En el fondo me hacia gracia aquella situación... miraba a Silvano mientras corría y el me miraba a mi, con su mirada podía notar todo el odio que sentía en ese momento hacia a mi, con las tardes que me había pasado por msn para convencerlo de que viniera a la KDD de Madrid, que seria una experiencia única, je, ya veremos si volverá a vivir cualquier otro tipo de experiencia. Me imagino que si esto fuera un JRPG Silvano ya tendría la situación bajo control con sus personajes mega dopados, pero aquí solo es un simple humano donde no hay ni mana ni invocaciones donde la única ayuda que puede llegar a obtener solo se la puede ofrecer él mismo.
Seguimos corriendo... pero nos detenemos los siete de golpe al ver que enfrente nuestro vienen decenas o centenas de esos seres, no corren, simplemente van caminando hacia donde nosotros estamos, tampoco hacen ningún tipo de ruido, están calmados, no tienen prisa por cazarnos y, saben que no somos una amenaza para ellos, es cuestión de tiempo que todos corramos el mismo destino que Waty. Nos miramos unos a los otros... pero nadie dice nada, por un momento dejo de oir los gritos de auxilio de las demás personas, todo esta en calma en mi interior es como si nada estuviera pasando, me tumbo en la acera y espero a que todo acabe.
Siento un fuerte dolor en las costillas, Link me ha golpeado, me grita, me dice que me ponga en pie que nos vamos a ocultar en el Corte Ingles que tenemos a la otra banda, una idea cojonuda. Corremos hacia él Corte Ingles, llegamos a las puertas automáticas, se nos abren y entramos, pero el panorama es desolador, todo esta por los suelos, los guardas de seguridad yacen muertos justo aun lado de la entrada, pero no tienen cortes, todo tiene pinta de a ver sido saqueado, es curioso ver como los seres humanos se vuelven más crueles cuando llega la anarquía. Sirbruce mira y registra los cuerpos de los guardas, no encuentra nada, viendo como esta la primera planta seguro que no somos los primeros en llegar.
La primera planta no es para nada segura, así que vamos hacia la última, caza, pesca y deportes. Seguro que allí encontramos algo que usar como arma. Subimos a la segunda planta sin hacer ningún ruido, todo parece tranquilo, miramos en todas las direcciones y nadie ve nada, nos dirigimos a la tercera planta, en mi vida había visto un Corte Ingles tan vació... en la tercera planta solo hay muebles pero ni una sola alma. Lo peor fue al subir a la cuarta planta... toda ella llena de sangre, tripas y miembros amputados, seguramente pensaron lo mismo que nosotros, que seria un buen refugio la cuarta planta... aunque lo peor estaba por llegar, justo encima de un mostrador una de esas criaturas en posición fetal durmiendo. Elessar no lo pensó, agarro fuertemente un palo de Golf y se dirigió hacia él. Una vez enfrente suya Elessar levanta el palo de golf y lo baja fuertemente hacia el cráneo de la criatura, del fuerte golpe se le salieron los ojos de sus órbitas y los sesos se esparcieron por todo su alrededor, Elessar lo había echo... había matado uno de esos seres, era reconfortante saber que podían morir. Pero la alegría duro poco ya que detrás del mostrador había otro ser pero de proporcionas mas diminutas. Se abalanzo sobre Elessar rodeandole con sus brazos alrededor de su cuerpo y clavando sus largas uñas en los omóplatos. Gritaba como un cerdo apunto de ser sacrificado en un matadero, era en ensordecedor, paso de ser el más duro de nosotros a convertirse en un estúpido crió chillón, que mal aguantaba el dolor, primero fue Silvano el que fue en ayuda de Elessar, intentaba tirar de los brazos de la criatura para sacar las uñas clavadas del interior de Elessar, pero no podía, luego fuimos los demás seis tirando y no eramos capaz, nos daba miedo tirar demasiado y arrancarle un trozo de espalda a Elessar, pero la solución llego rápido de la mano de Ardul, agarro el palo de golf que Elessar había dejado caer y golpeo con el al ser en toda la cabeza. A un noto el sabor de la sangre en la boca al reventarse la cabeza, era el segundo que caía... pero Elessar tenia varias heridas muy profundas, le costaba tenerse en pie y no dejaba de perder sangre.
Baje corriendo a la primera planta a la sección de colonias, yo no era medico ni tenia idea de como tratar esas heridas, solo pensaba en desinfectar esos cortes, así que cogí un pote de colonia y subí rápidamente a la cuarta planta, no se percataron de mi fabulosa idea... mientras que los demás buscaban algún tipo de esparadrapo o compresas yo vacié el pote de colonia encima de sus heridas, no se si hice bien o no pero si se que volvió a gritar con mucha más fuerza. Los demás maniacs tampoco le dieron mucha importancia a este grito ya que en parte les daba igual si se moría o vivía, en realidad queríamos que Elessar muriese ya que ahora se iba convertir en una carga para nosotros.