Título: Dead Rising 2
Desarrollador: Blue Castle Studios
Productora: Capcom
Distribuidora: Koch Media
Xbox Live: Multijugador y cooperativo
Fecha de salida: 24-9-2010
Sieg me va a matar, pero aquí estoy yo para contar lo que va a ser Dead Rising 2. Un juego que ha marcado a muchos, incluso antes de salir. ¿Qué tiene de especial? Pues una historia de zombies, armas de todo tipo para acabar con ellos, humor, un control que engancha y muchas misiones que nos pican hasta sacar los logros. Parece como si hablara de la primera parte de Dead Rising, pero es que esta continuación bebe de los mismos recursos. Eso sí, es más y mejor, con detalles para los nuevos y también para los veteranos.
Un nuevo héroe
Olvidémonos del fotógrafo Frank West, que nos visitó hace poco… precisamente, hay un análisis suyo de Joy Ride que no debéis perderos en XboxManiac.es. Aquí, el héroe es Chuck, al que ya conocemos por Dead Rising Case Zero (o es Cero… ¿0? ¿Aclárate Link?). Su hija ha sido infectada y la droga que impide la conversión en zombie se llama Zombrex. Un nombre que nos acompaña durante todo el juego y que hará las veces de cuenta atrás en más de una ocasión. El reloj, como en el primer juego, será algo que deberemos mirar muy a menudo.
En cuanto a la ambientación, a menos que hayamos estado en una cueva estos últimos años, se sabe que es una especie de Las Vegas. Eso sí, se trata de otra ciudad, ya que la original cayó bajo la infección algún tiempo atrás. Como en toda nueva versión, Fortune City intenta ser mejor, aunque en un mundo salvaje la diversión no se limita a chicas ligeras de ropa y tragaperras en todos los rincones. En este lugar tienen espectáculos con zombies, llenos de muerte y peligro, por los que la gente se pelea e intenta sacar tajada. La situación perfecta para que todo salga mal y se desmadre la situación.
Como era de esperar, Chuck llega a ese lugar, ve y lucha contra los zombies que se encuentra. El sistema de armas sigue la estela del primer Dead Rising, aunque ahora tenemos aún más variedad y la posibilidad de crear verdaderos engendros de todos los tamaños. El banco de trabajo nos dará logros y alegrías a partes desiguales, a modo de minijuegos, de manera que añade profundidad y duración a la experiencia.
Para qué cambiar lo que funciona
El control es más que familiar, aunque responde mejor que nunca. Los zombies se acercan, si no les zurramos nos atacan al cuello y de primeras podremos deshacernos de ellos moviendo el stick. Si no lo conseguimos, mal asunto… Hay armas a distancia y cuerpo a cuerpo. También hay explosivos y podemos tender alguna que otra trampa. Encontraremos objetos por el suelo y podremos acceder a tiendas donde habrá más stock. En cuanto al dinero, puede convertirse en una necesidad imperante, ya que se puede usar para comprar el Zombrex que necesitamos… bastante caro, por cierto.
En los modos de juego, vuelven las 72 horas desesperadas, pero también tenemos muchísimas misiones que se convierten en verdaderas gincanas. Liberar a los 118 supervivientes o… tener otros planes para ellos entra en la lista. Los zombies, por su parte, también son variaditos y aparecen en un número brutal. Los tenemos atontados cuando es de día y agresivos por la noche. Los hay muy clásicos, que sólo te afectan por contacto directo y otros que… bueno, digamos que llegan más lejos en sus “ataques”. Pero si hay un aspecto que nos hace olvidar al primer Dead Rising es la inteligencia artificial. Los personajes, en especial los que se unen a nuestra causa, tienen buena puntería si es necesario. Pero, además, nos acompañan de una manera más natural, sin quedarse atrás demasiadas veces y sin ser un estorbo inaguantable que nos haga fallar en las misiones. Algo que, los veteranos de la saga verán como una bendición.
Los niveles de dificultad nos vuelven a traer una experiencia aburrida y sencilla, si elegimos los más bajos, pero también todo un reto. Es decir, si queremos un juego de zombies, tenemos que jugarlo al máximo de nuestras posibilidades. De ahí que este Dead Rising 2 nos de un palo tras otro cuando nos ponemos al máximo de dificultad. El mundo zombie es cruel y duro, algo que este juego representa a la perfección.
Por cierto, para los que lo pedíamos, el nuevo equipo encargado del juego, los occidentales Blue Castle Games, nos han preparado un multijugador, con cooperativo incluido. Con minijuegos salvajes, a bordo de vehículos o a pie, la cosa pinta increíble. Algo que era deseable, pero que promete ser espectacular y todo un regalo para alguno de por aquí, ¿verdad Sieg?