Título: The Cursed Crusade Género: Acción en tercera persona Desarrollador: Kylotonn Games Distribuidor: Atlus Plataforma: Xbox 360 Jugadores: 1-2 ( Coop. 2) PEGI: +18 Fecha de lanzamiento: 14/10/2011 Idioma: Textos en Castellano – Voces en Inglés Xbox Live: Sí
Hola Maniacs, ¿Qué tal? Yo estoy agotado. Os preguntaréis por qué, dejad que os responda. No hace ni más de un día que me han llegado a mi hogar un total de 21 juegos para analizar. Sí, lo has leído bien, 21. Sé que tendría que estar contento, dar botes, cantarle a las plantas, contar las estrellas y mil cosas más, pero no, soy infeliz. Y todo por culpa de un juego, sí, de un solo juego. Mirad que me han llegado juegazos de la talla de The Elder Scrolls V Skyrim, Call of Duty Modern Warfare 3 o Saints Row The Third, pero no pude evitar de entre todos ellos coger uno en el que en la portada sale un templario, al que me quedo mirando, pues me transmite una extraña sensación: la sensación esa de cuando se te enganchan los cojones en la aspiradora y no puedes tirar porque duele. Pues lo mismo me pasaba a mí, no me podía despegar de él, mi cuerpo y mis ojos estaban inmóviles, era como tener ante mí la joya perdida del Nilo... y ojalá lo hubiese sido y nadie la hubiese encontrado nunca.
No entiendo cómo pude caer en la trampa, no sé cuándo perdí la razón y pensé que tenía delante mío un nuevo Oblivion. ¡Dios! Si de verdad existes dame tu móvil para llamarte y pedirte perdón por ser tan imperfecto e iluso. Pero dada mi naturaleza sobrehumana, puedo decir que he jugado a The Cursed Crusade y aún conservo parte de mi estómago. Os sigo contando, pues estaba yo tan convencido de mí mismo de que tenía entre mis manos un juegazo que no tuve reparos en dejar de lado los demás juegos. Fue meter el DVD en la consola y comenzar a escuchar un ligero murmullo a mi alrededor.
Skyrim – No lo hagas... no lo hagas... bastardo, es un DVD maldito...
RAGE – Con el motor gráfico que yo tengo y metes a ése primero, te arrepentirás de esto. Me volveré completamente en inglés para que nunca pueda ser jugado en tu casa. (Más tarde me dí cuenta de que no murmuraba en vano)
Se inició el juego, el menú a priori era muy simple y básico, con un total de tres posibilidades: continuar partida, partida nueva y opciones. Partida nueva, sí, ésa era mi única opción posible. Seguidamente me aparecieron otras tres opciones nuevas, más la de volver al menú principal. Entre ellas tenía la posibilidad de jugar solo, en cooperativo o en Xbox Live. No hace falta que os explique mucho sobre cada opción, ¿no? Acto seguido le dí a jugar solo. Y ahí empezaba el juego, controlando a Denz Bayle, el protagonista de la historia. Comienza la primera cinemática, que no será la última ni mucho menos, ya que a lo largo de toda la aventura las escenas cinemáticas son una parte importante del juego, incluso a veces parecerá que nos encontramos delante de una película interactiva. La historia se desarrolla en la época medieval en el año 1199 durante la batalla de Constantinopla. Denz es un templario que se las ingenia para unirse a la cuarta cruzada con el objetivo de localizar a su padre.
Pero antes de que todo esto suceda Denz tendrá que mostrar su valor para ser aceptado entre los caballeros. Al poco tiempo de haber comenzado a jugar nuestro protagonista se ve metido en un altercado en el que salva la vida a un ladrón español de cuyo nombre sí me acuerdo: Ernesto Noviembre. A partir de aquí Ernesto nos acompañará siempre, así que ya os podéis imaginar si jugáis en cooperativo a quién controlará vuestro compañero. Bueno, tampoco os voy a desvelar mucho más de la historia ya que en realidad es de lo poco que se salva del juego... no es una historia buena, ni mediocre, sólo es una más de entre muchas. Lo primero que ví de las cinemáticas es que estaban hechas con el propio motor del juego, cumplen su función, aunque no están exentas de errores ya que en ocasiones apreciaremos detalles como que mientras hablan los protagonistas, ni siquiera mueven los labios.
Ojalá acabasen aquí los errores gráficos. Técnicamente el juego es pobre de principio a fin y da la sensación de que se ha hecho rápido y mal expresamente. Recorremos escenarios completamente vacíos, más vacíos que el vocabulario de Belén Esteban (bueno, tanto no), veremos mil caminos para recorrer pero un extraño campo de fuerza siempre nos obligará a ir por la senda preestablecida desde un principio. Tampoco podremos interactuar apenas con el escenario a excepción de tres paredes que romperemos durante la aventa, porque todo lo demás esta hecho de adamantiun.
Tanto el diseño de los protagonistas como el de los enemigos roza lo correcto, el defecto viene cuando cruzamos espadas con los enemigos, ya que la sensación y el efecto de los golpes son nulos, por no hablar de cuando atravesamos a un enemigo con la espada y observamos algo similar al ritual de untamiento de mantequilla con cuchillo en pan, pero sustituyendo los elementos por sangre, sable y hombre, respectivamente.
