Análisis de Q.U.B.E. Director’s Cut en Xbox One

Entre cubos y colores, aquí está el análisis de Q.U.B.E. Director's Cut en Xbox One, un título de esos que enganchan de principio a fin y dan ganas de más.
Nota

Si quieres hablar de Portal, no es el momento. Aquí tienes el análisis de Q.U.B.E. Director’s Cut en Xbox One, que bien, nos recuerda al título de Valve, pero es otra cosa. Un proyecto en cierto modo paralelo, que bebe de la experimentación, pero que mantiene su propio estilo de principio a fin. Aunque, claro, lo de ser la versión del director nos invita a pensar fuera de la caja. O como sea que dicen ahora los coachers de moda.

El análisis de Q.U.B.E. Director's Cut en Xbox One nos deja un juego que no debes dejar escapar.

El análisis de Q.U.B.E. Director’s Cut en Xbox One nos deja un juego que no debes dejar escapar.

Q.U.B.E. Director’s Cut es una versión de algo que hemos jugado hace tiempo. Se trata de un proyecto que nos llegó con la ayuda de un crowdfunding y se convirtió en realidad. Del original nos quejábamos por su falta de variedad, conforme avanzábamos. Algo que en esta edición se intenta paliar con una serie de extras y una buena adaptación al hardware de Xbox One. Eso sí, debemos pensar que no es una gran producción, sino algo más de andar por casa. Resultón, que gusta a primera vista, pero no intenta exprimir al máximo la capacidad de la consola.

Toxic Games ha avanzado desde 2011, cuando probamos Q.U.B.E. en PC por primera vez. Han sido cuatro años de comentarios e ideas para mejorar una serie de puzles que nos llevan a una especie de estación espacial. Una formada por cubos, de ahí el título, con colores que indican cómo reaccionarán a nuestras acciones.

Los gatillos del mando son los responsables a la hora de hacer que los elementos se muevan en una u otra dirección, arrastren a los que tienen al lado o, sencillamente, nos vuelvan un poco locos. Todo puede girar, estamos en el espacio, y las leyes de la física pueden ser nuestro aliado o enemigo. La idea básica de Q.U.B.E. Director’s Cut es tan sencilla que choca en un primer momento. Solo hay que llevar una bola a la zona siguiente. Esta aparece y se desplaza hasta que desaparece. Nos abre el camino o vuelve al punto de inicio para intentarlo de nuevo.

Las cosas se complican cuando no solo hay que saltar un par de obstáculos, sino que la bola de Q.U.B.E. debe hacerlo en orden. Cambiar de color, entrar por donde debe y, entre todo esto, tenemos que pensar para evitar atascarnos en una zona. Aunque, en realidad, somos nosotros los que necesitamos avanzar, en primera persona, mientras vemos un par de manos en pantalla. Saltar, alcanzar zonas elevadas, cambiar los elementos y descubrir cómo funcionan las cosas nos hará estar bastante entretenidos, sin apenas dar opción a la frustración.

Como en muchos juegos de este tipo, superar un nivel se convierte en un reto. Pero entre ellos apenas hay tiempo para respirar. Lo cierto es que Q.U.B.E. Director’s Cut hace muy bien ese trabajo. El de invitarnos a seguir cuando creemos que podemos gozar del triunfo. Así, por unos 10 euros, nos da para más de cuatro horas de base. A las que se añaden pruebas contra reloj, secretos y una historia hablada, en inglés, que cambia bastante respecto al juego original. No hay vídeos que expliquen las cosas, pero si entendemos las frases, este título gana mucho.

La ambientación que consigue Q.U.B.E. Director’s Cut es mérito de su sencillez. Un mundo cerrado, formado por cubos, no debería suponer un gran reto técnico. Todo se comporta de la forma que esperamos, incluso la física de los elementos que están sueltos. El nivel visual cumple a la perfección y nos invita a creer que estamos en otro punto del Universo, uno desconocido y familiar al mismo tiempo.

En el terreno de las sensaciones y los retos, este título gana la partida. Aunque se queda corto en opciones, que esperamos sean más en la anunciada segunda parte de Q.U.B.E.

Summary
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Q.U.B.E. Director's Cut
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+ Puzles que, en algunos casos, son un reto muy satisfactorio y con una curva de dificultad bien pensada.
- Parece que el multijugador se queda para la siguiente entrega, igual que más misiones y alguna escena que ayude a entender la historia que solo se escucha... en inglés.