Análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One

Atención, que llega el análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One y esto se pone serio. Lara Croft nos da una lección sobre cómo hacer las cosas.
Nota

Cuando escuchábamos Lara Croft, las sensaciones eran encontradas, hasta hoy. Porque las dudas de años anteriores se disipan inmediatamente. Sí, el análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One nos da pie para decir que la saga vuelve a ser el ejemplo a seguir en los juegos de aventuras. No hay discusión posible, hasta que alguien se atreva a toser a nuestra Croft favorita. ¿Se puede ser tan categóricos? Sin duda, este es otro imprescindible que se suma al ya impresionante catálogo de la consola y que nadie en su sano juicio debería dejar pasar.

Después del primer párrafo, es de agradecer que sigas leyendo el análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One. Porque lo suyo sería haber dejado las cosas ahí, para ponerte a jugar y sacarte todos los desafíos, investigar todas las tumbas, recoger todas las pieles de animales o desarmar la trama que ofrece el juego. Es Tomb Raider en estado puro, quizá sin tiranosaurio… Pero, ¿quién lo necesita cuando está Xbox One para sorprender con sus recursos?

La historia del juego sigue con la idea de resucitar la saga que vimos hace unos años en Xbox 360 y que ha llegado gratis a Xbox One Games with Gold hace poco. La chica inexperta que no paraba de gemir es ahora más dura que Riddick. Aunque aún tiene tiempo para mostrar algún sentimiento cuando se trata de saber qué pasó con su progenitor.

El arco con cuerda es una novedad... Análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One.

El arco con cuerda es una novedad… Análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One.

Las escenas cinematográficas nos cuentan una trama de traiciones, sociedades secretas y un viaje por medio mundo que faltó en el juego anterior. Sí, ese que nos metía en una especie de isla a lo Perdidos, donde pasábamos del Hilamaya a hawaii en pocos metros. No podemos echar nada en cara al argumento o la calidad de los vídeos de este Tomb Raider. No después de ver cómo otros juegos millonarios, con sus guiones, nos saben a folletín siestero.

Lo único que se puede decir en este aspecto, como negativo, es que las escenas cinematográficas quedan como pausas entre los niveles jugables. Es decir, que hay cierta desconexión entre lo que jugamos y lo que pasa alrededor. Pero cada uno por su parte son sublimes, sin más.

El viaje para encontrarse lo vivimos en el Tomb Raider de 2013. Aquí, aunque con algún momento de duda, Lara es la jefa y va a más. Vuelve a ser ese personaje que inspiró películas con Angelina Jolie y ha traspasado todas las fronteras imaginables. Brilla, tiene confianza y no hay peligro que pueda con ella, casi. Porque hasta cuando muere vemos escenas que nos dan ganas de volver al ataque. Quizá con menos saña que en el título que le precede, pero merece la pena ver cada una de ellas.

Un juego como este, con una historia que mezcla lo real con la fantasía mitológica más oscura, está al nivel de Hollywood. Así que no nos extrañaría que la trama de la Trinidad se pueda ver en cines. Sí, ese es el nombre de la organización que busca el poder infinito y desata la búsqueda de la última de los Croft. No vamos a contar más, que para eso tenemos el canal de Youtube con todos los spoilers que solo debes ver cuando te hayas acabado el juego.

El estilo, que no falte

Los movimientos de Lara son tan increíbles e imposibles a veces que no engañan. Esto es un juego, no una simulación realista en la que a veces interactuamos. Si la protagonista tiene que saltar de un risco a otro, lo hace y se agarra. Lo repite tantas veces como haga falta y no se queja apenas. Que realice una acción más veces de lo necesario será cosa nuestra, pero decir que pierde realismo por ser tan fuerte, resistente y temeraria solo sería demagogia barata.

Escalamos, nos tiramos por barrancos al agua, salvamos paredes que se derrumban y utilizamos armas de todo tipo. Sin un multijugador tradicional para ponerlas a tono, el modo historia de Rise of the Tomb Raider ofrece el campo de pruebas que necesitamos. Con soldados enemigos que mejoran sus recursos a cada paso y una organización con fondos infinitos. Más incluso que los de la adinerada familia Croft. Pero eso no es problema para una ladrona que parece haber acabado sus prácticas y ahora se atreve con cualquier cosa. Da igual si tiene miles de años y pertenece a una civilización perdida o es la última tecnología en armas de asalto.

La forma en que se controla a Lara es la clásica, con movimientos precisos y una suavidad fuera de toda duda. Solo hay algunos momentos en que notamos la bajada de suavidad, pero para nada se los puede acusar de reducir la inmersión. Disparar con cierto nivel de autoapuntado, escondernos en la maleza, aprovechar el escenario y atacar desde las sombras son nuestras bazas para acabar con un número creciente de enemigos. Estos no suelen tener una inteligencia o sentidos demasiado avezados. Pero cuando lo hacemos mal, las cosas se ponen difíciles. Lara está sola, por lo general, con lo que el sigilo es una buena opción.

Lee el análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One, porque mañana es el día.

Lee el análisis de Rise of the Tomb Raider en Xbox One, porque mañana es el día.

En los modos de dificultad, la resistencia de la protagonista y la peligrosidad de los enemigos distinguen los niveles. Unos lobos, un oso, unos soldados entrenados… Todos pueden ser tan mortales como no dar al botón X en el momento justo, para agarrarnos a una pared resbaladiza. Y esto es divertido, a la vez que nos invita a rejugarlo todo en la dificultad más alta. Para ponernos a prueba y saber si tenemos lo necesario para hacer un speedrun.

