Título: Metro 2033
Género: FPS (First Person Shooter) / Acción / Survival horror
Desarrollador: 4A Games
Distribuidor: THQ
Idioma: Castellano (voces y texto)
Lanzamiento: Ya a la venta (16/3/2010)
Precio: 59’95
Xbox Live: No
PEGI: +16
Introducción.
“Metro 2033” es originalmente una novela post-apocalíptica del joven escritor ruso Dimitry Glukhovsky, la cual fue, en un principio, rechazada en numerosas ocasiones por las editoriales del país. Tras esto, Glukhovsky comenzó a publicarla en su blog personal, y a raíz de ello metro 2033 fue ganando lectores y como no, la atención de las editoriales, hasta convertirse actualmente en un éxito literario, siendo traducido a un número considerable de idiomas y a la espera de una continuación titulada “Metro 2034”.
Pero dejando de lado las tapas duras y el papel, ahora nos introducimos en su adaptación al mundo de los videojuegos. Metro 2033 llega como un FPS (Firts Person Shooter) con toques de survival horror y una ambientación muy lograda que nos meterá en la piel de Artyom, un joven que se ve obligado, al igual que el resto de la humanidad, a luchar por la supervivencia en los oscuros metros de la desolada “madrre patrria” post-apocalíptica del año 2033 (vamos, que el título lo dice todo).
Tras un video introductorio, se nos muestra la pantalla de inicio, con un menú que nos puede recordar a los clásicos juegos bélicos, como Call of Duty 2. En el medio de la mesa de despacho encontramos una máquina de escribir para empezar una nueva partida, en una televisión continuaremos nuestra aventura en el último punto de guardado, en una radio podremos cambiar las opciones y configuración, un mapa del metro de la ciudad, donde podemos cargar un capítulo de la historia concreto, siempre y cuando lo hayamos completado previamente, disponiendo finalmente de un estantería llena de cachivaches para ver los créditos del juego.
Jugabilidad
Comenzamos la historia con otro video introductorio que nos enseña como es la vida bajo el gélido suelo ruso. Desde este momento nos percatamos del fuerte enfoque narrativo que sumerge al título, y es así, metro 2033 se asemeja más a un libro digital interactivo que a un videojuego de acción. A pesar de ello, posee ambas sustancias, aunque eso si, en desiguales dosis, sobresaliendo la narración del relato sobre los disparos y combates.
Uno de los puntos más fuertes del título es el énfasis que los chicos de 4A Games han puesto para meter a los jugadores en esa esfera de desesperación, necesidades y falta de recursos que se vive tras la guerra nuclear. Con una superficie congelada y radiactiva llena de fieros animales mutantes, toda la vida humana se desarrolla en los túneles del metro. La cría de animales y el comercio, tanto de abastos, alimentos o armas, se lleva a cabo en las estaciones, que se han convertido en pequeñas urbes, hogares y refugios.

Comerciaremos usando como moneda de cambio un tipo de munición, las “balas de antes de la guerra”, pues están mucho mejor hechas que cualquier chatarra de munición que los soldados y artesanos producen, con escasos recursos, en las estaciones. Podremos intercambiar las balas de antes de la guerra por armas, munición de menos calidad (la cual usaremos para combatir) y medikits, entre otras cosas. Estos medikits son botiquines que harán que nuestra vida se recupere más rápidamente y, a pesar de que nuestro personaje cuenta con la ya típica regeneración de salud, serán ideales para las situaciones más críticas, aportando además un toque de aire fresco a este sistema de salud y recordándonos a los clásicos FPS.
Cuando salimos a la devastada y radiactiva superficie dependemos del uso de máscaras de gas, sumando con esto otro punto muy fuerte a la sensación de escases que nos rodea. Desde que nos ponernos la máscara, Artyom pone en marcha un cronómetro para saber cuánto tiempo de oxígeno nos queda, por lo que debemos tener ese factor en cuenta, ser relativamente rápidos en nuestro avance y encontrar más máscara de gas en los cadáveres de otros desafortunados compatriotas.
Generalmente, a lo largo de nuestros trayectos, iremos acompañados por uno o más personajes,aunque en ocasiones nos quedaremos solos, ya sea porque el camino o los túneles queden bloqueados, o porque nuestros compañeros mueran, volviendo de nuevo a esa sensación de angustia y desesperación que envuelve al juego.
