Desde hace ya cierto tiempo llevo dándole vueltas a la idea de empezar a escribir con regularidad unas cuantas líneas sobre juegos y toda la mal llamada sub - cultura que los rodea. Incluso a alguno de vosotros se lo había comentado. A los que no, os pongo en antecedentes. Seguro que todos conocéis “Padre de Familia”, ¿verdad? ¿No? Bueno, pero seguro que sabéis que existe un invento llamado televisión, y en ese invento se emiten series. Pues una de ellas se llama “Padre de Familia”. En un capítulo Peter entra a trabajar en el informativo de Tom Tucker y Diane Simmons con una sección llamada “Lo que me saca de mis casillas”. Esta entrada al blog y, posiblemente, la mayoría de las siguientes, son un homenaje a esa sección. Los maniacs que hayan pasado por la traumática experiencia de conocerme en persona sabrán que me encanta sacarle punta a todo, y los juegos, las desarrolladoras, distribuidoras y la madre que los parió no van a ser una excepción. Los que no, ahora podéis ir disfrutando de una buena ración de críticas y divagaciones varias. Pero ya está bien de rodeos, ya habrá tiempo otro día de dar más explicaciones. Sin más dilación vamos a lo penúltimo que me ha sacado de mis casillas.
Courtney Love, qué gran artista, digo, cantante, digo, ser humano, digo, hmmm lo que sea. Hace no mucho (podéis ver la noticia en el archivo de Xbox Maniac) saltó con una amenaza de demanda contra Activision por permitir que la imagen de su querido, difunto y rico esposo Kurt Cobain pudiera ser desbloqueada en la enésima versión de Guitar Hero y el jugador la pudiera usar para “hacer como que canta” canciones que no son suyas. Vamos, que le parecía peor que desenterrar su cadáver y usar su calavera como orinal, y que se iban a cagar, que les iba a meter un puro más gordo que los de Fidel Castro, etc. A los pocos días, los ex – compañeros del difunto en los tiempos de Nirvana salieron más o menos dándole la razón a la desolada viuda (creo que fue la primera vez que estaban de acuerdo en algo). Para rematar la jugada, Jon Bon Jovi, que pasaba por allí, oyó jaleo y quería saber si regalaban algo, comentó que los perversos señores de Activison (no los volveré a nombrar, porque si pronuncias su nombre tres veces, aparecen como Bitelchús) le hicieron una propuesta parecida, pero que él no hizo mucho caso y que ahora se alegra porque a él tampoco le habría gustado verse digitalizado y con la voz de Elton John. Y digo yo, ¿de qué narices va toda esta banda? Los tipos de Activ…(uy, por poco) dicen que estuvieron MESES negociando con la “señorita” Love (dicho con todo el sarcasmo del mundo) hasta que por fin firmaron un contrato en el que la susodicha se llevaba una cantidad de dinero por permitir el uso de la imagen de Cobain. Es lo que tiene la chica, que las moñas le duran semanas y las resacas, ni te cuento. Hace tiempo, cuando empezaron los juegos estos de las guitarras, baterías, micros, panderetas y maracas de plástico, la industria musical pasaba de ellos olímpicamente. Dos o tres entregas después se dieron cuenta de que los grupos que aparecían, aunque no fueran versiones originales, veían disparadas las ventas (legales, con derechos de autor y todo) de sus discos. Vamos, que era una promoción fantástica y la mejor forma de llegar a un público que, dicho finamente, ni sabían que existían. Unos linces, vamos. Y ahora, a patalear y a amenazar. ¿Para qué? Pues para sacar más tajada, claro está. Ya que el talento dejó de existir en las cabezas de casi todos ellos (aquí salvo a los Foo Fighters, que todavía se dejan escuchar sin vomitar), vamos a sacar la pasta de donde sea y como sea.
Para redondear la jugada, también salieron dos señores, Bill Wyman de los Rolling Stones y Nick Mason de Pink Floyd, diciendo que estos juegos (si, los del plástico guitarrero) hacían que la gente dejara de tocar instrumentos de verdad. Claro, van a cerrar los conservatorios y a convertirlos en tienda Game. El primero ha cobrado un dineral por las canciones que han aparecido de su grupo en Rock Band y Guitar Hero, con descargas “extra” incluídas. Y el segundo se corrigió a si mismo días después diciendo que estaría encantado de que le propusieran hacer un juego musical centrado en su grupo (alguien dijo Rock Band Beatles?).
A donde quiere llegar este pesado, os estaréis preguntado los valientes que han sido capaces de leer hasta aquí. Pues a que si ya no teníamos bastante con Matías Prats y demás sesudos periodistas que ponen a los videojuegos como la causa de todos los males conocidos y por conocer, ahora se les han unido un montón de jubilados del rock dispuestos a darles la razón y a promover la quema de videoconsolas…hasta que un buen cheque lo solucione.
Por favor, por favor, por favor: dejadnos en paz. Cobrad vuestro dinero y callaos. No hay nada más molesto que escuchar a alguien que no tiene ni pajolera idea de algo sentando cátedra. Si queréis salir en los juegos, cobrad, y si no, callad. Resulta muy triste ver gente que en su día fue “alguien” intentando llamar la atención para volver a ganar pasta. Para eso ya tenemos a Marujita Díaz. Nosotros ya tenemos bastante con aguantar el sacacuartos en el que se han convertido los juegos musicales, aunque de eso ya hablaré otro día, para encima tener que escuchar sandeces tan gordas como las que se han dicho sobre el tema.
Y eso es lo que me saca de mis casillas. Bueno, eso y las botellas de Coca-Cola mal cerradas, que pierden todo el gas y no hay quien se las beba después.
Hasta otra.