Análisis de Schrödinger’s Cat en Xbox One

Nos vamos de universos paralelos y mecánica cuántica para traeros el análisis de Schrödinger's Cat and the Railders of the Lost Quark en Xbox One.
Nota

Para explicar que un elemento puede tener varios estados no hace falta esforzarse. Para decir que las cosas pueden ser, no ser y todo lo contrario, sin ser gallegos, tenemos al gato de Schrödinger. Un ejemplo sencillo con el que un científico llamado así puso el toque macabro en la física cuántica. Esa gran desconocida de la que oímos hablar de vez en cuando. Con la que nos prometen que los ordenadores serán miles de veces más potentes, pero que nunca llega. ¿Y qué podemos hacer nosotros mientras? Pues tener el análisis de Schrödinger’s Cat cerca, por si aclara alguna duda.

Además de decirnos que el gato en cuestión puede estar muerto y vivo al mismo tiempo, vivo o muerto, Schrödinger’s Cat explica gráficamente que siete vidas son más que suficientes para cualquier juego. Con un protagonista que se mueve por escenarios coloridos y muy de la vieja escuela. Por algo tenemos detrás a Team 17, famosos por sus juegos para Amiga y aquel SuperFrog que algunos adoramos en su versión original.

Análisis de Schrödinger’s Cat and the Riders of the Lost Quark

Schrödinger’s Cat tiene gráficos 2D sin intentos de llegar más allá. Texturas planas que se repiten por todas partes y un scroll que va en las ocho direcciones. Nos resulta demasiado sencillo, pero se trata de un juego indie con pedigrí, así que no vamos a pedirle mucho más. Lo cierto es que, durante un buen rato, el aspecto del juego no nos ha gustado demasiado. Incluso algunos fallos nos hacen pensar en que le habría venido bien tenerlo más tiempo en el horno. Por eso de quedarnos atrapados entre plataformas y perder la vida por el camino. Pero, calma, que siempre se vuelve al último punto de control y eso es justo al lado de donde estuviéramos.

Las combinaciones de poderes cuánticos se nos quedan cortas en el análisis de Schrödinger's Cat.

Las combinaciones de poderes cuánticos se nos quedan cortas en el análisis de Schrödinger’s Cat.

Los gráficos de Schrödinger’s Cat pueden parecer poco agraciados en primer plano. Pero esto se cura al rato de ver el juego en movimiento. Lo que aparece más al frente queda en mal lugar, sí, pero tenemos varios planos de scroll paralax… al estilo de los juegos de 16 bits. Junto con mucha información a base de fórmulas y detalles que demuestran el amor de los desarrolladores por la física. ¿Te gusta la materia? Si es así, tienes mucho ganado, porque la mayoría de los chistes y detalles de Schrödinger’s Cat and the Raiders of the Lost Quark van de eso. Es un juego para frikis, aunque no faltan bromas más mundanas, para todos los públicos.

El humor del juego es uno de sus puntos más fuertes, pero el que se impone son los puzles y la habilidad. Con una serie de Quarks, esas partículas que reciben nombres como Up, Down, Strange, Charm y los que sus descubridores quieran. Podemos recogerlos, se regeneran expontáneamente y los debemos combinar de tres en tres para conseguir efectos que nos dejen continuar. También recibiremos puntos si llevamos el mayor número posible a ciertos lugares repartidos por los escenarios.

En total, tenemos 14 combinaciones de Quarks. Estas partículas que nos persiguen cuando entramos en contacto con ellas dan lugar a bombas, plataformas móviles, escudos para pasar por zonas peligrosas y así una lista muy variada, tanto como las combinaciones disponibles. Aquí, el problema está en nuestra capacidad para recordar la sucesión correcta de gatillos y botones superiores, de manera que se active la habilidad deseada.

Hay polis, Quarks sueltos, malos y mucho humor junto al análisis de Schrödinger's Cat and the Riders of the Lost Quark.

Hay polis, Quarks sueltos, malos y mucho humor junto al análisis de Schrödinger’s Cat and the Riders of the Lost Quark.

Con práctica y buena memoria, Schrödinger’s Cat es un juego que se disfruta. Tiene un punto de dificultad que crece enteros conforme se reduce el número y variedad de Quarks que nos encontramos. Y, sobre todo, ofrece un momento de comunión con el Universo cuando conseguimos que las combinaciones de Quarks se sucedan a nuestro antojo.

El sonido, con voces en inglés, es uno de los puntos que se quedan a medias. Son buenas, pero a veces se hacen pesadas con las explicaciones. Son una barrera para quien no entienda los comentarios a la primera. Porque los textos en pantalla no llegan, en muchos casos, a trasladar lo que se escucha. Y Schrödinger’s Cat and the Riders of the Lost Quark basa buena parte de su particular humor en las voces digitalizadas. Con bromas muy frikis, de un nivel muy superior al de Big Bang Theory… con lo que, si te asusta la física o no sacabas buenas notas, te puedes quedar con la parte de plataformas y habilidad. Que tampoco se queda corta.

 

+ Las combinaciones de Quarks se convierten en un reto para la memoria y tu habilidad con el pad. Llegar a dominar la mecánica del juego no tiene desperdicio. Además, llega por 8,99€, mucho menos que otros juegos indie recientes y peores.
- Basa buena parte de sus bondades en el humor, en inglés, y los chistes de física a nivel universitario. Algunos fallos gráficos nos pueden jugar malas pasadas y el scroll tiene su truco, sobre todo a la hora de saltar.