Análisis de Shape Up en Xbox One con Kinect

Con el análisis de Shape Up en Xbox One vuelve a sonar lo de "haz deporte, no eches tripa, juega limpio, participa", incluidos gráficos de 8 bit, mallas rosa...
Nota

Como si volvieran los ochenta, nos ponemos ropa cómoda y procedemos a calentar con el análisis de Shape Up en Xbox One. Un juego de esos para recordar que Kinect también existe y no solo en el papel de mayordomo obediente. También como ama que nos hace sudar y provoca agujetas en partes del cuerpo donde creíamos que no había músculos. Sí, estamos ante otro juego de ponerse en forma, al que no se puede engañar fácilmente.

Para el análisis de Shape Up en Xbox One nos hemos puesto guapos delante de Kinect.

Para el análisis de Shape Up en Xbox One nos hemos puesto guapos delante de Kinect.

Las ventajas de Shape Up frente a otras opciones empiezan y acaban con Kinect. Sin embargo, el uso que hace de la nueva versión del dispositivo se nos antoja demasiado ligerita. Es decir, puestos delante de la consola, bien podríamos creer que es un juego de Xbox 360. Pero las diferencias sutiles, como la inmediatez a la hora de ver nuestros movimientos en pantalla, nos ayuda a notar ese cambio de generación. Uno que, con las horas de entrenamiento, pocos van a notar realmente.

Shape Up está hecho para ponerse en forma a base de repeticiones, con ejercicios que separan el tren inferior, el tronco y las extremidades superiores. Esto lo hace con ejercicios repetitivos, pero que ofrecen una gran variedad cuando miramos el conjunto. Es decir, en fases diferentes haremos movimientos casi idénticos, que se enmascaran con unos escenarios variados. Pero esta es la fórmula que han elegido los expertos consultados, con lo que ha de ser válida.
En cuanto a los ejercicios que nos obliga a hacer la máquina, estos funcionan. Pueden sustituir sesiones de gimnasio si nos lo tomamos en serio, sobre todo en cuanto a cardio sobre el sitio. Nos podemos armar, incluso, de pesos para castigarnos más o que vencer al rival, que lo hay, suponga todo un reto. Al estilo de Goku, pero más de andar por casa.

Análisis de Shape Up: necesitas calentar

Los problemas con el juego, cuya versión en disco necesita una actualización del primer día, pasan del lado técnico al físico. Por eso de que quien juega somos personas y, en muchos casos, sin conocimientos sobre cómo realizar ejercicios. Aquí, Kinect tampoco ayuda demasiado, pues el reconocimiento del cuerpo y los movimientos carece de la exactitud que debería proporcionar Xbox One. Así, nos veremos inmersos en repeticiones de sentadillas que, con solo saltar un poco, sin mantener la espalda recta y contra toda norma de salud corporal… nos harán llegar a la luna. A esta falta de seriedad o profesionalidad por parte de los diseñadores, se une algo realmente preocupante. Aunque a veces tenemos momentos de calentamiento o relajación obligatorios, no ocurre lo mismo con los estiramientos anteriores o posteriores al ejercicio. Y sí, hemos consultado varios profesionales de la fisioterapia y médicos que se han llevado las manos a la cabeza.

En general, Shape Up parece hecho para quien quiera echarse unas risas o moverse un poco. Pero su diseño resulta más adecuado para quien ya va al gimnasio y tiene cierta educación sobre los hábitos seguros. Evitar las lesiones es muy importante y este juego no hace nada positivo en este aspecto.

El juego se divide en varias secciones, con tutoriales dados por los entrenadores. Estos compiten con nosotros en las pruebas, pero podemos llegar a sustituirlos si lo hacemos bien. El objetivo, entre otros, es superar a los jefes finales y desgranar una especie de historia… Incluso, llegaremos a ser coachers para otros jugadores, ya que nuestros ejercicios se graban, con nuestra actuación, rostro y cuerpo completo, de forma que se comparten en la Red. Eso sí, podemos eliminar esta opción, aunque hacerlo implica que el juego no llevará un seguimiento tan completo de nuestro progreso, ni podremos acceder a contenidos online “hechos a medida”. Vamos, que si Shape Up incluyera más opciones en este sentido, el de la privacidad, ganaría enteros. De momento, es compartirlo todo o nada.

Con sesiones rápidas, de quince minutos, podemos dedicar este tiempo a diario a nuestro cuerpo. Algo efectivo, para sudar, aunque merece la pena alcanzar nivel para encadenar varias de estas sesiones cortas. De ello se encarga el plan diario, que lleva un seguimiento de nuestros éxitos. Incluso podemos mostrar nuestros logros, online, de forma que otros se animarán a superarnos… o, sencillamente, verán a qué dedicamos parte de nuestro tiempo, a hacer ejercicio mientras matamos marcianitos. Y sí, suena tan bien como parece.

La gama de misiones que se nos encomiendan se basa en videojuegos deportivos o títulos más clásicos. Estos se acompañan de música bastante apropiada, incluido un Eye of the tiger que no podía faltar. Así, tendremos patinaje, esquí, un arcade de naves clásico, levantamiento de peso, Guitar Hero con Dance Dance Revolution… pero todo representado por escenas que sirven de homenaje al género que representan. Aunque no cuentan con el acabado o la animación necesaria para desviar la atención del cuerpo de nuestro monitor. Eso, cuando debemos seguir sus pasos.

Todo parece un poco low cost en Shape Up. Como hecho para aprovechar el tirón que puede tener Kinect, ahora que no es obligatorio. Aunque con millones de usuarios a los que les puede ganar lo de tener un juego nuevo para el dispositivo, sobre todo, de cara a Navidades. Pero, también, para recuperar la forma después de los excesos típicos de estas fechas.

No conviene esperar de Shape Up algo más que un juego ligero, simpático y que aprovecha Kinect para ponernos en forma. Cumple con esto, pero carece de la seriedad de, por ejemplo, Kinect Fitness. Aunque el número de pruebas puede resultar suficiente para alargar nuestras sesiones más allá del primer mes, incluso sin DLC. Según la forma en que te encuentres, superar esas primeras cuatro semanas de entrenamiento se puede hacer cuesta arriba. No porque el juego te controle, ya que se puede engañar con relativa facilidad al sensor… Sino por la forma en que consigue picarte. Cada evento se vuelve un reto contra la máquina, representada por personas reales. Algo que no tienen otros juegos que, encima, no contribuyen a mantenerte en forma.

Brought by... Xbox

+ Se vuelve suficientemente adictivo. Cumple con la función de hacernos sudar. Algunas canciones y tener a un humano representado enfrente invitan a seguir otra sesión seguida más. La mezcla de videojuegos y ejercicio físico funciona... ojalá otros tomen nota.
- Carece de fases de calentamiento apropiadas antes y después de los ejercicios. El aspecto general está poco cuidado, con artefactos y gráficos repetitivos. El seguimiento del jugador es tosco y poco profundo en cuanto a datos del progreso.