Levantad la mano aquellos que os ibáis a echar monedas de 20 duros a las recreativas mientras os picábais con los amigos. Sí, aquellos que ahora lloran por las esquinas pensando que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, ésos.
Levantad la mano para aquellos que se sentían frustrados porque siempre perdían. Sí, los que pertenecéis al prestigioso club de los Mancos.
Ahora levantad la mano aquellos que no cumplan las expectativas prévias pero que aun así, os gusten los juegos de lucha.

Pues BlazBlue: Calamity Trigger, además de tener un nombre raro de cojones, es vuestro juego.
Érase una vez, en un lugar muy lejano, había una compañía llamada Arc System Works (ASW para los amigos). Su pasión eran los videojuegos, y de mayor quería crear los suyos propios para fardar con los colegas. Los años pasaron, y llegó el día en que salió su primera obra, Guilty Gear, un juego de lucha 2D.
Nadie se esperaba que Guilty Gear fuera bueno, y lo fue. Nadie se esperaba que fuera el principio de una gran saga, y lo fue. Nadie se esperaba que fuera a haber más de 10 títulos en ella, y los hubo. Nadie se esperaba que la evolución entre ellos fuera anecdótico, y así ocurrió.
Poco a poco, ASW fue columpiándose en el trabajo. En la escuela era una vaga rematada, y en el mundo laboral ya apuntaba maneras. Tanto es así, que obligada por su madre intentó crear algo nuevo, diferente, con un punto sexy, y no llegó a hacer nada remarcable (¡hizo juegos para Wii!).
Pero una noche lluviosa y calurosa de un frío invierno que estaba siendo muy seco, ASW vio la luz. Tenía que empezar una nueva saga, ¡claro que sí!
Y de esa gran idea, nació el juego que tenemos hoy entre manos, BBCT. Y nos queda clara una cosa: que la madre de ASW no tenía ni idea, y que debía dejar a su hija hacer lo que mejor sabe hacer: repetirse.

Saliendo de esta farsa (una tomatada en mi honor, por favor), voy a ser sincero. Si habéis jugado a algún Guilty Gear, que sepáis que prácticamente es lo mismo. Eso no quita que sea una obra de arte hecha juego. ¿A que parecía que la estuviera echando por los suelos? Ni mucho menos. A continuación, mis argumentos.
¿Ante qué nos encontramos?
BlazBlue: Calamity Trigger es un juego de lucha en 2D. Nuestro objetivo es derrotar a nuestro rival en un combate 1VS1 usando nuestros combos y habilidades antes de que acabe él con nosotros. ¿Y cómo lo haremos? Es muy fácil, ahora os lo explico.
Disponemos de cuatro botones de ataque, unos más rápidos, otros más potentes... combinándolos, podremos crear combos, el verdadero espíritu de cualquier juego del género. Y es un asunto que BBCT trata de forma peculiar.
Si sois asiduos del género, habréis sufrido en vuestras carnes el sentimiento de frustración a la hora de intentar hacer un movimiento una y otra vez y ver que no te sale, o bien por su longitud o por su dificultad extrema en movimientos impensables de la cruceta. En BBCT no os pasará nada de eso, se acabaron las largas tardes llorando en las esquinas.
Hacer los combos es inusitadamente fácil y rápido, además de tener en cuenta de que no hay una cantidad muy elevada. El verdadero combo reside en combinar movimientos de la forma más precisa y actuar con velocidad, ya que el juego está orientado a no dejarte ni un respiro en los combates y hacerlos frenéticos. Y es que un buen ataque comienza en una buena defensa. Defenderse, contratacar, atravesar la pantalla como un rayo y empezar un combo aéreo, usar un especial... es rápido, dinámico, simple (y a la vez complejo). Un no parar, ya que los ataques serán tanto aéreos como nos podrán levantar del suelo, convirtiéndonos en muñecos de trapos apaleados si nos despistamos.

Voy a explicaros la interfaz del juego durante un combate, para que se nos queden claros todos los conceptos.
Tenemos nuestra vida, la barra superior, que bajará según nos metan mamporros. Un poco por debajo, tenemos la barra de barrera. La barrera es un tipo de defensa más potente que la normal (pulsando la dirección de la espalda de nuestro personaje, la de toda la vida) que nos puede sacar en medio de un combo del rival, hacerle retroceder y ayudarnos a iniciar un contrataque fulminante, por lo que su uso está limitado. Al usarla, gastaremos la barra (que se auto regenera), y si se da el caso de que nos quedamos secos, no podremos defendernos, perdiendo así una importante arma.
También tenemos un pequeño marcador en el que se ve marcada nuestra tendencia defensiva en general. Si nos defendemos demasiado, aunque sea la defensa normal, también nos quedaremos con el culo al aire, que se dice. Como podéis ver, el sistema de juego en sí ya nos da una palmadita en la espalda animándonos a ir al ataque.
Abajo del todo tendremos nuestra barra de especial. En este apartado cada personaje es un mundo, pero técnicamente, es lo mismo. Consiste en cargar una barra según vamos golpeando al enemigo y según recibimos dañando. Al llenarla, podremos hacer los golpes definitivos (Distorsion/Astral, si queremos ser técnicos), aunque para algunos de ellos deberemos cumplir algunos requisitos especiales.
Además el control está muy adaptado, y aunque no hay duda de que si dispones un JoyStick a la vieja usanza serás el rey, no podemos quejarnos de nuestro mando. Es más, he jugado a un juego de lucha... ¡con el Stick! Matadme si queréis, pero lo ponen a huevo, ya que el stick derecho sirve para hacer los especiales (sí, si te apetece "hacer media luna hacia atrás + media luna hacia atrás + abajo + arriba + Y" puedes, pero si haces "Stick derecho hacia arriba", haces lo mismo), y los combos sencillitos no necesitan de la escasa precisión de nuestra cruceta para realizarse.