Si bien estos aspectos dan una buena impresión y puntos a favor del título, tenemos que destacar sus puntos flacos.
De entrada y conociendo la temática de la obra, es lógico estimar que el juego se desarrollara de forma lineal, y así es, en Metro 2033 tendremos libertad 0. A lo largo de la aventura iremos avanzando a través de las líneas del subterráneo ruso, de forma que vamos de un punto a otro punto, por una línea recta en donde no se nos permite coger caminos alternativos, tendremos que ir por donde la historia y los acontecimientos dicten que vayamos. Incluso en algunas ocasiones nos subiremos en algún vehículo de raíles, limitándonos únicamente a disparar. Y si bien es cierto que se podría justificar por el enfoque narrativo, esto no quita que se nos quede una sensación de asfixia y sobre todo monotonía, pues ni siquiera en las partes que salimos a la superficie se nos dan grandes escenarios que explorar, de hecho en muchas ocasiones iremos por edificios derruidos, surcos en la tierra y trincheras.

Por otro lado Metro 2033 cojea en cuanto a los combates y la acción. Durante nuestra travesía nos veremos obligados a enfrentarnos a distintos tipos de enemigos como pueden ser bestias mutantes de a pie (que parecen rata-topos grandes) y voladoras (estilo gárgolas) o los molestos bandidos y saqueadores, pasando por dos facciones que resurgen en estos tiempos de necesidad, los comunistas y los nazis. Sin embargo en el primer caso, de las bestias mutantes, acabaremos desquiciados en muchas ocasiones, pues estás nos atacarán cuerpo a cuerpo de manera que las armas a distancia pierden toda su utilidad, quedándonos la única opción de sacar el cuchillo o arremeter con la bayoneta de nuestra arma, si es que tiene.

En el segundo caso, cuando nos enfrentamos a enemigos humanos, veremos cuan mala es la efectividad y precisión de nuestras armas, teniendo que descargar cartuchos enteros para acabar con tan solo un enemigo. Incluso usando una escopeta, podremos encontrarnos con que, disparando a quemarropa, no impactemos en el enemigo, lo que demuestra que el sistema de combate no ha sido desarrollado de forma adecuada y sufre distintos fallos de este tipo.
En cuanto a la IA enemiga, cabe destacar sus muchas irregularidades: en primer lugar y con relación a lo antes dicho, los enemigos nos acribillaran a balazos; acertaran en nosotros todas y cada una de las balas, con armas que posteriormente podemos coger y, en nuestras manos, seguirán siendo inefectivas y poco precisas. Seguidamente, contemplaremos un despliegue de movimientos aleatorios, de coberturas absurdas y movimientos estratégicos sin sentido, pues los enemigos parecen guiarse únicamente por un patrón fijo y poco dinámico, consistente en agacharse-disparar-moverse-asomarse-agacharse-disparar-moverse-….
Otro fallo bastante llamativo es la poca inteligencia que muestran los enemigos: será habitual que al terminar los combates, habiendo, en teoría, acabado con todos los contrincantes, encontrarnos con un último enemigo escondido entre coberturas, sin moverse, esperando a vete tú a saber qué. Incluso en muchas ocasiones podremos ver a un enemigo agachado en medio del combate, el cual supuestamente se está cubriendo, pero por dichos fallos, no se ha colocado adecuadamente detrás de una cobertura.
Gráficos.
En este aspecto Metro 2033 es un juego logrado satisfactoriamente, con unos gráficos limpios y cuidados, que destacan positivamente en muchos detalles que comentare más adelante. La iluminación y ambientación están muy logradas y adecuadas a la trama del relato y a esa sensación asfixiante en la que 4A Games quiere introducirnos. En las estaciones de metro nos encontraremos con tabernas, comunas para dormir, chosas particulares, hospitales, cuarteles militares y mercados, todas estas ubicaciones en tamaño reducido y construidas conforme a los recursos que se pueden obtener, pero decoradas con mucho detalle y abarrotadas de gente, y todo esto sin bajadas de frames o ralentizaciones, gracias claro, a que cuando entremos en una nueva zona tendremos que esperar en pantallas de carga, donde oiremos la voz de Artyom contando sus reflexiones acerca de los acontecimientos sucedidos y su situación.

