, de escasa altura y bastante sencillas de llevar a cabo. Según vayamos haciendo crecer nuestra ciudad, iremos recibiendo mejoras, que se traducen en torres de más altura, balcones y tejados “premium”para cada tipo de torre (que a su vez se traducen en bonus de puntuación).Más adelante recibiremos torres de 20, 30, 50 o incluso 100 bloques de altura.
También recibe un punto estratégico, ya que podemos tirar abajo todas nuestras construcciones y volver a hacerlas, del mismo tipo o de un distinto, y éste será un punto clave para construir las torres más altas, ya que necesitamos cumplir diversos requisitos. Por ejemplo, una torre azul, la básica, puede construirse en cualquier lado, pero una roja necesita construirse al lado de una azul, y una verde, que sería la posterior a la roja, necesita estar al lado de ambas para poderse llevar a cabo.
En todo momento podemos ver un contador con cuanta población tenemos y a que nos falta para poder recibir la siguiente bonificación. Vamos, este modo puede considerarse casi infinito, siempre y cuando no te canses, cosa más que probable.
Pero no sólo tenemos el modo individual, también tenemos unos modos cooperativos, para hasta 4 jugadores, que aunque no son gran cosa, sirven para darle un poco de vidilla más al juego.
El primero de estos modos cooperativos es el modo Batalla, en el que, partiendo de una altura como objetivo que decidiremos los jugadores, el jugador que primero alcance la meta propuesta será el ganador. Pero claro, no iba a ser todo un camino de rosas. Por el camino de ascensión y según nuestros combos, conseguiremos potenciadores que perjudicarán de bastantes maneras a los rivales, desde alterándole la velocidad de la torre y de la grúa, hasta tirándoles bombas.
Los otros modos son Contrarreloj (lo mismo que en individual, pero añadiendo la puntilla de ver quién lo hace más rápido) y Partida Cooperativa (entre dos jugadores, el objetivo es construir, como siempre, la torre más alta, mientras uno deja caer los bloques y el otro los ajusta para enderezar la construcción). También, como punto y final dentro del apartado online, podremos acceder a Marcadores globales, para comparar nuestros resultados con los del mundo entero y sentirnos unos inútiles.
Cabe decir, que al principio de nuestra aventura, debido a la sencillez y al enfoque simple del juego, iremos a comernos el mundo, aunque al cabo de una hora, o incluso menos, nuestro interés caerá en picado.
GRÁFICOS Y SONIDO
Junto estos dos apartados porque solos daría bastante pena definirlos.
Gráficamente, es pobre. Pero mucho. No tiene grandes fallos, pero es muy simple, con muy pocos detalles, tan pocos que hasta cuando llevemos millones de torres en nuestra ciudad, cuando empecemos a hacer otra, el terreno de los alrededores siempre será el mismo, sin cambiar ni un ápice.
A favor, podemos decir que es… ¿fácil de mirar? Es muy colorido e infantil, lo que lo hace agradable de ver, sobre todo cuando nuestra torre gana altura, que viajaremos hasta el espacio y veremos bonitas constelaciones y planetas desconocidos para la NASA. Pero ya está. También mencionar, aunque ya lo he comentado antes, que es uno de esos títulos que utiliza a nuestro Avatar personal como personaje jugable, aunque para el uso que reciben, mejor que no lo hubieran hecho.
Respecto al sonido… está porque no hay juegos mudos. Las músicas durante el transcurso del juego son melodías simples, monótonas y repetitivas que se ven manchadas por el constante ruido de boques caer. Vamos, que no tardaremos en poner nuestra música en el PC y silenciar la TV. En cuanto al doblaje… escaso es la palabra adecuada, si se puede decir así. Nos dicen cuatro frases al principio del juego, y olvídate, que no volverás a oír nada.
CONCLUSIÓN
Tower Bloxx Deluxe viene sin ganas de triunfar. Es interesante al principio, incluso engancha, pero al rato, su monotonía puede con cualquiera. Es un título perfecto para jugarlo los 10 minutos muertos en el metro con el móvil, pero no es la Xbox 360 la plataforma más adecuada para su desembarco, pegándole más una portátil.
En general, no encontramos profundidad en ningún aspecto, la jugabilidad flaquea por lo simple que es, el sonido es un apartado para olvidar, y gráficamente no es ninguna maravilla. Ya podrían haberle añadido más aspectos estratégicos al modo carrera, haciendo una simulación más trabajada.
Los fans del género (si podemos llamarle género) posiblemente consideren conveniente comprarlo, ya que su duración puede ser eterna, en cambio, para los otros usuarios, no vale la pena desembolsar 800 Micropoints en este juego a medio cocer.
Lo mejor
Engancha, al principio.
Los modos multijugador pueden ser divertidos si juegas con colegas. Putear a los demás siempre es gratificante.
Es divertido ver cómo la población se mata para llegar a sus casas.
El enfoque es simple…
Lo peor
… tanto, que acaba consigo mismo.
La profundidad en todos los aspectos es escasa.
Precio desmesurado respecto al valor real del título.
Aburrido y monótono.
Nuestra puntuación para ANALISIS: Tower Bloxx Deluxe