NHL 10 tiene un handicap muy duro que superar: no puede competir cara a cara con los deportes rey. Y no por falta de calidad, si no por falta de apoyo del público. En este título, ha demostrado con creces que técnica y gráficamente está a un nivel muy superior, superando en muchos aspectos al NBA o FIFA de turno.
Pero olvidándonos de la competencia, hay que resaltar que es un juego para todos los públicos. Si quieres jugar un partido, puedes hacerlo, y ver que no es tan complicado. En cambio, si quieres adentrarte en su mundo, verás que es mucho más complejo de lo que parece, y que puedes hacer bastantes virguerías, desde cambiar líneas hasta realizar estrategias de equipo. Quizá se manche un poco la jugabilidad con los contínuos faceoffs (paradas en el juego) o con los tiempos de carga, pero son daños menores.
Por lo demás, es un título que los fans de la saga deben apropiarse sí o sí, por su profundidad técnica y jugable. Falla que esté completamente en inglés.