Titulo: Street Fighter IV
Desarrollador: CAPCOM
Distribuidor: Koch Media
Plataforma: Xbox 360
Jugadores: 1-8
Xbox Live: Sí
PEGI: 16
Precio: 39,95 €
Fecha de lanzamiento: 30/04/2009
Idioma: Textos en castellano
Cada vez que leo Street Fighter y derivados siento una especie de regresión al pasado. Décadas atrás, sí, cuando uno tras otro veía cómo desfilaban las versiones de recreativa y apenas conseguía notar los cambios hasta que me ponía manos a la obra. Esos tiempos parecen volver, porque como bien dicen, todo es cíclico. Aquí tenemos, como esperábamos, un nuevo Super Street Fighter que vuelve a coronarse como rey de su género. Pero ojo, que su reinado bien puede limitarse a la saga de la que forma parte, porque hay otros juegos que le hacen sombra de lo lindo, aunque en estilos que los puristas consideran muy diferentes. Dejando de lado las 2D, el anime y los movimientos imposibles de otros juegos, aquí llega de nuevo la esencia de Ryu, Ken y toda la tropa. Bienvenidos, de nuevo, a Super Street Fighter IV.

Capcom no puede resistirse. Nostros tampoco lo conseguimos, por mucho que hace unos meses dijéramos que no caeríamos en ello. Pero aquí tenemos otra vez las caras conocidas, algún que otro secreto y lo que ya sabemos que vamos a encontrar. Pero… ¿de verdad lo conocemos? La primera sensación con Super Street Fighter IV, como es obvio, resulta de total familiaridad. Salvo que nos hayamos perdido el anterior en la serie, que ya daba un salto espectacular hacia un estilo 3D bastante peculiar. El sistema de juego no cambia, pero claro, hay motivos para lanzarse a por este juego incluso si ya tenemos el anterior. Y no, no me refiero a que si lo ponemos y detecta una partida salvada de Street Fighet IV nos vaya a ofrecer algunos trajes más, no.
Lo que ya sabemos que iba a estar, está. Con una suavidad e inmediatez que casi nos obliga a estampar el pad de la 360 e ir directamente a por un mando en condiciones (MAdCatz, Hori… da igual, uno bueno, que hay para elegir). Los super combos continúan saliendo de la misma forma, esperando y afinando. Las contras que no hayamos dominado antes, nos permitirán seguir frustrándonos hasta empezar a sacarlas, poco a poco, día a día. Con dos ultras para cada personaje, se puede decir que hay algo más de variedad. Super Street Fighter IV sigue la tónica de ofrecer un aliciente más para los hardcore. Con 25 luchadores, probar cada una de las novedades puede llevar su tiempo, un detalle que seguramente de para más horas de juego que otros títulos que nos llegan como "grandes novedades" y que nos las ventilamos en cuatro horitas sin esfuerzo alguno.

¿Qué es tu primera vez? No hay problema. Machacar botones y sacar algún combo maho aún esposible. Incluso se puede hacer "magia" pulsando dos botones al mismo tiempo… pero claro, eso no hay que intentarlo contra pros, que se cabrean si les ganas o te las devuelven todas juntas y se aburren. ¿Os he dicho que el online de este juego está muy depurado y que tiene de todo en cuanto a rankings y competiciones a nivel mundial?
Bueno, conozcamos a los luchadores. Juri y Hakan son nuevos. El primero, es una chica con un traje que parece bastante incómodo de llevar… sobre todo por el detalle de la cabeza. Su velocidad resulta endiablada y el estilo nos recuerda un poco al mono borracho. La verdad es que da un poco de miedo, los ojos sobre todo, y poco tiene que ver con la parodia que eran los movimientos la Yuri de los King of Fighters. Hakan, por su lado, es una masa roja de músculos y pelo azul, que brilla como una reinona y tiene mucha potencia en los movimientos cuando se desliza. Pelín guarrete que es el chico. Me ha gustado el detalle de seguir con la idea de guardar golpes y lanzarlos cuando nos apetece… a modo de invocaciones. Controlar esto da para algunos de los momentos más espectaculares que he visto en un juego de lucha.
La lista de novedades respecto al anterior se puede completar casi de carrerilla, aunque a estos ya los conocemos de antes: Dee Jay, Guy, Cody, Ibuki, Dudley, Makoto, T. Hawk y Adon. En total son 10, que impiden poder hablar de expansión. 35 luchadores están en el menú de selección, ¿interrogaciones incluidas…? Pues no, porque todos se pueden elegir desde el principio y podremos probar lo nuevo sin tener que dejarnos los dedos en desbloquearlos. Pero no es eso lo único que nos puede obligar a comprar, aún hay más.
Para los aficionados al anime, hay nuevas historias y presentaciones que tienen una factura excepcional. Al principio, he de reconocer que me atraía muy poco este salto a las 3D, pero ahora estoy encantado por lo bien que se les da en Capcom y las libertades que se toman en gestos, movimientos, sonidos y demás elementos. Personalmente, creo que es un trabajo excepcional y que seguramente se convierta directamente a serie de televisión, sin gastar la fortuna que invierten otras compañías en hacer cosas bastante más cutres.

