Título: Onechanbara Bikini Samurai Squad
Género: Acción
Desarrollador: Tamsoft
Distribuidor: D3 Publisher
Idioma: Textos en inglés, voces en japonés
Lanzamiento: Ya a la venta
Precio: 39’95€
Xbox Live: Sí (DLC)
PEGI: 18+
Voy a ser sincero. Muy sincero. Quizá demasiado y todo. Entonces mejor no lo soy tanto. Onechanbara Bikini Samurai Squad tiene el "honor" de estar en el top 5 de peores juegos sacados en esta generación. Así que no me voy a esmerar mucho en el análisis.
INTRODUCCIÓN
La ciudad es asediada por hordas de zombies, zombies, zombies y más zombies. Nuestras protagonistas, dos hermanas samuráis de cuestionable origen y decencia, cuya sangre está maldita y les provoca ataques de locura ante mareas de sangre, deberán poner fin a tal catástrofe. Con algún malo "mayor" de por medio (clásica organización clónica de malos malotes) y algo de argumento que te meten en embudo al iniciar el juego.
JUGABILIDAD
La cosa consiste en matar, matar y matar zombies de todo tipo. Nuestras protagonistas usarán sus espadas y sus armas de mujer para intentar entretenernos un rato pegados a la pantalla. Posiblemente no lo consigan.
OBSS es un hack and slash (aka mata-mata) malo. Los movimientos son imprecisos a la par que lentos. No hay variedad de combos. Los escenarios, además de repetirse cada dos por tres, es decir, seis, son lineales y feos y llenos de bordes y paredes invisibles que nos complican un poco más la existencia. Y para colmo, la cámara es infumable, dejándonos con la guardia baja en numerosas ocasiones.
Tampoco hay una gran variedad de enemigos. Tenemos al zombie raso, al zombie armado, al gordo, al cuervo y al alien, contando con sus respectivas versiones "on fire" (literalmente), que no son aliciente alguno a la hora de matar. En los jefes pasa más o menos lo mismo, son muy similares entre ellos, y además se reciclan más que los tetrabricks esos. Por no hablar de la IA, que brilla por su ausencia.
Según matemos zombies subiremos de nivel y podremos mejorar algunos parámetros, como el alcance de nuestro arma, potencia, vida o nuestra habilidad con el arma principal del personaje.
El modo campaña cuenta con 20 niveles que se pueden completar en menos de 5 minutos cada uno. También tenemos un modo libre para repetir niveles a nuestra bola y un modo survival. Y para de contar. Y de jugar, por favor.
SONIDO
Melodías maquineras que se nos antojan sobrantes, voces en japonés, grititos insinuantes y ruidos de relleno de zombies. Cóctel que nos obliga a silenciar el juego y a poner algo de música, o a disfrutar del silencio, que como dice Terry Pratchett, el silencio no es lo contrario del ruido, si no la ausencia del mismo.
GRÁFICOS
Texturas pobres, escenarios y enemigos reciclados por todas partes, ruido en la imágem, ralentizaciones, animaciones que no vale la pena mirar... lo único decente es la animación de las tetas. Ubres. Melones. Mamas. Busto. Pecho. Llamadlo de cualquier manera, pero sin duda, es el apartado que más destaca calificativamente hablando, del juego.
También podremos vestir a nuestras heroínas según vayamos completando retos secundarios en las misiones, o podremos llevarlas en paños menores (más aún).
CONCLUSIÓN
No hay por donde coger el juego. Malo, aburrido, repetitivo. Y lo más gracioso, rejugable (6 dificultades). Cosas así deberían estar penadas.
Lo mejor:
- Tetas.
Lo peor:
- Existe.
VEREDICTO FINAL