Análisis de Assassins Creed Chronicles China en Xbox One

El análisis de Assassins Creed Chronicles China en Xbox One nos trae recuerdos de Prince of Persia y cómo ha cambiado la película en Ubisoft estos años.
Nota

Nos vamos de viaje con el análisis de Assassins Creed Chronicles China para Xbox One. Un título que abre una nueva vía para la saga de Ubisoft. Más allá de los grandes lanzamientos que abruman por su producción y campañas de marketing. Porque parece que sus responsables tienen demasiadas historias pendientes como para esperar todo un año. Pero, también, porque los juegos para móviles se abren paso en las consolas de sobremesa, aunque nos cueste admitirlo.

Esta es la perspectiva en nuestro análisis de Assassins Creed Chronicles China.

Esta es la perspectiva en nuestro análisis de Assassins Creed Chronicles China.

La disparidad de plataformas ha hecho que Ubisoft opte por poner algo de orden con su franquicia estrella. Hemos visto Assassins Creed en móviles, consolas portátiles, sobremesa, PC y hasta juegos de mesa. Las historias se han ido de un lado a otro, de forma que cualquier aficionado con ganas de completar el conjunto ha tenido que buscar hasta debajo de las piedras. Y no han faltado globos sonda, como el que nos dio la primera idea sobre lo que ahora es el análisis de Assassins Creed Chronicles China. Imágenes que nos han llevado a Londres, donde veremos a los asesinos de Victory, al Japón Feudal, a China, a Egipto y a muchos lugares que empiezan a materializarse en los juegos.

No es Prince of Persia… es el análisis de Assassins Creed Chronicles China

Solo es cuestión de tiempo ver dónde es el próximo juego de Assassins Creed y saber si se trata de una gran producción o algo menor. Como en el caso de Assassins Creed Chronicles China, que recuerda más a los lanzamientos indie que se han hecho fuertes en Xbox One. Aunque no debemos dejar de lado el respaldo de Ubisoft, su cuidado por la franquicia y que Climax se ha colocado detrás del proyecto. Uno que engloba tres títulos bajo el paraguas de Chronicles, justo antes de que sepamos más sobre la película de Assassins Creed que se prepara para 2016.

La presentación de Assassins Creed Chronicles parece ir en línea con otros juegos de Ubi, que usan las 2D para meternos en su historia. No hay vídeos de sus estudios de cine esta vez, sino colores lavados y dibujos planos que pasan de una escena a otra. Suficientes para narrar los acontecimientos previos, con asesinos caídos, shoguns del lado de los templarios y sed de venganza.

El estilo de dibujo a mano nos ayuda a sentir que este juego no busca el realismo de la saga principal. Todo está diseñado para que nos sintamos en una época entre fantástica e histórica, como en los Prince of Persia. Pero sin que esperemos ver algo de magia por medio, esta es otra saga. Los colores al agua de los dibujos clásicos chinos, las tintas y los trazos están por todas partes, con una acabado que no destaca demasiado, pero cumple.

La fuga de prisión es la excusa para que nuestro héroe… heroína empiece con el equipo justo. Sus manos y entrenamiento son lo primero que tenemos que aprender a usar. Con armas y útiles que nos abren paso por escenarios cada vez más complicados. Los saltos, asesinatos, luchas contra varios enemigos o el sigilo de siempre están trasladados a un entorno 2D. La profundidad la da el diseño de los escenarios, con zonas en las que nos movemos hasta el fondo, de manera que no todo es tan lineal como parece.

Los dibujos a mano ocupan el sitio de los CGI en Assassin's Creed Chronicles China.

Los dibujos a mano ocupan el sitio de los CGI en Assassin’s Creed Chronicles China.

Para el control se han simplificado las cosas respecto a la serie principal. Este Assassins Creed recuerda mucho a los Prince of Persia clásicos, con saltos que debemos calcular, puertas que se cierran y nos obligan a rodar por el suelo o elementos que activar. Pero no hay confusión posible, quizá porque hace demasiado que vimos al último Prince y en Assassins Creed Chronicles China se aseguran de que no falten asesinos y templarios. Con discursos finales ante cada asesinato importante y una historia que enlaza con Assassins Creed II.

La protagonista, Shao Jun, se desenvuelve por los territorios variados de la china del siglo XVI. Algo tiene que ver Ezio Auditore con todo este tema de la dinastía Ming, los Ocho Tigres que se identifican con los templarios y la eliminación de la hermandad en su tierra.

Con el tema de los logros, la gente de Climax ha optado por los coleccionables, algunos fragmentos de Animus y pergaminos que añaden interés a la historia. Recuperar todos los de un nivel o completar misiones secundarias darán paso al sonido típico. Solo hace falta mirar un poco mejor cada nivel, por si hemos elegido un camino y había algún otro que seguir para llegar al mismo final.

No todo es saltar. También tenemos que pensar la jugada, tirar cajas sobre enemigos...

No todo es saltar. También tenemos que pensar la jugada, tirar cajas sobre enemigos…

Lo que nos puede enseñar este análisis de Assassins Creed Chronicles es que la franquicia da para mucho. Más allá de los juegos que se llevan buena parte del protagonismo en los E3, aunque hayan bajado enteros de calidad en los últimos tiempos. Aquí tenemos un ejemplo de cómo puede simplificarse una experiencia y que mantenga algo de su esencia. Suficiente para invitarnos a jugarla, sin pensar en que tiene hermanos mayores. Pero también puede darnos reparo tener una consola con tanta potencia al servicio de unos juegos que bien podrían haber aparecido hace un par de generaciones o que parecen propios de una portátil, móvil o tablet. ¿Hay sitio realmente para tantos juegos que catalogamos como indies en una consola de sobremesa como Xbox One? Si eres fan de Assassins Creed, seguro que tu respuesta es sí.

Brought by... Xbox.

+ Es un cambio de perspectiva que quizá no haya pedido nadie, pero enriquece la saga. El precio inicial, 9,99€, es inferior al de otros títulos bastante mediocres que han llegado a Xbox LIVE.
- Aunque da para unas cinco horas divididas en episodios, la experiencia no es redonda y da sensación de ir a tirones, sin despuntar en nada. El combate pierde frente al sigilo.