Título: G-Force, Licencia para espiar
Género: Acción / plataformas 3ª persona
Desarrollador: Eurocom
Distribuidor: Disney Interactive
Plataforma: Todas
Jugadores: 1
PEGI: +7
Precio: En la fecha de arriba, 7,95 € en Game.es
Fecha de lanzamiento: Ya disponible
Idioma: Traducido y doblado al castellano
Xbox Live: No
Tenía que pasar. Un personaje tan influyente en la actualidad internacional tenía que tener su propio videojuego. Son muchos los personajes de cómic, cine y/o televisión que tienen su equivalente en el mundo del ocio interactivo y nuestro protagonista de hoy no podía ser una excepción. Por desgracia, los derechos no han podido ser adquiridos por la desarrolladora y han tenido que utilizar nombres ficticios, aunque aquellos que lo conocemos no tardaremos en darnos cuenta de que es él. Esta es la historia de una de sus primeras aventuras, antes de hacerse famoso, cuando necesitaba la ayuda de otros y no era la máquina de matar perfecta. En el juego le llaman “Darwin”, pero todos sabemos que su auténtico nombre es . . .SIEG. Y el juego: “G-Force”. Que Dios nos pille confesados.
Mi vida como una rata:
Nos metemos en la piel (nunca mejor dicho) de Sieg, digo Darwin, el líder de un equipo de roedores súper espías llamado “G-Force”, equipados con la última tecnología y entrenados para defender al mundo de cualquier amenaza. Como roedores que somos, nos podemos infiltrar en cualquier sitio y realizamos nuestras misiones con total discreción, aunque nunca nos habíamos enfrentado a un enemigo tan despiadado. El malvado multimillonario Sir Bruce, digo Saber planea dominar el mundo gracias a su mayor invento: un chip oculto en los electrodomésticos que fabrica y que, activados por un satélite, los convierte en su propio ejército de artilugios asesinos.

Sieg, digo Darwin (como siga por ese camino me voy a meter en un lío), como intrépido líder del escuadrón G-Force es el encargado de detener sus maléficos planes. Tiene el valor, el ingenio, la habilidad y el tamaño perfecto para infiltrarse en las instalaciones de Industrias Saber (es de todos sabidos que los genios del mal son también, por lo general, multimillonarios; nadie ha oído hablar de villanos mileuristas, verdad?) y desbaratar sus planes. No está solo: sus compañeros de equipo le ayudarán. No es que lo necesite, pero ya se sabe, siempre conviene tener gente (o ratas) cerca por si algo sale mal y hay que echar las culpas a alguien.
Ahora ya en serio, el juego sigue, a grandes rasgos, el argumento de la película del mismo nombre que todos los que tienen hijos (que cada vez son más en la comunidad) seguramente habrán visto en estas pasadas navidades. Y digo “a grandes rasgos” porque, como es habitual, hay que ampliar el argumento para que el juego dure más de 30 minutos. Y una pequeña aclaración: casi nada de lo dicho anteriormente se explica directamente en el juego. Los desarrolladores presuponen que si estás jugando a este juego es porque has visto la película. No es que sea indispensable, pero por lo menos podrían haber explicado las cosas un poco mejor.
Si Sam Fisher fuera un roedor:
Vale, a lo mejor me he pasado un poco con la comparación. Todo el mundo sabe que ese tal Fisher no tiene nada que hacer contra un hámster hablador cargado de gadgets, pero el pobre hace lo que puede. El juego es, básicamente, un shooter en tercera persona con toques de plataformas 3D. Muy raras veces nos cruzaremos con humanos que no deben vernos bajo ningún concepto, lo cual tampoco es tan difícil, por lo que básicamente tendremos que recorrer cada nivel siguiendo las indicaciones de nuestros aliados (y nuestro mapa, y nuestro radar, etc, etc.) para llegar del punto A al B recogiendo algún que otro objeto por el camino y disparando a todo lo que se nos acerque. Además de las dificultades obvias que tiene no medir más de 30 centímetros, por el camino seremos acosados sin piedad por los ya mencionados artilugios asesinos: unos de menor tamaño que podremos destruir (afeitadoras, tostadoras, ventiladores o PC’s) y otros mayores (como aspiradores o trituradoras de documentos) que tendremos que evitar.

