Desarrollador: Sonic Team
Distribuye: Sega
Precio: 69.90
Lanzamiento: Ya disponible
Voces: Inglés
Textos en pantalla: Castellano
Jugadores: 1
Xbox Live: EstadÃsticas
Pegi: 3+
Página web: http://www.sega-europe.com
TodavÃa no ha pasado tanto tiempo. TodavÃa no hace tanto como para haber olvidado que antes las guerras entre consolas no se dirimÃan por la espectacularidad de las explosiones, la velocidad de los bólidos de turno o el juego de fútbol más realista. Saltos medidos, carreras desenfrenadas, escenarios preciosistas y pequeñas plataformas rodeadas de grandes abismos marcaban el ritmo de las consolas de generaciones anteriores.
Esta guerra, con más años que cualquier consola de Sony, tenÃa a dos contendientes en confrontación permanente. Uno era italiano y el otro no se sabÃa muy bien de donde venÃa. Uno tenÃa bigote y el otro tenÃa otra clase de púas. Uno era la bandera de Nintendo y el otro la bandera de su alter ego, de la Sega que todos añoramos.
Quizás porque los tiempos cambian, o quizás por haber hecho un uso desafortunado de un personaje mÃtico, Sonic lleva un tiempo sin estar en primera lÃnea de batalla. Si bien es cierto que el género plataformero ha perdido comba con respecto a otros que se han convertido en banco de pruebas del poderÃo de las nuevas máquinas, no menos cierto es que este cambio se ha debido en gran medida a la apatÃa y a la falta de originalidad que muchos desarrolladores han venido mostrando en este tipo de juegos.
¿Cuántos años han pasado desde que “Sonic Adventures†corriera a toda velocidad por los circuitos de nuestras Dreamcast? Desde luego no tantos como para vernos olvidado de que aquello fue un juegazo que vendió casi tantas máquinas como el demoledor “Soul Caliburâ€. ¿Por cuantos cambios más tendrá que pasar Sega hasta que nos vuelvan a hacer disfrutar de su personaje más mÃtico? ¿Lo han logrado ya? La respuesta a estas preguntas, como a tantas otras, descansa bajo la carcasa de nuestra Xbox360.
Gráficos
La expectación por ver a Sonic correr por primera vez en una máquina de nueva generación era importante. Tras sus últimas apariciones fallidas en 128 bits se esperaba un cambio de rumbo para dar un salto cualitativo con respecto a lo visto anteriormente. Parece que los chicos de Sega estaban convencidos que cogiendo como base el gran “Sonic Adventures†podrÃan lograr algo a la altura de lo requerido por los más exigentes en cuanto a aspecto visual (los que sólo tienen la wii se abstienen).
El primer contacto que tendremos con el juego y su aspecto gráfico nos viene dado a través de la tÃpica secuencia cinemática donde Mr.Eggman rapta a la princesa de turno. Además de preguntarnos cómo es posible que este tipo no esté ya en la cárcel después de secuestrar a medio planeta tierra también nos daremos cuenta que lo de los videos ya no es lo que era. Si antes estas secuencias suponÃan una diferenciación entre lo que veÃamos y lo que podÃamos jugar de un tiempo hacia acá esas distancias se han acortado tanto que según que secuencias no parecen tener más que un sentido narrativo. Estos videos irán apareciendo en momentos puntuales para presentarnos situaciones y personajes importantes en el desarrollo de la historia.
Y si las secuencias no muestran nada que no hayamos visto antes lo mismo se puede decir del apartado gráfico en general. A pesar de que la base de la que se parte es excelente, no deja de llamar la atención que se haya avanzado tan poco en el aspecto gráfico con respecto a anteriores tÃtulos para consolas menos potentes. La alta definición parece que se ha convertido en refugio de los que menos quieren poner de su parte a la hora de crear, ya que ver un juego a mayor resolución de la que se veÃa anteriormente no deberÃa justificar según que trabajos. Sea dicho que el colorido del juego es precioso, que las animaciones están bastante trabajadas y que las texturas no están nada mal. ¿Entonces qué falla? El problema reside en que se convierte en un ejercicio bastante difÃcil encontrar alguna mejora visual sustancial con respecto a juegos como “Sonic Adventures 2â€, y si tu Xbox 360 no está conectada a una tele HD más que un ejercicio se convierte directamente en una pérdida de tiempo.