¿Queréis más puntos negativos? Pues aquí va otro, The Cursed Crusade es de los pocos videojuegos en que matas en ocasiones a la gente sin tocarla. Sí, tú das un espadazo a tu enemigo, no lo tocas, pero da igual, la sangre sale de su cuerpo como si le hubieses asestado un golpe mortal en medio de la cabeza. El efecto de la sangre roza lo ridículo. Y la física es lo peor que he visto en un juego... pasas por al lado de un trozo de barril roto y ves como salen disparados los trozos de maderas hacia el final del juego, increíble.
Pero me daba igual, yo soy un tío duro, curtido en mil batallas y sé que el apartado técnico no es lo más importante en un juego... la jugabilidad, eso sí que importa. Con una buena jugabilidad todo lo demás puede pasar desapercibido. Al llevar ya unos cuantos niveles sobre mi espalda (espalda ya destrozada por aguantar el peso de tanta mierda), comprendí que ni de lejos era un RPG y menos aún se parecía a The Elder Scrolls V Skyrim. Tenía ante mis narices un machacabotones, simple y llanamente, pero ni dentro de su propio género se podía considerar bueno, ya que, entre otras cosas, el protagonista se mueve de forma torpe y lenta, siendo incapaz enfrentarme a varios enemigos a la vez dada la inexistente fluidez del combate.
Los combos al principio son simples e ineficaces, pero a medida que completamos un nivel del juego y, según la puntuación que obtengamos (A, B, C o D), se nos otorgarán una serie de puntos que podremos distribuir en las habilidades de distintas armas (espada, espada con escudo o espada a dos manos). Con ello conseguiremos mejorar nuestra maestría con cada arma y aumentar nuestro repertorio de movimientos, además de fortalecer las habilidades básicas de nuestro protagonista (fuerza, maldición templaria, maestría en armas, armadura, constitución).
Sí, con el paso de los niveles mi personaje era mas bruto... pero la cantidad de enemigos y la dificultad también aumentaba al ir avanzando en la aventura. Por mucho combo que yo dominase seguía siendo muy torpe y lento a la hora de ejecutar las técnicas de ataque, así que para eliminar a los enemigos contaba más mi pericia con el mando que las habilidades aprendidas a lo largo del juego. Pero lo peor estaba aún por llegar... y lo hizo en cuanto me me percaté de que todo se repetía una y otra vez hasta decir basta. Las mismas técnicas, la misma mecánica de juego, los mismose enemigos... habría preferido que cortasen las escenas jugables y dejasen sólo las cinemáticas.
En algunos niveles para hacer la aventura más “amena” tenía que abrir alguna puerta, mover un ariete o destrozar un muro, pero no dejaba de ser lo mismo una y otra vez y, lo peor es que para localizar la puerta o el ariete de turno pueden pasar años, hasta que te das cuenta de que no están señalizados.
Para poner algo de fantasía en la aventura y tener un argumento más abierto, los dos protagonistas sufren en sus propias carnes la maldición de los templarios, que resumiendo viene a significar que cada vez que se duermen se transportan a un mundo paralelo. En dicho mundo, que es de lo más parecido al infierno, nos acosa la Muerte para darnos caza y aprenderemos a dominar una transformación y convertirnos en demonios (plural porque tu compañero también se transforma) siempre que accedamos al inframundo. El transformarnos también nos otorgara unas cuantas habilidades nuevas como examinar el escenario, curarse o quemar a nuestros enemigos. El escenario también sufrirá sus modificaciones cuando estemos en el estado de ser de las tinieblas, cambiará completamente, convirtiéndose en ruinas llenas de llamas, representando lo que nos encontraremos todos cuando llegue nuestro fin.
La I.A. enemiga no está ni comenzada, ya que cuando nos ataquen en grupo no será raro que muchos de los rivales si limiten a quedarse quietos mirando y esperando a que les demos lo que se merecen. Por muy triste que sea, podría suponer una ayuda para avanzar con rápidez en The Cursed Crusade, pero como nuestro protagonista tienen parálisis en el 90% de su cuerpo, nos costará acabar con todos, por muy predispuestos que estén.
El juego cuenta con un total de dos melodías medievales, ni una más ni una menos, que al igual que los movimientos del personaje se nos repiten una y otra vez. Algunos errores en los efectos de sonido nos acompañarán a lo largo de la aventura, como por ejemplo cuando las tropas enemigas mueven el ariete y tu empiezas a oír como crujen las ruedas de madera contra el suelo, pero de golpe se paran a esperar que les abras el portón para seguir avanzando pero tú no dejas de oír vayas donde vayas las ruedas crujiendo contra el suelo.
¿La conclusión a todo esto? Pues que he intentado hacer un buen análisis y me ha quedado como el juego, todo a medias y por comenzar. The Cursed Crusade ha intentando... es que no ha intentado nada, más tarde miraré la caja o el DVD no vaya a ser que tenga yo la versión beta del juego. Estamos en crisis y no es tiempo de tirar el dinero, por lo que mejor no te lo compres. Lo alquilas y en ocho horas ya lo tienes completamente acabado.
Lo mejor
- La historia.
- El diseño de los personajes.
Lo peor
- Apartado gráfico lleno de fallos.
- Jugabilidad muy lenta y engorrosa para el tipo de juego que es.
- El apartado sonoro lleno de errores.
Nuestra puntuación para ANÁLISIS: The Cursed Crusade