Y así una y otra vez hasta llegar al final. Es desarrollo no es ningún prodigio de la originalidad ni de variedad. Como excepción, nos encontraremos con un par de niveles intercalados en los que tendremos que “conducir” el peculiar vehículo de los roedores aventureros por un complejo de túneles (tranquilos los despistados: es lineal) que “justifican” el paso de un edificio a otro. Los diseños de los escenarios son prácticamente idénticos, pero ya que sale en la película, habrá que sacarlo también en el juego (que hay también juguetes que vender).
Como suele ser habitual, tendremos a nuestra disposición diferentes tipos de armas que podremos seleccionar, dependiendo del tipo de enemigo al que tengamos que enfrentarnos. Estas armas se irán desbloqueando poco a poco y, como no, podremos mejorarlas en los terminales de venta a cambio de chips que iremos encontrando a lo largo del juego en cajas o destruyendo enemigos. Para los menos aficionados a la exploración (y para relajar el nivel de dificultad, no olvidemos que es un juego más enfocado a niños que a adultos) también podremos comprar mapas donde se nos indicarán las localizaciones de los objetos a recoger, el camino a seguir e incluso el paradero de los típicos objetos ocultos coleccionables. La utilidad práctica de casi todo el arsenal es mínima, porque pasaremos la mayoría del tiempo usando el arma cuerpo a cuerpo y sólo nos dedicaremos a potenciar el resto de artilugios para conseguir algún que otro logro. Para nos sentirnos solos, tendremos a nuestro lado a nuestra fiel mosca amaestrada, que tiene la habilidad de ralentizar el tiempo, y que nos será de gran ayuda a la hora de desbloquear puertas o aturdir temporalmente a algunos enemigos o cámaras de seguridad.
Si buscas espectáculo, te has equivocado de juego:
Dudo mucho que a estas alturas se sorprenda la gente si digo que el apartado técnico es simplemente correcto. Por desgracia, es a lo que ya estamos acostumbrados si hablamos de adaptaciones de películas. A pesar de que es lo que esperamos, qué análisis sería este si no pusiera de manifiesto lo que todos sabemos. A fin de cuentas, es lo que hacen la mayoría de periodistas del sector.
Los gráficos son bastante sencillos, sin destacar en ningún aspecto. Esto puede ser bueno o malo, según se mire. Los escenarios son, tal vez, lo más flojo de todo, con texturas planas y muy parecidas entre sí, además de la escasa variedad en los diseños de las habitaciones. Los modelos del protagonista si son bastante fieles a los que se ven en la película, así como los del resto de miembros del equipo. A estos últimos sólo los veremos en las escenas de vídeo entre niveles, así que tampoco importan mucho. Los enemigos, al ser simples aparatos, tampoco salen demasiado bien parados, mostrando un diseño simple rayando lo ridículo y, esto si que es de traca, cuando aparece algún personaje “humano”, preparaos para ver un gráfico digno de los primeros tiempos de la Xbox original.
El sonido tampoco es ninguna maravilla aunque, al menos, todos los diálogos (y hay bastantes) han sido doblados a nuestro idioma con un nivel de calidad bastante bueno.
El único punto en el que el juego destaca, a nivel técnico, es que tiene el privilegio de ser el primer juego que podemos disfrutar en 3 dimensiones. No os confundáis: no es necesario tener la última tele recomendada por Tucson, nuestro particular gurú de la tecnología, sino que utiliza el tradicional sistema de las gafas con el celofán rojo y azul (incluidas en la caja). El resultado no es para tirar cohetes, pero al menos, ahí está.
Conclusión:
A pesar de todo lo dicho, y en contra de lo que pueda parecer por lo comentado, el juego no es tan malo como podáis pensar en un primer momento. No pasará a la historia del entretenimiento electrónico, pero es entretenido si somos capaces de pasar por alto la repetición de esquemas, algunos fallos en el control que lo hacen incómodo a la hora de seleccionar armas y la total falta de dificultad que los jugadores de nivel medio encontrarán. Si os lo han regalado, dadle una oportunidad, seguramente le echaréis unas cuantas horas. Si no, no vayáis corriendo a comprarlo, no os perdéis nada.
Lo mejor: - Entretenido y largo (algo no habitual últimamente).
- Apuesta (medio fallida, eso sí) por la innovación con la opción de 3d.
- Doblado al castellano.
Lo peor: - Excesivamente fácil para jugadores habituales (pero difícil para niños).
- Repetitivo.
- Visualmente desfasado.