Estas carencias en las novedades se ven sobretodo reflejadas en los escenarios. A pesar de resultar variados, su nivel de detalle deja bastante que desear, dando la impresión de estar vacÃos y poco trabajados en general si los comparamos con otros juegos de los que estamos disfrutando en la actualidad. Por si fuera poco el motor gráfico no resulta todo lo suave que cabrÃa esperar en un juego de estas caracterÃsticas. Si la velocidad de Sonic dota de un carisma especial a todos sus tÃtulos, el hecho de que el motor gráfico padezca alguna que otra ralentización se convierte en algo incomprensible dado que el nivel gráfico general no deberÃa repercutir negativamente en la fluidez del juego, sino todo lo contrario.
Y si el juego no acaba de explotar la que deberÃa ser su principal virtud algunos de los defectos más comunes del género plataformero aparecen en todo su esplendor. A destacar negativamente los muchÃsimos problemas que causa la cámara durante el transcurso del juego, siendo causa constante de que perdamos de vista el camino a seguir y acabemos viendo como una de nuestras escasas vidas desaparece del marcador.
Algo le falla visualmente a este “Sonic the Hedgehogâ€. El problema principal es que ofrece algo a lo que ya estamos más que acostumbrados. ¿Falta de tiempo para crear algo a la altura de lo que esperamos? ¿Agotamiento creativo? Sea lo que sea este Sonic no supone el disfrute a nivel gráfico que sà que significaron muchos de los que le precedieron.
Sonido
Tradicionalmente los juegos de Sega siempre han gozado de unas bandas sonoras acordes con la gran calidad que han mostrado la mayorÃa de sus juegos. MelodÃas como las que podÃamos escuchar en sagas como “Out Runâ€, “Streets of Rage†o “Scud Race†viven en el imaginario de los aficionados a los buenos videojuegos. Los juegos de Sonic no han supuesto una excepción a esta regla no escrita, y temas como los que aparecÃan en el primer Sonic de Megadrive o la cantada “Escape from the city†en “Sonic Adventures 2†dotaban a la aventura de un carisma especial.
La primera impresión musical que percibimos de este nuevo Sonic no puede ser más positiva. El tema de la pantalla de “pulsa start†es una bonita composición que nos recuerda que la mezcla entre compositores japoneses y videojuegos raramente forma un mal binomio. Desgraciadamente, lo destacable en este apartado se acaba más o menos en el mismo punto en el que empieza, ya que el resto de melodÃas se limitan a cumplir sin ningún alarde. Aunque el nivel general es bueno siempre se espera algo más de uno de los clásicos por antonomasia. Los efectos de sonido tampoco muestran ninguna evolución respecto a los juegos de 128 bits, aunque Sega siempre ha trabajado bastante bien este apartado.
Mención a parte merece el tema del doblaje. El juego nos llega doblado al inglés, aunque con subtÃtulos en castellano. Ya que el tema del doblaje al castellano es una guerra perdida en el noventa por ciento de los casos, a algunos nos gustarÃa saber la razón por la que no se mantienen las voces originales en japonés, ya que siempre superan por mucho en calidad interpretativa a las que acabamos disfrutando (o padeciendo) en inglés. Quizá este juego no sea el ejemplo más flagrante y molesto de las carencias de algunos doblajes en la lengua de Shakespeare, pero sin duda el resultado del que podemos disfrutar no se acerca a los niveles conseguidos por los hijos del sol naciente. Doblajes como el de “Ninety nine nights†deberÃan avergonzar a los responsables de tamaño desastre y para el que decidiera no incluir el doblaje original en japonés la pena deberÃa ser mayor que la de la vergüenza. Esperemos que el ejemplo de juegos como “Enchanted Armsâ€, donde nos dan a elegir entre voces en japonés e inglés, sea seguido y nos libremos de según que desastres. El episodio de “las rueditas†tiene poderosos rivales en el mundo anglosajón.
