Bienvenidos a una nueva entrega de “Lo que me saca de mis casillas”. He de confesar algo. Como ya dije, esta idea nació hace tiempo, pero hasta ahora no me había decidido a ponerme en serio con ella. Ayer tuve que llevar mi consola a que le cambiaran la lente del lector (hace tiempo que pasó la garantía) y, como no tenía nada mejor que hacer. . .ya pudisteis disfrutar/sufrir el resultado. Acabo de llamar a mi amigo el de la tienda (son las 17:00) y me dice que mínimo hasta las 20:00 no la tendrá. Así que me aburro y vuelta a escribir. Que quede muy claro que las siguientes entregas, si llegan a ver la luz, será dentro de un tiempo, pero ahora toca preguntar: ¿sabéis lo que me saca de mis casillas? Los calendarios de lanzamientos.
Ha llegado octubre, las hojas caen, los niños dejan de dar la brasa para volver al cole, los jefes vuelven con ganas de joderte la poca vida personal que te queda. . .y las compañías sacan la artillería pesada. Como de costumbre, hemos estado disfrutando de unos pocos títulos decentes durante el año. “Batman” es uno de ellos, lo que me recuerda que hay un excelente análisis en esta página sobre él, no lo dejéis pasar (modo autobombo: off), pero poco más. Y ahora nosotros, pobres sufridores de la crisis, nos vamos a encontrar de golpe y porrazo con un montón de juegos con los que llevamos babeando con sus vídeos y avances durante las últimas siete ediciones del E3.
A ver, que esto no es nuevo ni estoy descubriendo la pólvora. Todos los años pasa igual, y no sólo en este campo, sino también en el cine. Tradicionalmente, a partir de octubre se estrenan todas las buenas películas que quieren aspirar a algún Oscar, por aquello de estar frescas en la memoria de los que tienen que votar.
Lo de este año va a ser de infarto. O, más bien, para dejar en manos de catedráticos de matemáticas porque, o nos toca la lotería a todos, o vamos a tener que hacer más números que el contable de Bill Gates para ver cómo ajustamos nuestro cada vez más mermado presupuesto ante la avalancha de títulos de calidad que saldrán a la venta entre los meses de octubre y noviembre. Si todavía queda algún despistado, os refrescaré la memoria: FIFA – Pro – NBA Live y NBA 2K(como todos los años), Brutal Legend, Forza, Assassin’s Creed, Dragon’s Age, Left 4 Dead, Tekken, los menos conocidos pero a priori interesantes Alpha Protocol y Borderlands, sin dejar los nuevos Lego y unas cuantas entregas más de Heros y Bands.
Calma, calma, antes de correr a poner los comentarios tipo “se te olvida el mejor de todos!!!!”, “a la hoguera con él!!!” o “sólo queremos juegos de zombies!!!!” Sí señores, su majestad “Modern Warfare 2”, pero este lo pongo aparte por dos motivos: porque la lista de compras de todos será CoD y alguno de los demás, y porque gracias al miedito que le ha entrado a la competencia, muchos lanzamientos se han retrasado para no “perder ventas”(Bioshock 2, Splinter Cell, Bad Company 2 y un largo etc).
¿De verdad hay que juntar todos los grandes lanzamientos en dos meses? ¿Es que el resto del año no se venden juegos? La campaña navideña es famosa por el consumo descontrolado, principalmente por parte de padres/abuelos/tíos/etc que no entrarían en una tienda de videojuegos aunque regalaran billetes de 500 y que compran lo primero que ven para regalar. Por eso las compañías lo lanzan todo ahora para que esté en la estantería de novedades y las campañas publicitarias tengan más impacto. Y por el mismo motivo, grandes títulos que en otra fecha serían éxitos rotundos, pasan desapercibidos porque el presupuesto es limitado y hay que apostar sobre seguro (casos como Dead Space o Mirror’s Edge son los más evidentes).
Señores desarrolladores y distribuidores, los buenos títulos se venden en cualquier época del año. Apostar por concentrarlos todos en la misma fecha es arriesgarse a quedar enterrado entre secuelas y nuevas entregas de la saga deportiva o musical de turno. Ah, y bajar los precios sería un detalle, aunque mejor me espero sentado a que esto ocurra.
Y eso es lo que me saca de mis casillas. Bueno, eso y las cajitas donde meten los Big Mac y se queda todo el queso pegado.
Hasta otra.
P.D: Son las 20:15 y mi consola no está reparada. La voy a recoger, aunque sea para ver “Como conocí a vuestra madre” gracias a la conexión con Media Player. Como el tío no se ponga las pilas la semana que viene, recibirá la visita de Sieg, o peor aún, escribiré una entrada sobre él.