Los puzles de Lara…

Uno de los puntos que se echaron en cara al anterior Tomb Raider era lo opcional de los puzles. De esas pruebas que en juegos anteriores nos podían dejar semanas a la espera de superarlos para seguir adelante. Para nosotros, eran lo mejor del juego, pero no aportaban más que un desafío de vez en cuando.

En Rise of the Tomb Raider, los desafíos “extra” y las tumbas son algo más que un entretenimiento para alargar las 12 horas que puede durarnos la historia, si no tenemos contratiempos. En estos puzles nos vemos las caras con algunos retos ingeniosos y de espectacularidad creciente. El premio no es solo un trozo más que encajar en la historia de Lara. También sirven para desbloquear partes de armas, ganar experiencia que invertir en nuevos recursos y algunos detalles que debes descubrir por tu cuenta.

Para poner las cosas claras, este juego tiene una parte de exploración que nos permite descubrir secretos y acceder a zonas necesarias u opcionales. La acción se lleva buena parte del tiempo, con los combates contra soldados y animales que despellejar como mayor impedimento para seguir adelante. Son necesarios, porque sueltan ingredientes que necesitamos para mejorar nuestras armas y recursos. También munición para facilitar las cosas, si el sigilo no es lo nuestro. La parte de puzles queda por debajo en número de horas de juego. Algo que se nos antoja carne de DLC. Pero no se puede criticar la duración de la experiencia completa, que ofrece muchas horas de Tomb Raider para disfrutar.

Mención especial se merece la parte de crafteo. Las flechas están hechas de una varilla unida a una punta, que puede ser tradicional, explosiva, incendiaria… ¿Lo pillas? A esto se unen las trampas, los cockteles Molotov que no podían faltar en nuestros enfrenamientos contra los rusos. En resumen, muchos recursos que hacen de Lara una máquina de destrucción espectacular. Eso si así lo decidimos, porque uno de los puntos a favor del juego es su nivel de libertad.

Los escenarios son amplios, aunque en ningún momento dan la sensación de serlo. Nos permiten recorrerlos de la forma que nos venga en gana y la secuencia de retos dependerá de nosotros. No estamos en un mundo abierto al uso, sino uno unido por hogueras que sirven de puntos de control y teletransporte. Aparte de estos, cada vez que la caguemos el juego nos devolverá al último punto seguro, con lo que se evita la frustración con unos tiempos de carga que no se hacen largos.

Sin modo multijugador en el análisis de Rise of the Tomb Raider

Aunque no hay un modo online multijugador tradicional, como el juego anterior, sí nos encontramos algunas opciones. Una de ellas son los retos, el modo Expedición, que nos permite desafiar a otros jugadores como en los juegos de rallies y mil más. Solo hay que hacerse un nivel y esperar a que nos batan la marca para volver a pulverizarla. Algo sencillo en teoría, pero incluso antes de la fecha de salida oficial ya hay quien demuestra que esto es un vicio muy serio.

Como está de moda, tampoco faltan las cartas que compramos con experiencia del juego. Estas nos permitirán ver a una Lara cabezona o quitar puntos de resistencia para poner las cosas más difíciles. Es decir, quien diga que es un juego fácil, es que no lo ha jugado lo suficiente y quien se queje de los puntos de control excesivos, será mejor que empiece a desbloquear modificadores. ¡Cuánto bueno han hecho las calaveras…! Por cierto, aquí es donde entran en juego los micropagos, porque estas cartas se pueden comprar también con dinero real. Lo cual no es muy necesario, porque se gana moneda del juego de las formas más variadas.

Nuestro análisis de Rise of the Tomb Raider

Si hablamos de multijugador en Rise of the Tomb Raider, no podemos dejar pasara un dato curioso. A veces encontramos restos de amigos de Xbox LIVE que han muerto en ese lugar y que nos portarán recursos, dinero de expedición y la sensación de haber llegado más lejos que ellos.

El nivel técnico es sobresaliente, con una iluminación que marca un nivel altísimo. Las animaciones, aunque mantienen las mecánicas típicas de la saga, están sumamente cuidadas. Los vídeos están generados con el motor del juego. El sonido en general y hasta el doblaje en particular tienen un nivel excelente. Estamos ante un juego que podemos enseñar a las visitas, a todas, y que sirve para dar un zas en toda la boca a quien dude de Xbox One.

Esas doce horas que están hechas para quien no sabe disfrutar de un buen juego se convierten fácilmente en más de 30 para quien pueda dedicárselas. Rise of the Tomb Raider se merece su espacio entre Halo 5 Guardians o Fallout 4, porque es uno de los indispensables de este año. De los que luchan a juego del año 2015 sin paliativos y que solo se puede jugar en Xbox, que quede claro.

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Summary
Review Date
Reviewed Item
Rise of the Tomb Raider
Author Rating
51star1star1star1star1star
+ El nivel técnico alcanzado con este juego nos hace pensar en que sí estamos ante una nueva generación, por fin. Los puzles vuelven a brillar y las horas de juego se disparan con poco que nos piquemos. Lara está aquí para dar algunas lecciones a imitadores y maestros.
- La conexión entre los vídeos y las fases de juego nos pierde a nivel narrativo. Las muertes impactan menos que en el juego anterior.