Jugabilidad
¿Qué hace a un juego realmente grande? ¿Qué elementos se conjugan para lograr mantenernos pegados al televisor con el mando en la mano? ¿Qué nos invita a pensar en el curro en el momento en el que lleguemos a casa y podamos seguir jugando a ese tÃtulo que nos tiene enganchado? Hay factores que lo que puede ser un gran videojuego puede obviar. Podemos renunciar a unos gráficos espectaculares e incluso normales si la ocasión lo requiere. Podemos bajar el volumen si las canciones o el sonido no están a la altura, y más ahora que incluso podemos poner nuestros temas favoritos gracias al media center de nuestra 360. Sólo hay una cosa irrefutable, y es que el juego ha de divertir. Hay grandes ejemplos en la historia del videojuego de franquicias con unos gráficos de calidad más que discutible que han hecho gran carrera a través de su jugabilidad endiablada. TodavÃa estamos esperando a un juego con graficazos y con jugabilidad nula que triunfe. Lo más lógico serÃa que eso no pasara nunca.
Y todo esto para explicar que “Sonic The Hedgehog†podÃa haber sobrevivido a sus gráficos que no impactan y a sus músicas que no nos acaban de llegar. Pero no lo hace. Y no lo hace porque es un juego que no invita a jugar. Para empezar sus tiempos de carga son realmente excesivos a estas alturas de la pelÃcula. Además de excesivos en algunos casos son realmente exasperantes por cortar las escenas por la mitad sin que acabemos de saber por qué. Se puede entender que “Ninja Gaiden†nos tenga dos minutos cargando porque lo que nos muestra cuando acaba es de otra galaxia, pero no se puede entender que nos encontremos a Tails en la primera ciudad, que el juego cargue un minuto para dos lÃneas de diálogo y que vuelva a cargar otro minuto para dejarnos exactamente en el mismo punto en el que estábamos dos minutos de carga antes. Parece un error impropio de una compañÃa de la categorÃa de Sega.
La jugabilidad de este Sonic intenta basarse en los factores que hicieron del primer juego del erizo en 3D un auténtico bombazo. Mucha velocidad, sube y bajas constantes a lo montaña rusa, un desarrollo frenético, escenarios variados e historias entrelazadas. Aunque no sea un dechado de originalidad esa mezcla ha dado buenos resultados. Los problemas surgen cuando el diseño y la técnica topan de bruces entre sÃ. La mayorÃa de los escenarios están creados con tan mala mano que las caÃdas al vacÃo, los enganchones con paredes y objetos y las desapariciones de nuestros personajes en abismos que no logramos ver ocurren constantemente.
El difÃcil control de Sonic nos pone las cosas muy difÃciles a la hora de lograr encararlo correctamente por las pistas rápidas o para lograr el salto ajustado que nos ha de llevar a la próxima zona. Una cosa es ser rápido, y otra muy distinta es tender a ser incontrolable. En este caso nos encontramos más cerca de lo segundo que de lo primero. Buena muestra de lo que nos vamos a encontrar intentando manejar a nuestro compadre azul está presente en la demo descargable en Xbox Live. La cantidad de juegos que esta demo habrá dejado de vender es sólo comparable a la cantidad de juegos vendidos por Capcom con las tres demos para sus dos grandes apuestas en 360. Curiosamente nuestro querido erizo es el personaje más difÃcil de controlar, y en los otros compañeros de aventura a los que tendremos acceso la sensación de tener el manejo de la situación está bastante más conseguida.
Lo que no cambia controlemos a quien controlemos son los constantes problemas de cámara. Es bien sabido que esta clase de problemas son un clásico de los juegos de plataformas en tres dimensiones, pero en este caso rallan lo excesivo. Las intromisiones de paredes y objetos varios hacen del disfrute de la aventura algo complicado si no se tiene mucha paciencia a la hora de soportar las incomodidades que provoca.
