El resurgir
Después de esos años de sequía, por fin alguien se dignó a desarrollar algo con la suficiente calidad como para darle un soplo de vida al género, hablamos de Eye of the Beholder.
Estamos en 1990 y Dungeons & Dragons vuelve a estar en boca de todos gracias a este juego, desarrollado por Westwood Studios y distribuido por Strategic Simulations para DOS, aunque posteriormente se hicieron versiones para Amiga, SEGA CD y Super Nintendo. El juego guardaba cierto parecido con Dungeon Master y, al igual que este, recibió muchos premios por su jugabilidad, por sus puzzles y por la historia que contaba.
Un año después, en 1991, surgió uno de los fenómenos más importantes para el futuro de los RPG, el considerado primer MMORPG gráfico: Neverwinter Nights.

Seguramente muy pocos sepan que antes del Neverwinter Nights de 2002 hubo algo más. El juego costaba originalmente 6 dólares a la hora y algunos jugadores pagaban aproximadamente 500 dólares por jugar un año. El coste de las conexiones a internet fue disminuyendo, los servidores cada vez eran más potentes y esto hizo que Neverwinter Nights pasara de una capacidad de 50 jugadores en 1991 a 500 en 1995. A finales de 1997 el juego contaba con 115.000 jugadores de los cuales había una media de 2000 conectados, un 4000% más que en 1991.
Fue también en 1991 cuando una de las sagas más exitosas de Nintendo, Zelda, volvió a sus orígenes con The Legend of Zelda: A Link to the Past.

En este nuevo Zelda, considerado como uno de los mejores action RPG de la historia, nuestra misión consistía, de nuevo, en rescatar a la princesa Zelda, pero ésta vez Link tendría que viajar entre el pasado y el presente para poder alcanzar su objetivo. A raíz de éste nuevo capítulo en la saga Zelda, se publicó en 1992 una serie de 12 comics creados por Shotaro Ishinomori.
Por aquel entonces la saga Ultima ya contaba con 6 partes en su cuenta personal y en 1992 apareció Ultima VII.
Es considerado por el mismísimo Richard Garriot como el mejor de la saga. Apareció en dos partes que contaban historias totalmente diferentes: Ultima VII: The Black Gate y Ultima VII Part Two: Serpent Isle. Sin duda uno de los mejores aportes al género en particular y una de las joyas de la historia de los videojuegos en general.
Un momento dulce
A lo largo de los 90 fueron apareciendo juegos mucho más potentes, más trabajados y que ofrecían al jugador sensaciones mucho más intensas, sin duda fue la "década plateada" del género, en la que surgieron grandes títulos: Grandia, Phantasy Star, la saga Tales, juegos de la saga Ultima, Secret of Evermore, Terranigma, Wild Arms, Xenogears, Alundra… pero hubo unos pocos que destacaron sobre los demás.
Nuevas sagas emergieron, como The Elder Scrolls que debutó en 1994 con The Elder Scrolls: Arena.

Al igual que en sus secuelas, el juego se desarrollaba en el continente de Tamriel, donde contábamos con una gran cantidad de ciudades y mazmorras para explorar. Además tenía un original sistema de creación de hechizos que funcionaba juntando varios encantamientos diferentes para crear uno más poderoso. No era un juego para jugadores poco experimentados porque incluso en la primera mazmorra era realmente fácil morir.
La factoría Square seguía dando guerra y en 1995 lanzó para SNES Chrono Trigger.

El juego trajo como aportación al mundo de los RPG un sistema de combate único, varios finales diferentes, unos gráficos muy detallados... Obtuvo un segundo puesto en el top 100 de los mejores videojuegos de la historia de IGN en el año 2005, únicamente superado porThe Legend of Zelda: Ocarina of Time. Unos años más tarde aparecería su secuela en PlayStation: Chrono Cross.
El año siguiente, 1996, contó con otro importante acontecimiento para el mundo de los MMORPG: la aparición en escena de Meridian 59.
Meridian 59 fue desarrollado y distribuido por 3DO Studios y Near Death Studios y está considerado como el primer MMORPG en 3D. Todavía hoy es un punto de reunión para amantes del PvP gracias a la práctica ausencia de lag.
Ese mismo año Blizzard Entertainment lanzó lo que sería el comienzo de una de sus grandes sagas, Diablo, un Hack & Slash Action RPG.

