Bienvenidos a una nueva entrega de “Lo que me saca de mis casillas”. Aunque sé de buena tinta que iniciar un texto con una disculpa es de bastante mal gusto, tengo que hacerlo. Además, queridos (y minoritarios) lectores, ya sabéis que en realidad me da igual lo que opinen otros sobre lo que digo o hago. Pues eso, que perdón si alguien se ha quedado esperando una nueva entrega de este triste blog de desahogo. Podría dar mil excusas del tipo “últimamente ando muy liado”, “me faltan ideas”, se me ha roto el ordenador”, o tantas otras que utilizamos a modo de mentirijilla/pretexto. La verdad es que soy un poco vago y hasta hoy no he sentido la necesidad real de escribir. Pero ya no puedo más. Lo último que he leído me ha hecho explotar. ¿Sabéis qué me saca realmente de mis casillas? Los precios de los juegos en España.
Los miembros de esta comunidad son, en muchos casos, clientes de tiendas online con sede fuera de nuestro país, ya sabéis a cuales me refiero. Y no creo que lo hagan por su afán de coleccionistas de sellos o porque les gusta tener que esperar algunos días o semanas antes de tener las últimas novedades. No, señores, no, lo hacen porque aquí, el que compra juegos, es porque es casi millonario o poco le falta. La diferencia entre un mismo título, con las mismas características, caja, idiomas disponibles y todo lo que se ocurra es sencillamente vergonzosa. Y ojo, que la que se nos puede venir encima no tiene desperdicio.
Vamos a ser pedagógicamente correctos y a utilizar un ejemplo que todo el mundo pueda entender, vamos a coger un juego al azar, uno de esos minoritarios y baratitos: Modern Warfare 2. Hace ya tiempo, los amigos de Activision (productores y distribuidores de la criatura), unos cachondos los tíos, sueltan la perla de que el juego saldrá a la venta con un precio levemente superior a la media, por lo que ha costado desarrollarlo y tal. Pero, que curioso, hace pocos días eran los de Infinity Ward (los desarrolladores, es decir, los que de verdad se lo curran) van y cuentan que, cuando se estaban recuperando de la resaca después de ver la ventas de su anterior trabajo (osea, el CoD 4, que todo hay que explicarlo) reciben un “cheque en blanco” para hacer el siguiente. Los tíos dicen que no hace falta tanta pasta, que los dejen trabajar a su aire y que ya está. Un momento, que me he perdido yo mismo. ¿Al final es verdad lo del presupuesto altísimo o es sólo la excusa de turno para sacarnos más pasta?
Costes de producción aparte, el juego sale a la venta y, como no, la advertencia es real: la edición básica del juego cuesta 70 euros, es decir, más o menos 7 euros por encima de la media habitual. Uno lo ve, piensa que esta vez le ha robado dinero de menos del monedero de la abuela, pilla lo que le falta de donde sea y se lo compra porque, que narices, es el “Kolofdiuti” y mola, y total, por cinco eurillos de más no pasa nada, que seguro que los vale. No vamos a entrar en ese tema. Ni siquiera se le pasa por la mente mirar en otra tienda, porque los juegos son como los billetes de lotería, que valen lo mismo sin importar donde los compres. Pero ahora llega a su casa y te llegan anuncios de tiendas online. Play lo tiene a 58,50 €. Una faena, pero no te quieres arriesgar a tenerlo sin doblaje al castellano y no estás dispuesto a esperar dos semanas para que todo el mundo te trate como a un apestado por no estar jugando desde el primer día. Pero las malas noticias nunca vienen solas, sino en pandilla como las fans de Tokio Hotel.
En Inglaterra el juego ha desatado una guerra de precios y cada tienda (física, no online) lo intenta poner más barato que la competencia. No sé a vosotros, pero a mi se me queda cara de tonto y de repente ya no quiero putear más a los guiris del Live: ahora quiero que me adopten. A ver, en Sainsbury (cadena de tiendas tipo Opencor, pero con precios razonables), el juego está a 29 €., ASDA no es tan generosa y lo pone a 35. Tesco tira la casa (abuela incluída) por la ventana y, si te lo llevas junto a otro juego (y en estas fechas, la pregunta es ¿sólo uno más?), te lo deja por algo más de 27.
Vale, nos acaban de timar. Eso es hacer promoción y no los catálogos y las tarjetas de puntos. Juras que es la última vez que te pasa y que a partir de ahora compararás ofertas en Internet antes de comprarte un juego, y como está al caer el Assassin’s Creed 2, ahí te vas a ahorrar algo. Y Ubi, tan cachonda como Activision, pero en francés, que queda mucho más fino, dice que la versión inglesa solo tendrá doblaje en ese idioma, mientras que el resto de territorios PAL (Alemania, Francia, Italia y otros mercados residuales como España) sin tendrán varios idiomas disponibles. La razón: que los juegos allí son más baratos y no quieren que la gente los pille “de importación” (y yo que pensaba que lo de “Comunidad Europea” significaba otra cosa, mira tú que curioso). Vamos, que ya no se molestan ni en usar los argumentos de la piratería o de lo caro que es hacer un juego. Nos lo dicen a la cara: nos cobran más porque somos así de espléndidos, no como los ingleses, que son los primos tacaños de los catalanes y hay que ponérselo baratito o se lo gastan en té y pastas.
Ya tengo unos cuantos años y llevo enganchado a los juego suficiente tiempo como para estar acostumbrado a que nos tomen por el pito del sereno, nos saquen un riñón y encima nos quedemos esperando por si quieren volver a por el hígado. Pero aún tengo la esperanza de que alguien tenga el valor de rebajar los precios para que merezca la pena comprar los juegos en la tienda y no bajarlos con el RapidShare o esperar un mes a que lleguen de Taiwan con las instrucciones en cantonés para ahorrar un dinero. Ojo, que ya pasó una vez. A final de los 80, Paco Pastor bajó los precios de 2.100 a 875 pesetas, para combatir la piratería.
Y eso es lo que me saca de mis casillas. Bueno, eso y la gente que aplaude cuando aterriza el avión, que habría que fusilarlos a todos (o es que a vosotros os aplauden cuando, simplemente, hacéis vuestro trabajo).
P.D: Calma, oh todopoderoso administrador. Los análisis que debo están al caer.