Sobre las 3D
Recientemente hemos visto cómo llegaban juegos que ofrecen capacidad de visualización avanzada en 3D, más allá de los modos tradicionales o compartiendo espacio con ellos. Aquí intentamos ofrecer algo de luz sobre estas opciones más que interesantes.
Las salas de cine han pasado unos años realmente difíciles, pero la luz parece verse al final del túnel. Sin embargo, las películas no tienen por qué ser diferentes para evitar la piratería y hacer que llenemos los cines. Sólo hay que hacer una llamada al interés y reclamar, en las nuevas generaciones, algo más que la añoranza y el olor a palomitas. Aplicar la tecnología y usarla a favor de la industria es el truco a usar. En lugar de limitarse a imponer multas o quejarse sin mover un dedo, empresas como Dolby Laboratories, Disney, RealD o Sensio ya tienen su fórmula propia para atraernos a todos.
Los modos 3D son algo que lleva con nosotros muchos años. Sólo era necesario colorear el celuloide y obligar a todos los espectadores a usar unas gafas, generalmente de cartón, con filtros de colores. Los había verdes, rojos, azules… pero en definitiva, venía a ser una experiencia curiosa que no engañaba a todos los ojos y que se hacía molesta al cabo de unos minutos. Está claro que las teorías físicas y el cuerpo humano no tienen por qué llevarse bien de primeras. Películas como la muerte de Freddy tuvieron cierta repercusión en el cine e incluso en televisión se han podido ver engendros varios que levantaron las ventas de revistas como Teleindiscreta o Teleprograma, aunque la cosa no era para tanto.
Hace poco, ya en 2009, hemos tenido un revival de la “tecnología” del cartón y el film semitransparente coloreado. Ha sido con un juego que no ha llegado demasiado lejos, G.Force de Disney. Quizá un anticipo de lo que estaba por llegar y una punta de lanza para defender la tecnología 3D que se ha extendido más en las salas de medio mundo. Sí, la casa de Mickey Mouse se ha puesto las pilas y nos ha colado un 3D algo descafeinado, pero económico en cuanto a su instalación. Competencia de otras tecnologías, como la efectiva Dolby 3D que ya se puede disfrutar en más de 2000 cines de todo el mundo (
www.dolby.com).
Pero vamos al lío, a los juegos que vienen y lo que pueden llegar a darnos. Avatar ha sido el primero, pero porque Cameron se ha empeñado en que sea la primera gran experiencia 3D total. Tanto la película, como la publicidad, el material impreso y, por supuesto, los videojuegos están pensados para ofrecer la posibilidad de usar las posibilidades avanzadas de visión que pueden convertirse en todo un estándar. Pagar 3€ más por unas gafas de usar y tirar, además de las palómitas, el refresco y la entrada de la película es algo así como un plus que ha hecho respirar a las distribuidoras. Más de 1.000 millones de dólares de recaudación en tres semanas ha hecho de Avatar, la película, un hito que quizá marque época. A partir de ahora, tocará superar la experiencia inicial, porque está claro que la novedad ha hecho mucho en nuestras cabecitas consumidoras con espíritu navideño.
Sigamos con los juegos. Avatar, en su versión para Xbox 360, dispone de opciones en su menú que incluyen los modos: RealD, Sensio, DLP, iZ3D, Side by Side, Full Checkerdboard, Line Interlaced... ¿pero qué significa esto? Muy sencillo, que si tienes una pantalla compatible con alguno de ellos podrás experimentar algo así parecido a lo que ves en las salas de cine. Eso sí, no te hará falta pagar decenas de miles de euros por la tela de la pantalla o por un proyector, ni aguantar a los niños de al lado gritar cada cinco minutos.
Las diferencias más notables entre tecnologías radican en la forma que tienen de engañarnos. Los filtros de colores han sido sustituidos por otros que aprovechan características de la luz al pasar por superficies semitransparentes. Esto es, sólo dejan pasar ciertas longitudes de onda, pero sin quitarnos gama cromática. Vamos, en definidas cuentas, nos ponemos unas gafas y vemos lo que estas nos dejan, por cada ojo, un determinado número de veces por segundo.
El resultado es tan sencillo como que el cerebro interpreta lo que le llega y nos parece tener una sensación de profundidad bastante convincente. Eso sí, la inmersión depende de muchos factores, que implican desde la calidad del equipamiento y la sala, hasta lo que cada uno sea capaz de ver. Las ganas influyen, eso está claro, pero también hay un ínfimo porcentaje de personas, que, a pesar de tener una visión aparentemente correcta para la vida cotidiana, su cerebro no es sencillo de engañar. Obviamente, no son mercado para el 3D, igual que no lo son los invidentes, los tuertos y otros sujetos con problemas físicos severos de este tipo.
