Análisis de IDARB (Games With Gold)

El análisis de IDARB no es tan loco como el juego de Other Ocean Interactive, el juego de Xbox One de los Games With Gold de febrero de 2015.
Nota

Nuestro análisis de IDARB es incapaz de asomarse al abismo de locura que el título de Other Ocean Interactive hace gala en cada uno de sus píxeles. Caos en estado puro que, pese a ello, es intuitivo, sencillo y muy directo. ¿El mejor título que podíamos esperar como el juego gratuito de Xbox One de los Games With Gold de febrero de 2015 que es? Quizá no, pero ese ya es otro asunto.

Análisis de IDARB, el título de Xbox One de los Games With Gold de febrero de 2015. Como diría Papuchi, es un juego raro, raro, raro...

Análisis de IDARB, el título de Xbox One de los Games With Gold de febrero de 2015. Como diría Papuchi, es un juego raro, raro, raro…

#IDARB (que viene a significar It Draws A Red Box, cuyo significado explicaremos en breve) viene a ser un juego deportivo para hasta ocho jugadores de orientación arcade muy minimalista de estética píxel art en el que nos pasaremos más tiempo golpeando a los rivales que tocando bola mientras unos comentaristas retransmiten lo que acontece en un escenario en contínuo cambio… y unos rótulos, que son Twitter en tiempo real, afectan al transcurso del partido.

Sí, una locura que se entiende con y se debe a sus orígenes. Su creador, Mike Mika, colgó en Twitter una imagen con un rectángulo rojo sobre una plataforma, comentando que era un nuevo proyecto que tenía entre manos y que de momento sólo pintaba esa caja roja, pidiendo sugerencias a los usuarios. De todas las ideas que recibió, salió un monstruo. Nació IDARB.

Deporte de contacto… sin tacto

El campo en el que se lleva a cabo el partido de #IDARB es simétrico y en cada lado encontramos una portería. Nuestro objetivo es conseguir meter goles en la portería contraria para sumar puntos. Al final del partido, compuesto de cuatro rondas de la misma duración, el equipo que más puntos haya sumado a su marcador es el que se lleva la victoria. Dicho así, parece simple. Y en esencia lo es, pero las cosas se complican poco a poco.

Como si de baloncesto se tratara, dependiendo de la distancia a la que se lanza la bola cuando se mete un gol conseguiremos más o menos puntos (1 si entramos andando en la portería, 2 desde distancias cortas, 3 desde distancias largas y 5 más allá de medio campo). También podremos pasar la bola a nuestros compañeros de equipo, pero el control en general es bastante impreciso y el resultado es una lotería. La gracia, aun así, es que cuando la bola ha botado un par de veces en el suelo o cuando un compañero hace un alley oop, a la puntuación del gol se le aplica cierto multiplicador… ¿goles de 15 puntos? Es posible.

Estas cosas son normales en #IDARB.

Estas cosas son normales en #IDARB.

La salsa del asunto llega en la defensa. Podremos interceptar el balón y al propio rival con una especie de aura que sale del cuerpo de nuestro personaje (hostias en vocabulario común), lo que terminará con rebotes impredecibles y situaciones que no sabemos cómo han llegado a ocurrir. Cuando dos personajes van a chocarse, es de esperar que el que tenga la posesión del balón la pierda… y los goles en propia puerta asoman la patita más de lo deseado.

Otros detalles, como una zona de castigo cuando se comete penalty (permanecer en alguna de las porterías varios segundos), cambios aleatorios en el campo (atajos, bombas, pinchos que nos llevan a la zona de castigo…) y la posibilidad de lanzar algún ataque cargado añaden ligera profundidad a las mecánicas de #IDARB. Pero no nos engañemos, es un juego rápido, minimalista, caótico y directo pese a ello.

Multijugador, Twitter y mucho más

Por lo que habéis podido leer hasta la fecha en el análisis de IDARB que hoy nos ocupa, ya habréis entendido que el juego de Ocean Other Interactive es… raro. Os dejamos un gameplay bajo estas líneas para que lo comprobéis como se debe.

Los partidos de #IDARB enfrentan dos equipos de hasta cuatro jugadores por bando. Cuando los equipos están compuestos por dos jugadores únicamente, vemos que hay margen de estrategia, que se puede llegar a intentar realizar alguna jugada con moderado éxito. Cuando se suma un tercero a cada bando, el control sobre la situación empieza a desvanecerse lentamente. Con los cuatro por banda, el caos fluye por la pantalla y es complicado hasta encontrarse uno mismo, lo que multiplica la frustración… y la euforia tres conseguir algo.

El caos de IDARB y todo lo que lo rodea tiene su parte buena y su parte mala, sin duda. La buena es que el título está pensado para disfrutarlo con gente muy cercana, gente con la que te puedes insultar y golpear con cariño sin miedo a romper amistades, como en los viejos tiempos. La mala es que si no cuentas con los amigos adecuados para ello… es complicado exprimirlo en condiciones, como se merece. Y las opciones en su faceta online tampoco ponen de su parte, dejando un nulo margen a la configuración de las partidas.

En lo que respecta a modalidades, tenemos un modo historia muy corto con diálogos hilarantes, torneos, partidos en local, matchmaking, apuestas en partidos imaginarios, editor de personajes, canciones y logo (muy completo, por cierto, con la posibilidad de compartir creaciones vía Kinect y códigos QR)… pero realmente #IDARB no da tanto de sí. Aunque algunas risas sí que echaremos cuando, por ejemplo, veamos el libro de recetas que se va desbloqueando mientras jugamos o cuando nos demos cuenta de que podemos participar en los partidos usando Twitter (twitteando a la cuenta @idarbgame junto al código que aparece en la parte superior de la pantalla en cada partida), siempre que lo tengamos correctamente configurado.

Conclusión del análisis de IDARB

It Draws A Red Box es un juego curioso. Frenético, caótico, frustrante… pero divertido y adictivo, si se le coge el puntillo. Tiene ideas bastante inteligentes, un sentido del humor muy especial y pone sobre la mesa una competición minimalista que, quizá con algo más de desarrollo (comenzó en enero de 2014, un sólo añito) podría haber dado mucho más de sí. Aun así, el juego acaba de ver la luz y sabemos que seguirá creciendo y desvelando sus muchos secretos poco a poco, por lo que esto es sólo el principio.

Si tenéis amigos con los que jugar, no perdáis la oportunidad de echarle un ojo, que no en vano es el juego gratuito de Xbox One en los Games With Gold de febrero de 2015. Y si no tenéis amigos… al menos echad un ojo a su modo historia, que los diálogos y situaciones son brillantes. Eso sí, está en inglés, pero ya os adelantamos que tampoco tendréis mucho que leer.

+ El origen. Es original, tanto jugable como artísticamente. Su sentido del humor es TOP. En multijugador con conocidos puede dar mucho juego. El editor de personajes. Los minijuegos en los descansos del modo online.
- Poca variedad (sólo un campo). Pocas opciones en el matchmaking. Cansa rápido jugar solo. Está en inglés, pese a que no haya mucho que leer.