Durante los combates nos encontramos con características similares, todo muy fluido y logrado, con unos efectos de iluminación y sombras espectaculares, que incluso tomarán partido en los combates y podremos beneficiarnos de ellos para infiltrarnos y avanzar sin ser vistos, aunque eso sí, con algunas bajadas en la framerate y ligeras ralentizaciones cuando hay muchos enemigos en pantalla. Además, aparecieran escenas de acción en determinados puntos, mostradas desde la propia perspectiva de Artyom, con la cámara en primera persona.
Entrando en esos pequeños detalles que endulzan el título, el primer lugar se lo lleva la máscara de gas: si corremos o estamos en tención, la respiración de Artyom dejara vaho en el cristal de la máscara y, del mismo modo, este se irá deteriorando y resquebrajando si los enemigos nos atacan, por lo que la mejor ambientación de los combates la viviremos con la máscara de oxigeno puesta.
En segundo lugar y de nuevo en relación a los combates, en Metro 2033 podremos hacer uso del escenario para trazar estrategias, distraer o confundir al enemigo, como por ejemplo apagando las luces de una sala, disparando a las linternas del enemigo o haciendo saltar una alarma. Estos detalles son muy importantes ya que aportan tanto jugabilidad al título como una genial ambientación y una puesta en escena de sus gráficos más que satisfactoria.
Concluyendo en este apartado con los personajes, dentro de las estaciones y en distintos puestos avanzados nos encontraremos con un variado abanico que va desde hombres, mujeres y niños “estándar”, hasta enfermos y heridos, locos, artesanos, soldados, científicos, mercenarios, etc., cada uno con su carácter particular y bien diferenciado, mostrándonos rostros variados y muy logrados, a falta eso sí, de algunas animaciones.
Sonido.
La banda sonora de Metro 2033 acompaña muy satisfactoriamente a la acción, realzando el valor que se ha dado a la ambientación del juego, aunque sí es cierto que en ocasiones se echa en falta música ambiental, los sonidos están perfectamente elaborados: sonidos de disparos, gritos del enemigo, alarmas, jadeos de Artyom, chirridos de trenes, explosiones, etc.
En las estaciones oiremos un montón de bullicio, la gente conversando en las tabernas y chosas, los tenderos negociando con los clientes, los soldados hablando en sus descansos, los gritos de los heridos en los hospitales, etc.
En cuanto al doblaje, es particularmente esplendido, al menos en inglés, pues a pesar de que THQ se ha esforzado en distribuir el juego doblado a 5 idiomas en Europa (incluyéndose el castellano), el juego que recibimos solo venía en inglés, alemán o ruso. Sin embargo, Metro 2033 en la lengua de Shakespeare suena magnífico, la voz de Artyom le va como anillo al dedo, una voz firme pero un tanto insegura, adecuada a un joven de 20 años que es, y con acento ruso como guinda, ocurriendo lo mismo con los demás personajes y personajes principales.
Según he leído, el doblaje al castellano también es muy bueno y más que satisfactorio, pero han encontrado la voz del personaje principal demasiado adulta, siendo un poco discordante con su edad.
Conclusión.
Metro 2033 es un juego que sin duda gustará a los fans del libro y a todos aquellos seguidores del género post-apocalíptico, alzándose como un FPS diferente del resto, contándonos una profunda historia que igual puede gustar y enganchar, como aburrir en algunos momentos, pero que sin embargo nos dejara sin aliento y nos introducirá en esa esfera que los chicos de 4A Games han creado. Y digo que es diferente del resto de títulos que pueblan el efervescente género de los shooters porque no basa su éxito en la acción y los tiroteos, sino en la ambientación, en su diseño y su argumento, el cual tiene como única desventaja su corto tiempo (unas 12 horas de juego) y los pocos motivos que tiene para ser rejugado. Sin duda una compra muy recomendable para aquellos que busquen una buena historia, agradeciendo su completo doblaje al español y dejando pasar los fallos que tienen los tiroteos y el sistema de combate.
Lo mejor:
- Su ambientación y la esfera que nos envuelve al jugar a Metro 2033
- Las distintas sensaciones que nos evoca el título.
- Una dificultad digna de cualquier jugador hardcore.
- Traducido completamente a un buen español.
Lo peor:
- Excesiva linealidad en el transcurso de la historia.
- Sistema de combate y tiroteo poco elaborado y con bastantes fallos.
- A penas sin motivos para ser rejugado.