Otra diferencia notable entre los sistemas 3D radica en cómo se coordina la imagen que muestra la pantalla con lo que necesita ver cada ojo. En los equipos DLP, hace falta una comunicación directa entre el emisor (generalmente el televisor o un proyector compatible) y las gafas en sí mismas. Estas suelen llevar una batería y es necesario recargarlas, además de tener un peso y proporciones superiores a los modelos pasivos. ¿Ventajas? Pues que puede haber dos usuarios viendo imágenes diferentes frente a la misma pantalla. Baste señalar un par de ejemplos, como que cada uno puede ver (y escuchar con auriculares) un canal distinto o jugar a un fps frente a la misma pantalla, sin saber dónde se encuentra o lo que hace el compañero. Flipante, ¿verdad?
La opción pasiva, más económica y que seguramente se extienda como estándar, implica sólo el uso de unas gafas con filtros polarizados. Sin cables ni alimentación, cada ojo ve lo que le permite el sistema y la sensación es muy buena. RealD y Sensio son los más extendidos, aunque esperemos que lleguen más.
¿Qué pantalla necesito? Pues quizá ya tengas una compatible, porque lo realmente importante en este caso es que haya un flujo constante, estable y de calidad en cuanto a las imágenes mostradas. Si queremos ver un juego a 60 imágenes por segundo (no es realmente esto, pero seguramente lo entendamos así todos), pero hay que crear ese efecto para los dos ojos, la pantalla debe ser capaz de lidiar con el doble (la mitad para cada ojo, vamos). El total, se ha de refrescar la imagen, al menos, 120 veces por segundo (60 por ojo).
Pero eso no es todo, ya que los diferentes métodos de 3D usan técnicas más o menos distintas para conseguir sus maquiavélicos efectos en nuestras retinas y cerebros (¡Juajajajjuajá!). Por lo tanto, no está de más que los fabricantes de televisores, monitores y proyectores incluyan un botoncito extra en los mandos a distancia, que nos permita cambiar entre RealD, Sensio, etc. ¿Lo tiene ya tu Sony Bravia serie W de 3000€? Me parece que no. Así que ale, a comprar otra tele. Eso pasa por no hacer caso a los foros de XboxManiac.es y lanzarse al consumismo desmesurado. Una tele baratita, para salir del paso, era una apuesta más segura… a la espera de la buena, buena, de la 3DReady, HDReady, MKVReady, y QueLoFlipasReady.
Y, por último, una idea de Sieg: Natal y 3DReady.
Viendo que cualquier Xbox 360, incluidas las que queden funcionando de la primera hornada de 2005, son capaces de mostrar gráficos en modo RealD, Sensio. DLP con sincronización, etc. ¿Por qué no añadir un toque de Natal e interactuar con Milo a otro nivel? Pues empezad a imaginar, porque si nos ponemos las gafas 3D y volvemos a echarle un vistazo al vídeo que presentó el señor Batidora, el Hype se dispara hasta cotas que ni Peter, oye.
Para los que estéis esperando aún, antes de comprar un televisor nuevo, aquí tenéis un ejemplo de lo que nos espera para este año. Tened en cuenta que la revolución 3D llegará antes de las olimpiadas de 2012, las cuales serán transmitidas con dicha tecnología. Pero, por ahora, Toshiba parece llevar ventaja en algunos aspectos, gracias a que le compró a Sony su parte en el desarrollo y fabricación del famoso procesador CELL (sí, como el que llevan las PS3):
Toshiba ha mostrado en CES Las Vegas sus credenciales para liderar el futuro de la televisión y el entretenimiento en el hogar, gracias a la presentación de la Toshiba REGZA CELL TV. Un televisor basado en el procesador CELL que revoluciona el concepto de televisión 3D, ya que reproduce estas imágenes y es el primero capaz de convertir a este formato cualquier contenido 2D, ya sean películas, videojuegos u otras fuentes de video domésticas.
Además, REGZA Cell TV ofrece una calidad de imagen y sonido únicas, con el mayor detalle, nitidez y pureza de los colores posible y prestaciones hasta ahora nunca vistas en este mercado a la hora de reproducir y grabar simultáneamente varias fuentes HD de video o tv, recibirlas o enviarlas a otros dispositivos.

Las cámaras profesionales para grabar en 3D han bajado a precios como los 21.000$ de este modelo de Panasonic. Sin embargo, fabricantes como Samsung ofrecen dispositivos compactos que hacen fotos y graban vídeo, bastante más accesibles.
