En esta única experiencia de juego guía charcos de fluidos (un vaso de agua, una gota de rocío, una jarra de lava, entre otros) a través de una variedad de entornos bellamente diseñados (el cuerpo humano, un jardín, una fundición y más).
Pero para realizar esta tarea debes inclinar el entorno, balanceando el empuje del fluido y sus propiedades únicas con el empuje de factores ambientales como la gravedad, la fricción y los obstáculos de cada cauce.