Título: Dragon Ball Burst Limit
Desarrollador: Atari
Distribuidor: Namco Bandai
Género: Lucha
Plataforma: Xbox 360
Xbox Live: Sí
Jugadores: 1
PEGI: 12+Precio: 64 €
Fecha: Ya a la venta
Idioma: Texto en castellano
Web: http://www.atari.com/dragonballz
Mucho ha tenido que esperar la comunidad de Xbox para poder disfrutar de un título basado en Dragon Ball Z que estuviese a la altura, después del último sucedáneo de la serie que salió a la luz para esta plataforma durante la generación anterior.
Sin embargo, es inevitable sentir un sabor agridulce a medida que avanzamos en el juego y descubrimos sus carencias y virtudes.
Dragon Ball Z Burst Limit nos permite sumergirnos en tres sagas diferentes de la serie: la Sayan, con la llegada de Vegeta, la de Freezer y las fuerzas especiales y, por último, la saga de Célula, todo ello a través de un total de 54 espectaculares combates. Sin duda, bastante corto para un auténtico fan de la serie, el cual en aproximadamente ocho horas habrá completado, y que tratándose de un título de semejantes características es difícil comprender porqué se detuvieron ahí. Quizás no tarde en aparecer una secuela, ya que potencial no le falta, aunque sea en forma de descargas desde Xbox Live y a un precio que engorde las arcas de Atari frente a la sequía de nuestras carteras. Lo que sí queda claro es que un título de lucha no ha de valorarse con las frases anteriores. La máxima ha de ser que, hasta que no dominas a todos los personajes no habrás terminado el juego. Algo que Itagakis y compañía se esfuerzan en tornar imposible con cada título nuevo. ¿Qué la historia es corta? Vale, pero no has de juzgar Dragon Ball Z: Bursa limit sólo porque apenas pase de veinte personajes seleccionables. Las apuestas están servidas para ver quién es capaz de dominar más luchadores y convertirlos en estrellas online.

El juego cuenta con un tutorial bastante bueno, ya que en él aprenderás las técnicas básicas y avanzadas de combate y, sin embargo, deja alguna que otra sorpresa sin descubrir para que a medida que vayamos experimentando con ellas, podamos saborear espectaculares combos, tanto defensivos como demoledoramente agresivos.
A medida que avanzamos en la historia jugaremos con diferentes personajes, aunque no llegaremos a controlar cada uno de ellos en el modo de un jugador, una lástima. Sin embargo, iremos desbloqueando tanto personajes como técnicas que luego podremos elegir en otros modos de juego. Es una pena que la cantidad de personajes disponibles sea muy escasa si se compara con títulos de otras plataformas en la misma saga, y que solo dispongamos de cinco escenarios, también aporta su nota negativa al título.

Gráficamente, el juego es muy bueno si nos fijamos en el detalle de los personajes, movimientos y efectos especiales, así como la suavidad con que se mueve todo. Los escenarios, sin embargo dejan, bastante que desear, y el nivel de interacción entre los personajes y el entorno es nulo. Se echan de menos cráteres, destrucción del terreno y efectos de daños permanentes en el escenario. A veces, el efecto en el combate es el aislamiento de ambos personajes respecto al resto de lo que vemos en pantalla.
El combate, el punto fuerte.
Y llegamos a lo más espectacular, la lucha, sin duda el mejor aspecto del juego. El manejo de cada personaje es muy bueno, y la cámara parece que siempre está donde debe para ofrecer un dinamismo y velocidad no aptos para cardiacos. Hacer lo debido en cada instante significa la diferencia entre la victoria y una humillante derrota.

Los combos son sencillos de ejecutar y recordar, y prácticamente podremos hacer cualquier cosa en todo momento. La energía (o Ki para los puristas) se regenera bastante rápido, más aún si luchamos bien, y no tendremos que alejarnos a “recargar” cada dos por tres. Esto hace que el combate sea mucho más intenso y rápido, más fiel a la serie. Realmente podremos lanzar un demoledor Kame-hame-ha a cero de energía Ki, pero si por el contrario lo lanzamos con la barra de Ki al máximo, los efectos serán muchísimo más dolorosos y será bastante más difícil de esquivar. Si los personajes lanzan sus mega-ataques de forma simultánea, las ondas chocarán en el aire y ganará el jugador que más aporree los botones de su mando. Por suerte, hay sólo un par de situaciones en las que deberemos hacer gala de este aporreo sin sentido para salir airosos, y en el resto la combinación de movimientos será mucho más… elegante.

Existen también una serie de características de cada personaje llamadas “piezas dramáticas”, que harán saltar animaciones y modificarán un poco el estado de los personajes si se cumplen determinadas condiciones en el combate. Salvo en el modo de historia, acertadamente se pueden deshabilitar en los demás modos si lo que quieres es luchar sin pausas, ya que a menudo interrumpen combos y “duermen” el combate. Si juegas on-line lo habitual es que no estén permitidas. Sin embargo, en el modo de un jugador le dan un ambiente “peliculero”, acercándonos más a la idea de estar “viviendo” un capítulo de la serie. Eso sí, con un acabado visual mucho más espectacular que en los dibujos de Toriyama.
Tú y yo… ponte en guardia
El modo multijugador es el segundo punto fuerte del juego, porque prácticamente no tiene más.
Al jugar en Xbox Live nos enfrentaremos a miles de jugadores de todo el mundo, de diferentes rangos, basados en una especie de ranking. Con cada combate se produce una transferencia de “puntos de fuerza”. A medida que ganas combates y puntos, subes en la clasificación y de nivel, pero esto no influye en el combate. El nivel, simplemente, representa la calidad del jugador, y es una buena pista para encontrar partidas con gente más cercana a tu propio nivel.

El método de buscar partidas on-line es muy bueno, ya que tras elegir tus filtros personalizados para la partida, como tiempo, número de rondas o nivel del enemigo, aparecen varias opciones mostrando su nivel, nacionalidad y otras características para que puedas elegir tu próxima víctima… o verdugo.
En resumen, aun siendo un gran juego, podrían haber sacado mucho más partido de este título. Con detalles gráficos bastantes buenos, una jugabilidad realmente impresionante y toda una comunidad esperando un juego de lucha de la serie Dragon Ball Z para Xbox 360, es imperdonable que la cantidad de personajes disponibles, escenarios y la duración del modo historia hayan quedado a tan bajo nivel en lo que recibimos cuando compramos el juego. Confiar en que Xbox Live y las compras en línea nos ofrezcan una experiencia más completa puede resultar abusivo cuando comparamos este juego con los aparecidos para PS2 y otras plataformas muy inferiores en cuanto a capacidad técnica. Esperemos que las descargas gratuitas sean lo habitual y que más bien suponga un premio para los que compramos juegos, frente a los que los piratean, en lugar de un castigo para los que queremos tener todo.

Me ha gustado: Los gráficos son bastante buenos, algo que te hace sentir que realmente podría ser un combate de la serie animada. La velocidad de los combates y las reacciones de milisegundos son espectaculares.
No me ha gustado: El número de personajes a elegir es muy pobre, así como la duración del modo historia. Los escenarios también dejan su nota negativa en cuanto a variedad y se echa de menos la interacción con el entorno que tanto nos gusta en el manga y el anime de Toriyama.
CALIFICACION:
- GRAFICOS: 8,1
- ADICCION: 6,7
- SONIDO: 8,2
- JUGABILIDAD: 8.5
TOTAL: 7,8