Título: Lara Croft and the Guardian of Light
Desarrollador: Crystal Dynamics
Jugadores: 1
Multijugador online: 1-2 (con la actualización del 28 de septiembre)
Cooperativo: 1-2
Idioma: Totalmente en castellano
Precio: 1200MP

Es dura, incombustible y tiene lo que hay que tener. Sin duda, es el símbolo más grande de los videojuegos en los noventa pero, también, la esencia de este mundillo lleno de “hombres”. Lara Croft está aquí de nuevo y lo hace reinventándose, dando un nuevo aire a la saga. Algo que no consiguió el Angel de la oscuridad (qué malo era, por cierto… y no admito discusiones). Ahora vemos sus aventuras, luchas, acrobacias, puzles y pruebas desde el punto de vista de un “diablo” cualquiera. Sin embargo, lo más sorprendente es que la fórmula funciona a las mil maravillas. Aunque tengáis el más mínimo síntoma de duda, Lara Croft and the Guardian of Light es un juego bueno de verdad, palabra de SirBruce.
Tomb Raider se reinventa, otra vez
Un primer dato, Crystal Dynamics ha vuelto a dar la campanada en la historia de Tomb Raider. Si ya consiguieron resucitar la franquicia con un excelente Legend y un no menos interesante revival con Anniversary, quién mejor que ellos para dar el siguiente paso. Dejemos un poco de lado Underworld, porque no consiguió seguir la estela de los dos anteriores, con un nivel algo inferior al esperado.
Se nota que las ideas no paran de fluir en la subsidiaria de Eidos, ahora que tienen a sus jefes en Japón. En lugar de centrarse en un nuevo episodio, que siguiera la estela de los mencionados en el párrafo anterior, lo que tenemos delante son dos proyectos bien diferentes. Uno será Tomb Raider 9, o como quieran llamarlo. Un juego que nos devolverá a las aventuras llenas de marketing, responsables de taquillazos y grandes beneficios. El otro, precisamente el que nos ocupa, es lo que en un principio parecía un título menor… online, de los que te descargas. Pero la realidad es bien diferente, ya que los 2 “gigazos” que ocupa en nuestro disco duro (o llave USB, o memory o lo que sea que usemos en la Xbox 360) dan para muchísimo.
Con sólo ver algunos pantallazos, la sorpresa es mayúscula. La perspectiva isométrica y a bastante distancia de la protagonista nos puede echar para atrás. ¿Cómo vamos a apreciar las curvas? Sencillo, en todos esos megas de juego se incluyen vídeos bastante currados, texturas en alta resolución y un juego que rezuma estilo por los cuatro lados. Se trata de una nueva forma de ver a Lara, casi siempre desde lejos, pero con todo lo que nos interesa delante de nosotros. Incluso da la sensación de que las cosas son más grandes, al estilo de aquél primer juego que nos sorprendió con un Tiranosaurio o con templos inmensos para su época.
Una delicia en nuestras manos
El control de Lara y de alguien más, que comentaré más adelante en el artículo, se realiza de forma directa. Bien es cierto que la perspectiva parece invitar a usar el puntero del ratón, pero en la práctica no tienes esa necesidad. Movemos a nuestro personaje con el stick izquierdo, apuntamos con el derecho y disparamos con los gatillos o con el botón X. En cuestión de segundos estaremos lanzando el gancho a nuestro objetivo, disparando con las pistolas o poniendo bombas que luego detonamos.
Las armas son todo un repertorio de clásicos y de aciertos. Lanzallamas, lanzagranadas, semiautomáticas, revólveres… pero también tenemos una ración de proyectiles mágicos. La munición se gasta en las armas más mundanas, pero también tenemos unas lanzas que podemos usar para matar o escalar. Sí, por ahí empieza el espíritu de la saga. Si elegimos bien el objetivo, podremos ascender a lugares “secretos” y recoger los artilugios o gemas que por otros medios nos sería imposible conseguir. Una lanza bien clavada puede ser la solución a un puzle que se nos ponga cuesta arriba. Después, unos saltitos y es nuestro. En cuanto al gancho, resulta bastante obvio dónde hay que usarlo, gracias a los asideros que se pueden utilizar. Nos balanceamos y saltamos, subimos y bajamos… o le damos algún uso especial a la cuerda, que hay que descubrir sobre la marcha. La física del gancho es bastante creíble y muy útil cuando lo comprobamos.
Los puzles, que son muchos, incluyen pequeñas pruebas y grandes caminatas hasta resolverlos. Los hay de “regalo”, que nos proporcionan un artefacto o puntos, mientras que otros son imprescindibles para avanzar. Mientras que al principio resultan obvios, la cosa se complica poco a poco y nos encontramos con uno de los Tomb Raider mejor hilados en este sentido. Quizá no sean tan originales como en los títulos “mayores”, pero el cambio de perspectiva les da una frescura que se agradece, aunque ya nos hayamos enfrentado a ellos en otras ocasiones. Obviamente, no faltan las rocas que debemos mover, ni las palancas que activan trampas… o las anulan. Los tiempos y un poco de observación son claves para triunfar, como siempre ha sido y como debe ser.

