Título: Call of Duty Classic
Publica: Activision
Desarrollador: Aspyr / Infinity Ward
Xbox Live: Sí
Multijugador: Hasta 8
Lanzamiento: December 10, 2009
PEGI: +16
El primero de los títulos que se enfrentó de tú a tú con la saga Medal of Honor, y ganó el combate, se renueva en Xbox Live para aclarar por qué es tan grande su legado.
En 2003 teníamos muchas cosas en la cabeza como para ocuparnos de ir a trabajar con normalidad, sacar el perro a pasear o pensar en las vacaciones. Menos mal que Infinity Ward consiguió sacar algo más que un mod de Quake III y nos embarcó en una aventura llena de emoción que afloraba los valores máximos de la guerra. Sí, algo que iba más allá de habitaciones llenas de enemigos a abatir o soldados que te avisaban con un "¡Alert!". ¿Qué hacía Call of Duty en los PCs, casi dos años después de salir Xbox al mercado? Pues llamar la atención y despertar a un sector que se empezaba a estancar en esterotipos sin chispa.

Ahora, pasados seis años, Infinity Ward ha reinventado su historia en tres ocasiones y, la última, aún está presente en millones de cabezas, camperas y esniperas, que no pueden separarse de Modern Warfare. Pero lo que llamaba a jugar en 2003, ahora apenas despierta una sonrisa y los años han hecho que mirar atrás sirva para admirar lo mucho que han evolucionado los juegos. Sí, Call of Duty Classic, que se puede descargar del bazar de Xbox Live, es una actualización con un ligero lavado de cara. Ni siquiera podemos hablar de remake, porque la fotocopia que nos ofrece se puede llegar a confundir con lo que ofrecen los CDs originales bajo el último de los equipos con Windows. Sin embargo, hay algo que este título aún puede enseñarnos, aunque se limita a sensaciones diferentes para según qué tipo de jugador.
Si ya estuviste en Stalingrado o apuraste el tiempo pegado a las arenas de Normandía, Call of Duty Classic te hará recordar tiempos pasados, y buenos sobretodo. Aquellas sensaciones, tras cierto shock por volver a ver los gráficos de antes, vuelven a los pocos minutos y el juego sigue invitando a conocer su final. Bien es cierto que las escenas que antes nos hacían sudar o nos emocionaban, ahora pasan como si tal cosa, pero todavía conservan algo que las hace especiales. Todo es cuestión de superar lo que vemos y pensar en este juego como el clásico que es, por lo que fue, no por lo que queda.

En caso de no haber estado al pie del cañón en el debut de Infinity Ward, los motivos para probarlo pasan, sobre todo, por la labor de investigación y "cultural" que cualquier aficionado a los videojuegos debería experimentar. Baste decir que las imágenes pasan con una gran suavidad, que las texturas han sido ligeramente retocadas, que el juego funciona a 1080p o que los tiempos de carga han mejorado. El resto, es una pieza de museo que alguno no apreciará y en la que se pueden criticar las escenas predeterminadas, la inteligencia artificial (novedosa para la época) superada con creces o lo explotada que estaba la idea de tener enemigos infinitos hasta alcanzar un punto de control. Este clásico está lleno de trucos que supusieron una novedad y que aprovechaban el hardware, al mismo tiempo que nos engañaban. Méritos, que han servido de base para estos seis años de lanzamientos desiguales. Lo que no se puede criticar es la sensación de tener compañeros al lado, otros soldados que "funcionaban" de verdad y que enmascaraban las posibilidades técnicas del momento. Los mismos que apoyaban cuando hacía falta o se saltaban todas las reglas y superaban los puntos de control como por arte de magia, pero ahí estaban.
Respecto a la historia, no hay mucho que añadir. El acierto es la nota predominante, con momentos para recordar y escenarios que se han copiado posteriormente con mejor o peor éxito. La campaña americana, con el soldado Martin y la 506 aerotransportada, se mezcla con los británicos del sargento Evans o los soviéticos que ofrecieron uno de esos momentos que te invitaban a enseñar un juego a cualquier neófito que pasara por delante. Aquí, se podría hacer un estudio sobre bien elegido que estaba todo, incluso los tanques rusos, para la época.
El control, por su parte, es algo que no se ha adaptado con demasiado esmero esta vez. Con el pad en las manos, queda claro que la evolución después de Halo ha sido algo lento pero seguro y, viendo este Call of Duty, se han saltado algunas lecciones en la adaptación a Xbox 360. Es necesario darle un tirón de orejas a los encargados, en un aspecto que podría haber destacado con poco esfuerzo, muy por encima del ligero lavado gráfico o el pobre entusiasmo en la parte sonora. Esta última "tragedia", nos da que pensar, porque antes el dinero te hacía pasar de una tarjeta gráfica integrada a una maravilla en alta fidelidad. Ahora, todo viene de regalo y tanto el 5.1 como la máxima resolución están ahí para usarse a discreción. La actualización se ha limitado enormemente y la ambientación del original se quedará en el recuerdo, avisados estáis los aventureros.
Otras facetas, que ahora están muy trilladas, incluyen el multijugador. Con un máximo de ocho jugadores, tampoco aquí ha habido una mejora sustancial. Los modos clásicos, seis de ellos, incluyen la novedosa vista cuando mueres (vale, lo era hace seis años). Pero algo no cuadra aquí, porque yo jugaba con hasta 32 usuarios de PC en su momento… con menos memoria y muchísimos menos recursos. Los mapas no han empequeñecido al mismo ritmo, con lo que la experiencia resulta aburrida en los mismos sitios que antaño era apoteósica o excesivamente concurrida. Si al menos pudiéramos jugar la mitad… pero bueno, tampoco pasa de curiosidad, porque teniendo Modern Warfare 2 en nuestra unidad de DVD, las curiosidades se pueden dejar para cortos periodos entre guerras.
Me ha gustado:
Momentos para el recuerdo
Se puede quedar perenne en el disco duro, sin discos
Puede mejorar:
El lavado gráfico es mínimo
A nivel sonoro, parece mucho peor que el original
Multijugador sólo para ocho