A los modos de competición online de Steet Figher IV se han añadido un sistema de puntos que intenta evitar la frustración de muchos. Se juega para conseguir victorias en campeonatos online y se pierden puntos al ser derrotados. Cada personaje tiene una categoría particular y bonificaciones al respecto, pero si somos buenos con un personaje no se nos penaliza por probar otros… es como un intento porque conozcamos a todos y no nos de pereza cambiar entre luchadores cuando vamos online. Cuanto más ganamos con un personaje, más podemos perder y mayor debe ser nuestra profesionalización. Subir en el ranking hace que este juego se convierta en una especie de MMO, con toques de RPG, donde desarrollamos a nuestros luchadores y luego intentamos ponerle las pilas al resto en combates PvP. Una idea que en las recreativas japonesas parece ser toda una fiebre y que ya tardaba en llegar a un título de lucha por estos lares. ¡Bien por Capcom!
Los combates en equipo también son bastante interesantes, con 2 contra 2, 3 contra 3 y 4 contra 4. Los turnos pasan y se demuestra quién es mejor al cabo de unos asaltos, en los que estar en un equipo con el Communicator abierto es lo más parecido a los recreativos y bares de los 1980’s y 1990’s. También hay una especie de Royal Rumble, que en las pruebas que hemos podido hacer se convierte en un caos tremendo, aunque con amigos seguramente mejore mucho y se convierta en uno de los modos más jugados. Esperar turno en el lobby, salir, aguantar… aguantar… perder o ganar. Lo cierto es que para el orgullo propio puede venir muy bien, porque si sólo aguantas un asalto, puedes irte a otra partida y seguir con el calvario en otro sitio.
En el campo online, también se ha añadido una especie de canal de televisión. Esto es lo más grande, quizá, en cuanto a novedades de cara al público general. Es como estar ahí delante de los luchadores, sin Youtube por medio, casi en directo y disfrutando de los combates como nunca antes. Los ángulos de visión, cámara lenta, estadística de daños, un sistema que ordena los combates por interés, la posibilidad de guardarlos en la consola para verlos más tarde… es casi como el mundo real cuando nos ponemos el UFC. Por cierto, Capcom ha anunciado que el modo torneo estará disponible en Xbox Live a partir del 15 de junio, lo cual quiere decir que será… ¿de pago? Esperemos que no. Lo que sí está presente desde las primera victorias son las fases de bonus, para destrozar coches y mobiliario… lo cual cobra especial importancia en el cómputo de puntos a nivel mundial.
Por menos de 40€ tenemos un juego que se mueve mejor que el anterior, que tiene un online diferente, con unos gráficos más depurados… vamos, que cualquiera que se haya resistido a Street Fighter IV ya no debería esperar más. Para quien disfrutó del anterior, renovarse por la mitad de lo que cuesta un juego normalmente y por el doble de lo que nos sacan por una actualización… pues también es para pensárselo poco e ir directamente a la tienda. Ahora sólo queda ver qué será lo siguiente, aunque ya hay anuncios de otras franquicias de Capcom que están dando el salto a las 3D y mezclas por las que volveremos a caer… machacando nuestros maltrechos dedos un combate tras otro.