El plantel de luchadores es limitado, únicamente 12 personajes estarán a nuestro alcance (medio-mentira, ya que también tendremos a nuestra disposición las versiones dopadas, que vienen a ser lo mismo pero con más combos y una potencia de ataque radicalmente superior). Aun así, cada uno tiene un estilo de lucha tan propio, que es fácil decidir con qué luchador quedarse y aprender a controlarlo a la perfección. Está el típico tío que va a lo bestia con ataques potentes aunque lentos; otro que juega con el entorno, y cuando te quieres dar cuenta estás metido en una trampa en la que comes por todos lados; otro que tiene un gran alcance y hace muchos combos paralizantes aunque de escaso daño... hay para todos los gustos, aunque nos recordarán enormemente a los protagonistas de Guilty Gear, tanto de estética como de control.
Pero como ya nos hemos fijado en lo de dentro, que es lo importante, ahora vamos a fijarnos en lo de fuera. ¡Joder, qué cara más bonita que tiene BBCT!
Estéticamente (por enésima vez, como Guilty Gear...) es perfecto. 2D coloridos, fluidos, llenos de detalles con estética anime. Sinceramente, no puedo encontrarle ni una sóla pega al apartado gráfico del juego. Los modelados de los personajes están muy detallados y son muy personalizables, permitiéndonos darle un toque de color a la carta con una amplia paleta a cada prenda de su vestimenta.
Durante las peleas, el movimiento es muy fluido, y no hay ningún tipo de ralentización. Los efectos de los ataques son espectaculares y los Astral Moves no tienen ningún tipo de desperdicio. El único problema es que quizá los escenarios llenos de vida nos despisten y mientras los observamos nos fundan a palos. Entre combate y combate, podremos disfrutar de varias escenas de anime con los personajes del juego de alta calidad. Aquí os dejo la introducción del juego como ejemplo.
Ahora que caigo, he dicho entre combate y combate. Eso quiere decir que... ¡hay historia! Claro que sí, y además muy coherente y atractiva, metiéndonos en un mundo de fantasía en el que todos los personajes son una pieza clave para que todo haya acabado así. Es necesario pasarse el Modo Historia con todos los personajes para llegar a comprender de forma global el argumento del juego. En este modo podremos tomar más de un camino según varias acciones que hagamos en los combates o fuera de ellos en las conversaciones que hacen de nexo, permitiéndonos descubrir más cosas de los protagonistas.
Además del Modo Historia, también hay un Modo Arcade que nos propone acabar con todos los enemigos del juego y nos desbloqueará versiones mejoradas de nuestros personajes, un Modo Survival para comprobar de qué pasta estamos hechos, un Modo Entrenamiento para probar los combos más definitivos con el enemigo más manso posible y un Modo Online. El online no lo he tocado, ya que directamente no he encontrado ninguna partida, pero me consta que es bastante completo, dándonos una serie de puntos según nuestra actuación que son los que nos clasificarían de cara al Matchmaking. También se pueden grabar vídeos de nuestros combates online y verlos más adelante, junto a todas las escenas de vídeo del juego más una serie de ilustraciones en el Modo Teatro.
Respecto al sonido... tenemos el juego en japonés o inglés (preferiblemente japonés) subtitulado al español de una forma soberbia. Las voces representan muy bien a todos los personajes, y la traducción está muy bien hecha, adaptándose a la perfección a cada situación. Este punto con el detalle y el nivel de cuidado que tiene en general el juego (todos los combos tienen una descripción de cómo hacerlos y de qué son, todas las ilustraciones nos explican de dónde han salido, los diálogos son una delicia...) hacen de BBCT un juego estupendo. Incluso es cómico, ya que hay vídeos cómicos y tiras de coña en el modo teatro con las que nos echaremos unas risas para descansar de tanto combate.
La música es muy marchosa y frenética, adaptada a la perfección para los fluidos y frenéticos combates. Recomiendo bajarse la OST, mientras estoy escribiendo el análisis la estoy escuchando y es una gozada. En medio de los combates distinguiremos los golpes, las voces a la hora de nombrar los ataques (costumbre que nunca entenderé), jadeos, gritos... vamos, que también los efectos rallan a gran nivel.
CONCLUSIÓN
BlazBlue: Calamity Trigger es un grandísimo juego de lucha para nuestra blanquita. Ha tenido la desventaja de tardar un año más en salir en Europa respecto Japón, aunque no tiene nada que envidiar a grandes como Street Fighter o Soul Calibur. Su profunda jugabilidad y su soberbio apartado técnico lo avalan.
Lo mejor:
- Estéticamente es precioso.
- Simple, pero a la vez muy complejo en lo referente al control. Atacar sin pensar es sinónimo de GAME OVER.
- El Modo Teatro, que nos permitirá volver a ver cada secuencia de vídeo o diversas ilustraciones del juego.
- El Modo Historia, con sus diversos caminos y opciones.
- Técnicamente, impecable.
- Los toques de humor en las tiras cómicas y en los diálogos no tienen precio.
Lo peor:
- Plantel de jugadores algo limitado.
- Se echa en falta algún modo menos "clásico".
- No innova en el género (tampoco es que haga falta), pero ya va siendo hora de despegarse un poco de Guilty Gear.