“Para Toshiba la televisión del futuro tiene que ser 3D, fácil de usar y con la máxima capacidad para reproducir, compartir, grabar y enviar imágenes y sonido con la máxima calidad”, señala Alberto Ruano, director general de Toshiba en España. “REGZA Cell TV es nuestra baza para mostrar al mercado, y sobre todo al usuario de gama alta, que disponemos de la tecnología para hacer realidad todo lo que puede desear de una televisión”, concluye Ruano.
A la vanguardia en 3D
El año 2009 ha mostrado que el futuro del entretenimiento pasa por la tecnología 3D. Este año, películas como UP o, más recientemente, Avatar de James Cameron han supuesto un punto de inflexión para el relanzamiento de los cines en 3D. En 2010 esta revolución llegará al salón de las casas y Toshiba apuesta por ofrecer esta tecnología de una manera innovadora y única.
La REGZA Cell TV reproduce contenidos en 3D y para verlos son necesarias unas gafas interactivas. Estas funcionan obturando alternativamente uno u otro ojo, para que cada uno reciba la imagen correcta tomada en ángulos diferentes que luego el cerebro une en una sola imagen dando la impresión 3D. Pero además, a la espera de que haya más películas en este formato, Toshiba ha desarrollado un método para convertir los contenidos 2D en 3D y conseguir esta misma experiencia con películas y videojuegos que no se hayan grabado o creado con esta tecnología.
La apuesta de Toshiba por la tecnología 3D va más allá. La siguiente barrera para la empresa será permitir a los usuarios interactuar con la TV con los gestos de la mano. Así, una microcámara integrada recogerá los movimientos del usuario y los traducirá en comandos de control remoto.
Con un explorador de Internet que soporta contenidos en Alta Definición CELL Regza de Toshiba, permite incluso mantener videoconferencias familiares en su gran pantalla de forma sencilla, proporcionando así una nueva vía de comunicación social online en el hogar.
Más calidad de imagen y sonido
Para lograr la mayor calidad de imagen posible, Toshiba ha utilizado en la REGZA Cell TV un panel optimizando la tecnología Full LED o LED trasera. Los ingenieros de Toshiba han montado una pantalla de 55” con 4.608 modulos LED, muchos más de los que disponen los actuales televisores con esta tecnología (960 en una con tecnología LED directa y menos de 300 en una iluminada con LED sólo lateralmente). Adicionalmente Toshiba ha diseñado un sistema de control electrónico que permite hacer funcionar individualmente hasta 512 áreas LED. Esto supone mejorar la tecnología de iluminación y apagado de diferentes zonas de la pantalla. El resultado es una televisión con una luminosidad de 1.250 cd/m2 y un contraste dinámico de 9.000.000:1 (el máximo actual estaría en 5.000.000:1).
Esta calidad de imagen se completa con un nuevo sistema de sonido multiamplificado, REGZA Sound Bar. Además integra un altavoz de última generación en formato ultraligero montado sobre una caja de aluminio que proporciona una gran calidad al sonido. Los 60 vatios de potencia de sus altavoces pueden funcionar como altavoz central en un sistema Home-Cinema 5.1
Mejores sistemas de escalado
La tecnología de escalado y mejora de la imagen sigue siendo vital en un televisor debido a la gran cantidad de contenidos existentes en definición estándar o incluso de menor calidad. Por esta razón la REGZA Cell TV sigue aprovechando la tecnología Resolution+ para aumentar la nitidez de estos videos y ofrecer imágenes casi en Alta Definición, independientemente de la fuente.
Para logarlo, esta tecnología compara las áreas adyacentes de una forma a otra y correlaciona la información de los millones de píxeles de cada una. Luego determina las formas de las ondas de similar naturaleza y combina la información de los pixeles para mejorar el detalle de los bordes en las formas de cada imagen, mejorando así la percepción de la profundidad y textura de la imagen que se va a reproducir. También es posible mejorar la calidad de los videos de Internet de páginas como YouTube, sin las distorsiones causadas por los algoritmos usados para su compresión y que resultan muy evidentes en pantallas de gran formato.
Compartir contenidos, cada vez más fácil
REGZA Cell TV también ha sido concebido como un servidor de contenidos y de almacenamiento dentro de la red doméstica. En el disco duro del televisor (3 TB = 3.000 GB) se pueden almacenar muchas fuentes diferentes, ya sea un DVD o Blu-Ray, el contenido del ordenador, de cámaras o incluso la grabación de canales de TV. Sobre este disco duro se ha montado toda una serie de tecnologías y aplicaciones para trasmitir y difundir estos contenidos a otros dispositivos en streaming o recibirlos, ya que está capacitado para reproducir varias fuentes de video de manera simultánea. A modo de ejemplo, la versión que se empezará a comercializar en Japón dispone de 11 sintonizadores de TV (tanto digital como de cable) y puede grabar hasta 8 programas de forma paralela o reproducirlos a la vez.