El desarrollo de la aventura sigue las pautas marcadas por el que fue el estreno de Sonic en Dreamcast. Mientras intentemos superar los niveles que desafÃan las habilidades de la mascota de Sega iremos encontrando a otros personajes que sumarán fuerzas para lograr descubrir los secretos que se esconden tras la ciudad de Soleana. Entre ellos no podÃa faltar Tails, que con sus habilidades para mantenerse en el aire nos servirá para acceder a zonas inalcanzables de otra manera y para salvar en más de una ocasión el espinoso trasero de su colega.
Además de naranjito en versión zorro, podremos controlar a Shadow y a Silver. No es que se hayan estrujado mucho a la hora de diseñarlos, ya que lo único que los diferencia estéticamente de Sonic es su color, aunque sus curiosas habilidades dotan al juego de muchos de sus mejores momentos. Y esta estructura triangular al más puro estilo “Pulp Fiction†es la que lleva el juego a su gran clÃmax, el enfrentamiento final de los tres héroes contra la amenaza de destrucción masiva de turno. El número de niveles por personaje es bastante elevado y de una duración muy a tener en cuenta visto lo que duran la mayorÃa de tÃtulos de la nueva generación, por lo que serán poco los jugadores que lleguen al último episodio. ¿A alguien le apetece volver a ver a Sonic Sayajin?
Conclusión
Es difÃcil despedirse de un juego tan importante con este regusto amargo que deja este “Sonic The Hedgehogâ€. Quizá esperábamos mucho, pero la culpa es vuestra porque nos acostumbrasteis a ello. Nos ofrecisteis las mejores recreativas con esos juegos de carreras alucinantes. Nos disteis un rival a la altura del establishment bigotudo e hicisteis frente con valor a la compañÃa de las teles cuando decidió arrasar el mercado de los videojuegos. Nos disteis las mejores conversiones de recreativas tan imponentes que algunos nos tenÃamos que frotar los ojos cuando las veÃamos correr en nuestras poderosas espirales blancas. Empezasteis una de las mejores aventuras narradas y jugadas jamás en consola alguna y nos la dejáis a medio acabar, con Ryo en aquella cueva mágica que invita a soñar con la mejor tercera parte de todos los tiempos. Creáis muchos de los mejores juegos de plataformas de la historia y ahora nos ofrecéis un juego del montón. No podemos estar contentos….
No podemos estar contentos con este Sonic porque no parece el nuestro, el vuestro, el de todos. SÃ, es divertido y tiene sus momentos, pero de vosotros lo esperamos todo y más. Y este Sonic no es más, es lo mismo. Y con defectos de principiantes en esto de programar. ¿No os estaréis reservando para el enemigo, verdad? Nosotros siempre estuvimos de vuestro lado. Estuvimos con Megadrive, tuvimos la Saturn y esos juegos 2d de lucha porteados a la perfección y estábamos con la Dreamcast. TodavÃa decimos que no vimos nada en Playstation 2 que nuestra Dream no pudiera hacer antes de dejarnos. No nos abandonéis ahora que parece que recuperáis la fuerza de antaño. Este ha sido un tiro fallido, pero sabemos que tenéis más balas. Cuando volváis queremos estar allÃ. Quizás ese dÃa Sonic tendrá el juego que merece y los niños de quince años de mis clases de inglés no me mirarán con cara extrañada cuando les hablo de sus primeros juegos. Sé que ese dÃa llegará. Que sea en 360.
Valoración
Gráficos: 6.5
Música y sonido: 7
Jugabilidad: 6.5
Adicción: 6
Total: 6.5
Me ha gustado
- Tener a Sega y a sus juegos bandera en nuestra consola.
- Vista la escasez de juegos de plataformas este es muy bienvenido.
- Tiene momentos realmente espectaculares. Pocos, pero los hay.
- Es largo y bastante difÃcil. Un reto para el que se vea con fuerzas.
No me ha gustado
- El nivel técnico no está a la altura de lo que esperamos de Sega
- Algunos escenarios son una invitación a caer al vacÃo.
- El problema de la cámara se hace insufrible en más de una ocasión.
- Las cargas son eternas e incomprensibles.



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