Análisis de Inside en Xbox One y Windows 10

Te traemos, fresco y oscuro, el análisis de Inside para Xbox One y Windows 10, como nuevo exclusivo en las máquinas de Microsoft.
Nota

Hace seis años nos topamos con Limbo. Ahora, de las mismas frías y gráciles manos, en Playdead, la bofetada nos la dan con Inside. Pero es una de esas que nos vienen bien. Que nos hacen despertar cuando pensábamos que esto se iba al carajo. Porque no debemos acomodarnos. Porque la sombra de Another World y Delphine es larga… como vemos en el análisis de Inside.

La aventura del descubrimiento que es Limbo, si la jugaste de nuevas y sin spoilers, vuelve con Inside. Por eso es recomendable hacerse con este juego cuanto antes. Sin esperar a que te digan nada. Y podrás decir que ya es tarde, pero desde aquí intentamos solucionarlo. Porque no te vamos a contar la historia, que se desgrana a cada paso del personaje. Tampoco diremos hasta dónde llega, salvo que es bastante más larga que la de Limbo.

El análisis de Inside es el de tu vida

Los puzles que viste en Limbo han sufrido el paso de la experiencia y los años. Con un aspecto para el juego que nos parece perfecto. Porque en Playdead saben hacer las cosas para que aguanten los años. Esta nueva incursión en las aventuras e historias bien contadas tiene eso mismo. Un acabado que, por juego indie, deja en el fango a muchos títulos de altísimo presupuesto. Porque usa un estilo inmaculado para lo que cuenta y por unas mecánicas depuradas al máximo.

Sigue al rebaño en el análisis de Inside

Sigue al rebaño en el análisis de Inside.

Con solo dos botones, uno para saltar y otro para usar, junto al stick izquierdo ya tenemos todo lo necesario. Porque como pasaba en Limbo, las distracciones son mínimas. Todo lo que sucede ante nuestros ojos tiene un motivo y lo que hacemos está más que justificado. Con pruebas que no resultan difíciles, pero ofrecen una satisfacción plena al ver el resultado.

La progresión es el fruto del tiempo, de haber pensado muy bien las cosas. Nos recuerda a muchos comics imprescindibles de los últimos años. Con mundos donde las cosas no son como esperamos. Con cualquier interpretación en manos del jugador, espectador o lector, pero sin un solo texto más allá de algunos números en pantalla. No hace falta que nos cuenten nada de Inside, porque esto hay que verlo con los ojos bien abiertos, vivirlo.

¿Esto es acogedor? Juega a Inside y lo verás.

¿Esto es acogedor? Juega a Inside y lo verás.

A cada paso, vemos y sentimos que nos esperan segundos de relax o se avecina algo impactante. Con momentos que lo son y mucho, pero también con escenas que nos engañan vilmente. Donde creemos que ya sabemos algo, pero al momento siguiente volvemos a estar desorientados. Este viaje del protagonista, con sus cambios y sin saber qué ha pasado antes, se convierte en una aventura cooperativa. Donde nosotros controlamos lo que hace el personaje, pero tenemos la misma información que él.

La ambientación, con una paleta de colores más amplia que la de Limbo, se nos antoja perfecta. Aunque lo de usar más tonalidades que en el otro juego de Playdead tampoco era difícil. Pero sí hacerlo sin perder el estilo y los acabados que cuentan más que mil vídeos o textos interminables.

Si ves un maizal y está oscuro, ya sabes lo que viene.

Si ves un maizal y está oscuro, ya sabes lo que viene.

El sonido está donde debe en cada momento. Merece la pena subir el volumen y prestar atención. Porque algunos puzles se basan en saber contar, interpretar los efectos sonoros o sentir una música que crea una atmósfera especial. Podría ser un elemento negativo en el análisis de Inside, pero a nosotros nos parece bien cómo se ha resuelto este apartado.

Puzles, plataformas y profundidad en el análisis de Inside

Se puede poner como punto negativo que Inside no dura demasiado. Pero en contraste con Limbo, este es varias veces más grande. Con momentos que homenajean al anterior y otros que nos recuerdan al Another World de Amiga y versiones sucesivas. Pero decir que es corto sería injusto, porque cada segundo de Inside cuenta muchas más cosas que juegos completos con sus muchas horas de farmeo.

Si quieres jugar a Inside de seguido, sin prestar atención y solo saltar o empujar cajas, puedes hacerlo. El ensayo y error te llevará a terminar el juego en pocas horas. Pero el desperdicio sería tal, que lo mejor sería no tocarlo, no jugarlo. Porque Inside es un cómic de los buenos, una película de culto y una novela de esas que te dejan hecho polvo, cuando consigues conectar con lo que cuentan sus autores. Tampoco faltan algunos secretos para sacar logros, con lo que todo está en su sitio.

Parece increíble, pero en Playdead han vuelto a conseguirlo. Tenemos un sucesor de Limbo que no precisa de haber jugado a este. Que es totalmente independiente, pero que puede verse como el mismo concepto mejorado. Uno que, de vez en cuando, nos marca. Ese que, si jugaste Another World en 1991, jamás olvidas durante todos y cada uno de los días de tu vida.

+ La ambientación mejora lo visto en Limbo. La historia tiene los giros justos y se desenvuelve de una forma deliciosa. Todo lo que sale en el juego nos dice algo. Es sencillo de manejo y profundo como experiencia.
- Queremos poner que no dura mucho, pero mentiríamos, porque tiene la duración justa para contar lo que quiere.