Se podría decir que Diablo creó un estilo de juego con sus gráficos más que decentes para la época, una historia trabajada y, lo que lo hizo triunfar, una acción frenética. Se llevó muy buenas críticas por parte de la prensa especializada, especialmente por su modo online, que incrementaba hasta el infinito las horas de diversión.
Entonces llegó 1997, un gran año por culpa de tres de los juegos más famosos hasta la fecha y, sobre todo, de los más influyentes para los próximos años. Se trata, ni más ni menos, que de Final Fantasy VII, Fallout y Ultima Online.
Final Fantasy VII está considerado por muchos como el mejor Final Fantasy hasta la fecha.

La saga seguía por buen camino y ello lo demostró el salto a PlayStation y, sobre todo, con el salto a occidente, ya que solo la cuarta entrega llegó a ver la luz en EE UU, mientras en Europa nos las perdíamos todas y nos perdíamos otros bombazos de Square como los Dragon Quest o el Chrono Trigger. Gráficos poligonales en 3D, escenarios trabajados, historia impresionante, personajes carismáticos y una impresionante banda sonora que no dejó de recibir elogios y premios. Todo ello hizo que Final Fantasy VII se consolidará como uno de los mejores RPG de la historia.
Black Isle Studios creó Fallout, un RPG con ambientación post-apocalíptica.

Para el juego se contrató a unos cuantos actores de doblaje que pusieron voz a los diferentes personajes que nos encontrábamos durante el transcurso del juego. Para la voz del narrador se contrató a Ron Perlman, cuya frase “War, war never changes” se ha convertido en una de las más famosas en el mundo de los videojuegos.
En 2001 consiguió el 4º puesto en la lista de los mejores juegos de todos los tiempos hecha por la revista PC Gamer, un 5º puesto en el top 25 de juegos de PC y un 55º en el top 100 de los mejores juegos de la historia en IGN.
En cuanto a los MMORPG se refiere, Ultima Online llegó como un vendaval de aire fresco, una revolución en la industria de los videojuegos y un claro referente en el mundo de los MMORPG.

Richard Garriot volvía a hacer de las suyas, consolidando su nombre en el firmamento de los videojuegos. Ultima Online seguía la historia de sus antecesores, pero ésta vez lo hacía por todo lo alto, ya que los jugadores estaban viviendo en un mundo en constante evolución que seguía vivo a pesar de que ellos no estuvieran jugando.
No solo fue una revolución en los RPG, fue una revolución para el juego online en general al ser uno de los primeros en cobrar una mensualidad para poder jugar. En 2003 contaba con unas 250.000 subscripciones, número que se ha visto reducido en la actualidad a, más o menos, 135.000. Aún a día de hoy ofrece una de las sensaciones de libertad más conseguidas en éste género y un sistema de combate que muchos creen que ningún otro MMORPG ha conseguido mejorar. ¡GOD BLESS ULTIMA ONLINE!
En 1998 llegó Baldur’s Gate, creado por BioWare y distribuido por Black Isle Studios e Interplay.

El juego estaba basado en el mundo de Forgotten Realms, de la factoría Dungeons & Dragons. En él podíamos manejar a un grupo de seis aventureros, cada uno con su personalidad, sus habilidades… Nuestras acciones tenían reacciones diferentes dependiendo de muchos factores. Un ejemplo es el personaje que llevásemos de líder: si era amable o algo desagradable los NPC nos trataban de una forma u otra. Su sistema de combate híbrido fue un gran aporte al género, con un simple toque a la barra espaciadora pasábamos del combate en tiempo real al combate por turnos.
Ese mismo año apareció una nueva aportación importante a los MMORPG: Lineage.
Fue uno de los pioneros de los ahora conocidos como grind games. Tenía una apariencia muy similar a la de Ultima Online, fue durante años el MMORPG con más suscriptores y todavía hoy, con su secuela en el mercado, conserva gran parte de esa popularidad.
Un año más tarde, en 1999, apareció un juego que revolucionaría el sistema de combates en los RPG: Silver.
Silver fue desarrollado por Spiral House y distribuido por Infogrames, y su revolucionario sistema de combates a través de simples movimientos de ratón dejó bastante impresionados a jugadores y prensa especializada. Además, sus escenarios eran de una calidad gráfica bastante importante para la época. Si a esto le añadimos una fantástica historia y unos personajes entrañables, el resultado es una obra maestra.
Como colofón final, en 1999 apareció Everquest, el MMORPG al que deben su interfaz el 90% de los MMOs actuales.
Además de la interfaz, Everquest fue el primer MMORPG en implementar bien las 3D, alcanzando así el súmmum de la inmersión para el jugador. Actualmente el juego cuenta con nada menos que 16 expansiones.
La década de los 90 dio grandes títulos al género, poco a poco se fueron aportando nuevas ideas que constituyeron la base principal de los futuros RPG. Además, el mundo de los MMORPGs comenzaba a dar sus primeros pasos.