Análisis de NBA 2K15 en Xbox One

Año de tiempo muerto por este análisis de NBA 2K15 en Xbox One, con reconocimiento facial que levanta pasiones entre caricaturistas y terror para el resto.
Nota

Cuando un juego llega a una generación nueva de consolas e impresiona, suele hacerlo por los gráficos. Así lo hizo el año pasado la franquicia de 2K Games, que nos enamoró de primeras y siguió por el buen camino con sus actualizaciones. Eso, a pesar de los problemas de 2K con sus servidores. Pero esta temporada, con NBA 2K15 en Xbox One, las cosas no empezaron bien del todo. Aunque esto no quita que nos divierta y sea el nuevo referente en juegos de basket. Pero más por no tener competencia real, gracias a la dejadez de Electronic Arts y su deteriorada serie de la NBA.

No le damos mucha bola en el análisis de NBA 2K15, pero es basket dentro y fuera de la cancha.

No le damos mucha bola en el análisis de NBA 2K15, pero es basket dentro y fuera de la cancha.

Si quieres el mejor juego de baloncesto… de basket de este año, las cosas están claras. Para este análisis de NBA 2K15 no tiene con quién compararse. La base es la del año anterior, con una jugabilidad que enamora a los pocos minutos y que nos hace vivir los partidos como si estuviéramos en la cancha. La inteligencia artificial de los jugadores ha recibido un empujón que, para muchos, es poco más que fallos solucionados. Pero en la práctica nos lleva a pensar que ha habido un gran trabajo detrás de la IA este año, sobre todo en defensa.

Ante las críticas que lo ponían NBA 2K14 como una experiencia cuesta arriba desde el principio, se han añadido algunos detalles que facilitan las cosas. Como un medidor de potencia en los tiros, que hará las delicias de los recién llegados. Aunque una vez que tenemos claro cuáles son las cualidades de cada tirador, nos olvidaremos de los añadidos.

De todas formas, el lanzamiento de NBA 2K15 llegó con una serie de problemas que nos invitaban a dejarlo pasar. Más que por tener el anterior, por situaciones que nos impedían mostrar un partido entero a las visitas o momentos injustificables. Algo que a base de parches se ha solucionado y, a día de hoy, en 2015, ya podemos hablar de un juego diferente. Uno que divierte de principio a fin y cuyo único problema es vivir a la sombra del llegado un año antes, en caso de que lo compráramos y exprimiéramos como se merece.

Aparte de las exhibiciones y torneos, lo que vuelve a engancharnos este año es MiJugador. Eso de pillar un jugador y llevarlo a lo más alto, como hace Outconsumer con su enano. Y en esta ocasión seremos un agente que se mueve entre contratos basura hasta tener algo serio. Con los comentarios de algunas estrellas que, en inglés, nos hacen ver que esto de la NBA y los juegos mueve mucho dinero, tanto dentro como fuera de la cancha. ¿Suficiente para darles unas clases de interpretación…? Pues no tanto, según parece, a pesar de tener actores de Hollywood como Shaq. Sí, es broma.

Antes de empezar nuestra carrera, eso sí, tenemos un apartado que se ha llevado más comentarios, vídeos y fotos que cualquier otro en NBA 2K15. El creador de rostros, el escaneador de personas, el aterrorizador de niños, el visor de Están vivos… Esa herramienta que permite, en teoría, aplicar nuestra cara a un jugador virtual. Un apartado que llegó sin instrucciones claras y que ha originado miles de imágenes que asustan o hacen reír, según se mire. Pero en esto también hemos visto cambios radicales, a mejor. Ahora es más sencillo conseguir que Kinect, sus cámaras avanzadas y sistemas de detección conviertan lo que ven en algo parecido a nosotros. Pero está claro que en 2K Games no se han esforzado por sacarle partido a las posibilidades de Xbox One y han tirado por el camino sencillo. Aún quedan cosas por limar y, esperemos, sigan mejorando con más actualizaciones.

La cantidad de arreglos que ha experimentado NBA 2K15 desde que llegó es espectacular. Sin embargo, no se ha llevado tantos titulares como Assassins Creed Unity o el multijugador de Halo The Master Chief Collection. Esto es así porque, a pesar de fallos de sonido, animaciones, tiempos de carga, esperas excesivas o desconexiones de los servidores, hemos disfrutado del juego de basket desde el primer momento. Su jugabilidad es intachable y es lo que muchos buscamos. Enfrentarnos a alguien en local, viéndonos las caras en los tiros libres y sin la frialdad del online o la CPU con sus jugadas locas.

En cuanto a la profundidad de NBA 2K15, el juego tiene algo para todos. Desde quien solo quiere una pachanga de vez en cuando, con las visitas, hasta los que se sienten presidentes de un club. La historia, relaciones con los jugadores del equipo, personal y dueño son un elemento que nos hace olvidar lo que ofrecen gestores puros. También los puntos de experiencia que nos permiten avanzar, sin necesidad de comprar los aceleradores en Xbox LIVE. Estos saltan por casi cualquier cosa al principio y hacen la competencia a los logros del sistema, con mensajes que se solapan y superponen.

Todo parece empezar a estar en su sitio ahora, con modos que han llegado a Xbox One desde la exclusividad para otra plataforma. Los terrenos de juego son variados y hasta tenemos versiones más ligeras del gestor, sin la pesadez de administrarlo todo, con ligas online que se han convertido en todo un reclamo para youtubers. Eso, cuando la conexión y los servidores se alían con nuestras ganas de disputar un partido tras otro.

+ El juego es profundo y premia el esfuerzo, con un apartado técnico muy bueno y espectacular. Euroliga, con 25 equipos europeos, que se suman a los del año pasado.
- Los fallos técnicos han obligado a que los parches se sucedan a buen ritmo. 2K Games debería esforzarse más con los apartados en que Xbox One destaca, como Kinect o el uso de la nube.