Análisis de Costume Quest 2 en Xbox One

Ha pasado Halloween, como cada año. Pero nos quedaba pendiente el análisis de Costume Quest 2, que no necesita fechas especiales para jugarlo.
Nota

Cuando imaginamos una fiesta de Halloween, vemos disfraces y dulces. Justo lo que no teníamos a la hora del análisis de Costume Quest 2. Pero todo tiene solución. Solo hay que viajar en el tiempo y aclarar los conceptos. Como hacen en este juego de Double Fine, que sirve de continuación directa a su anterior aventura en torno al día de los difuntos.

En Costume Quest 2, nuestros protagonistas viajan por el tiempo y el espacio...

En Costume Quest 2, nuestros protagonistas viajan por el tiempo y el espacio…

Costume Quest 2 es muy parecido al que jugamos en 2010. Ofrece un aspecto que se ha vuelto bastante familiar con la generación de Xbox 360. Los diseños están hechos en 3D, pero con un aire a dibujo manual, que queda totalmente eclipsado por los trazos de ordenador. Digamos que es un Cell Shading de la vieja escuela, bastante diferente del que ofrecen títulos como Borderlands 2. Aunque esto no es negativo, solo que no tiene el detalle ni lleva tanto trabajo como otros juegos de mayor presupuesto.

La mecánica del juego bebe de los títulos de rol llenos de combate, que se suceden entre frases ingeniosas. Esto último, no es habitual en los RPG, pero en Costume Quest 2 forma el 50% de la experiencia. Tenemos conversaciones que no debemos dejar pasar y muchos bocadillos llenos de información. Digamos que escribir se le da bien al equipo liderado por Tim Schafer, que por algo estuvo a cargo de Full Throttle en LucasArts (R.I.P.).

El sistema de combates nos enfrenta a varios enemigos simultáneos que ganan en dificultad conforme avanza el juego, nada nuevo hasta aquí. Nos ofrece movimientos básicos, bloqueos y magias, que obligan a pulsar el botón correcto en el momento más adecuado. Así, conforme le pillemos el truco, veremos que nuestras victorias nos cuestan menos vida. Aunque, hacia el final de la aventura, todo se vuelve bastante difícil y necesitaremos de mucha práctica antes de saber cómo acaba todo. Un viaje por el tiempo y el espacio que nos puede llevar, fácilmente, más de cinco horas. Duración bastante correcta para un título de menos de 10€, aunque carezca de multijugador.

De las magias, aparte de variedad, podemos decir que son un aliciente para meternos de lleno en las peleas. En ellas, tendremos una barra que se llena hasta darnos la oportunidad de golpear con más fuerza. Los ataques se vuelven rápidos y acertar con el defensor, el botón o el momento hace que no tengamos dos enfrentamientos iguales. En este sentido, Costume Quest 2 se vuelve un título bastante animado y variado. Pero hay decisiones que lo vuelven difícil o poco agradecido.

Un problema es que al acabar un combate tendremos que curar nuestras heridas en una fuente. Estas están repartidas por todos los escenarios, pero habría sido más cómodo que se recuperara la vida de forma automática. Es una de esas decisiones que parecen tomadas desde arriba y que, realmente, en la práctica no funcionan bien.

Entre los personajes, tenemos un enemigo... el Señor White... un dentista digno del análisis de Costume Quest 2.

Entre los personajes, tenemos un enemigo… el Señor White… un dentista digno del análisis de Costume Quest 2.

Los movimientos especiales o magias vienen dados por una serie de 45 cartas diferentes. Estas las puede usar cualquiera de los personajes en medio del combate, con un periodo de enfriamiento entre ataques. Conocer estas cartas es una de las labores que tendremos por delante para disfrutar de Costume Quest 2. Algo a lo que nos han acostumbrado los cada vez más frecuentes juegos como Hearthstone o Magic The Gathering, ¿verdad? Usarlas con inteligencia o, sencillamente, pasar de ellas… nos dará una serie de beneficios hasta llegar al final del juego.

El camino entre misiones, que se apuntan en una libreta infantil, nos permite explorar mapas bastante variados. En ellos se nos ofrece la posibilidad de comprar mapa, que aclara pocas cosas al principio. Para movernos por estos escenarios usamos el stick izquierdo, podemos correr para salvar obstáculos mientras pulsamos el gatillo izquierdo e interaccionamos con el botón A. Con X encontraremos caramelos, que se suman a nuestro inventario, o pegaremos a todo lo que sea susceptible de ser golpeado, desde cocodrilos a piñatas. También podremos cambiar de disfraz y descubrir algunos de los secretos que han escondido por todas partes. Vamos, que tenemos un juego de exploración, lucha y coleccionismo.

El argumento y los personajes cubren casi el otro 50% de la experiencia. El sonido no aporta demasiado y las escenas cinematográficas de otros juegos han sido sustituidas por diálogos escritos. Muy buenos y llenos de guiños variados. Vamos, que la falta de medios parece suplirse, una vez más, por el talento de Double Fine a la hora de contar historias. Con la sorpresa, esta vez, de un sistema de combates que se convierte en todo un reto.

Brought by... Xbox

+ Los combates no aburren. Las cartas aportan variedad. La historia y los personajes están muy cuidados.
- Castiga al jugador en exceso al no devolver la vida tras cada combate. Abusa de situaciones muy vistas.