En la lucha, además de disparar, podemos esquivar los ataques enemigos. Estos son variados, aunque el tema central gira en torno a las fuerzas del mal y una clara influencia centroamericana. A pesar de que en un mismo nivel se repiten mucho, la forma en que aparecen y cómo acabamos con ellos es toda una delicia. Con tres niveles de dificultad, en este Tomb Raider se ha respetado bastante el estilo de anteriores. Al apuntar, aunque debemos afinar un poco con el stick, todo resulta bastante sencillo y Lara sabe dónde dar. Quizá se le pueda echar algo en falta que el objetivo muestre el punto de mira cuando está a tiro, pero al cabo de un rato nos acostumbramos.
A lo grande, pero visto de lejos
El tamaño es otro punto a destacar en Lara Croft and the Guardian of Light. Arañas gigantes, seres putrefactos o grandes bolas que avanzan sobre nosotros son sólo algunos de los obstáculos menos impresionantes. Conforme avanza el juego, vemos cómo todo se vuelve más espectacular e incluso cambia el estilo. Mientras que en algunos momentos podemos vernos en pleno proceso de investigación, para encontrar los puntos necesarios para subir de nivel, en otros nos veremos inmersos en una carrera contra los elementos. Saltar en la roca adecuada, antes de que el suelo desaparezca, hace que recuperemos la fe en Tomb Raider, de forma definitiva. Una delicia, que a veces nos obliga a abusar del ensayo/error porque se nos resiste un pasaje.
Lara y compañía
Llegamos al multijugador. Un punto agridulce, ya que es una gran novedad para la saga, pero en Xbox 360 llega algo descafeinado. Para adelantar el lanzamiento en la plataforma de Microsoft, se ha prescindido de la opción online. Esta llegará en forma de actualización, esperamos que gratuita, tiempo después del lanzamiento. En cuanto a las opciones para varios jugadores, se ha incluido una modalidad cooperativa. Sí, Lara comparte protagonismo con un indígena que lleva cientos de años sobre la faz de la Tierra y que se llama Totec. Su principal característica es la lanza que, en el modo para un jugador, le cede a Lara. Pero también dispone de un escudo que nos permite algunas combinaciones y acrobacias que añaden profundidad al juego. Sí, en cooperativo la cosa mejora, aunque parezca difícil. En una misma pantalla, ambos personajes se mueven como en pocos juegos de este tipo, otro punto a favor y que esperamos mejore a partir del 28 de septiembre, con las opciones online.
Todo en Lara Croft and the Guardian of Light parece pensado para ser un juego de primera línea que, si viniera en DVD, competiría de tú a tú con grandes producciones. Los retos, que no sólo se quedan en superar pruebas, incluyen una lista de hitos que se ven al comenzar cada nivel. Esto, que no tiene que ver directamente con los logros, nos invita a superarnos y a repetir cada nivel. Si, por defecto, el juego se puede acercar a las ocho horas, conseguir todas las armas, magias y secretos nos hará disfrutar mucho más. Eso, sin contar con el multijugador, claro. La verdad es que el juego consigue ese toque mágico que invita a intentarlo otra vez o a buscar el último punto o calavera roja de cada nivel, sin contar con los puzles más difíciles y ese artilugio que promete ser nuestro si nos dejamos los sesos (y el pad) en el intento.
Para culminar uno de los mejores Tomb Raider de todos los tiempos, en la versión del bazar español hay un detalle de agradecer. Todo está traducido y doblado, con un nivel bastante bueno. Algo que cada vez es menos frecuente en un mercado que no despega, pero que es muy de agradecer. Desde los vídeos, bastante bien ejecutados, hasta los menús más ocultos, todo se entiende a la perfección y le da un nivel profesional que se respira de principio a fin. Incluso la banda sonora nos recuerda los grandes momentos de Tomb Raider, en un trabajo que no tiene desperdicio.
Estamos, una vez mas, ante un juego que nos hace ver Xbox Live Arcade como una plataforma realmente válida y que, por fin, se empieza a quitar lastres del pasado como el tamaño máximo de la descarga. Un título para añadir a la lista de imprescindibles, como lo son Limbo, Braid, Shadow Complex o Castle Crashers.
Nos ha gustado
- Largo y con opciones para repetir.
- A nivel gráfico, hay pocos juegos de este estilo que le tosan.
- Controlarlo es pura diversión, tanto en el combate como los puzles.
- Totalmente en castellano.
Puede mejorar
- Los comportamientos de los enemigos son repetitivos.
- Algunos muros invisibles te bajan la lívido… o algo así, pero poco.