Análisis de The Crew en Xbox One

Recorremos Estados Unidos, de una costa a otra, en este análisis de The Crew en Xbox One. Toda una road movie que aún tiene millas por delante.
Nota

Hemos jugado mucho a este juego. Porque lo catamos en ferias, demostraciones y sus betas se han sucedido una tras otra. Hasta llegar a nuestra consola. Pero, el análisis de The Crew en Xbox One tenía que llegar tarde o temprano y, con lo que tenemos hoy, quizá podía haber aguantado en boxes unos meses más. Y eso que en Ubisoft, e Ivory Tower más concretamente, ya se tomaron su tiempo para pulirlo. Pero, calma, que no es tan grave y tiene arreglo.

No esperábamos un análisis de The Crew en Xbox One para 2014, pero ha llegado antes de Navidades.

No esperábamos un análisis de The Crew en Xbox One para 2014, pero ha llegado antes de Navidades.

La aventura de The Crew se remonta a otros tiempos. Los que nos traía la serie Driver, que volvió con buen pie cuando la competencia parecía haberla aplastado. Eso de conducir, mientras tenemos la policía cerca o somos parte de ella, da para mucho. Las historias paralelas, aunque no puedas salir del coche y te limites a ver vídeos, nos interesan mucho. Pero sustituir diversión por escenas cinematográficas no es garantía de triunfo.

El caso de éxito que es la serie GTA, con su modelo de conducción, mundo abierto y muchas opciones, se imita con buen resultado de vez en cuando. Saint’s Row, Sleeping Dogs o hasta Watch Dogs son prueba de ello. Pero, si le quitas algo a la fórmula, sin compensarlo, el resultado se convierte en algo descafeinado, aburrido. Esto es lo que sentimos a ratos con The Crew, cuando sus primeras betas llegaron a nuestras manos. Pero, tras varias encuestas respondidas por nuestra parte (junto a otros cientos de miles de testers) y meses de mejoras, el juego comercial es muy superior de lo que podíamos imaginar al principio. Aunque esto no lo convierte en un producto redondo, sino en uno a mejorar con descargas sucesivas de contenidos.

Uno de los requisitos de The Crew es tener conexión a Xbox LIVE. Si no dispones de ella, olvida este juego. Aunque, a estas alturas, es algo muy habitual. Para jugar offline, como dijo Don Mattrick (que ahora trabaja en Zynga y no en Microsoft) tenemos Xbox 360, ¿verdad? Pero, si examinamos el modo historia de The Crew, veremos misiones bastante típicas. De esas de ir de un lado a otro, con un tráfico intenso y aleatorio que intenta hacer de cada recorrido algo diferente. Es más, si reintentamos una prueba, algo que haremos muchas veces, veremos que los otros vehículos son un estorbo insalvable o una ayuda. Que la suerte juega un papel importantísimo y que, sobre todo, no debe desesperarnos este aspecto. En Ubisoft han decidido que el tráfico sea así y solo hay que asumirlo, aunque cueste.

Análisis de The Crew de una costa a otra

La recreación de Estados Unidos dentro del juego es el mejor ejemplo para ver lo grande que es The Crew. Deja de lado que pueda recorrerse en menos de 40 minutos, por completo. No estamos ante un juego que imite la realidad, sino la ficción que vemos en películas, series y leemos en libros. Esa que tiene ladrones y policías infiltrados, mezclados con coches de alta potencia. Un mundo en el que, lo habitual, es huir por el desierto o adentrarnos en ciudades corruptas. Eso es lo que nos enseña de The Crew, entre misiones en las que debemos poner lo mejor que tengamos a manos de un volante.

Aunque el apartado gráfico de The Crew no sorprende, está lleno de efectos visuales que lo intentan.

Aunque el apartado gráfico de The Crew no sorprende, está lleno de efectos visuales que lo intentan.

Tenemos una sensación de estar ante algo grande, por extensión. Pero The Crew, lo que nos trae es una caricatura adaptada para potenciar la diversión. No le vendría bien mostrar centenares de kilómetros de desierto entre ciudades. Porque la diversión solo la encontrarían los que aman el espacio vacío… vamos, nosotros no. Las urbes, incluso, parecen ocupar más extensión que el hueco entre ellas. La idea es ir al grano y en Ubisoft se han tomado algunas licencias más que justificables.

Vemos cambios ligeros conforme avanzamos por las carreteras y fuera de ellas. Pero, cuando comparamos el noreste con California o las montañas nevadas, notamos que el mundo de The Crew tiene toda la variedad necesaria. Además, esto se une a niebla en los pantanos o al amanecer, ciclos de día y noche u otros efectos climatológicos bien traídos. La distancia de dibujado cumple donde importa, en los vehículos contra los que chocar, aunque se noten cambios en las texturas y la carga de sombras o vegetación. Detalles que no afectan a la jugabilidad, pero puestos a criticar, cuando nos fijamos cantan.

Las actualizaciones que ha recibido el juego desde el día de su lanzamiento han conseguido que tengamos una experiencia suave. Fijada a 30 imágenes por segundo casi todo el tiempo, incluso en momentos donde hay muchas fuentes de luz, como el amanecer. Al tratarse de un mundo abierto, podíamos pedir más. Además, el apartado visual mantiene una resolución alta hasta en la mayoría de los reflejos y todos los trucos que había disponibles. Pero el resultdo no impresiona, pues da la sensación de ser un juego de Xbox 360 al que se le ha subido la resolución y le han añadido algunos efectos de partículas. Vamos, que por grande que haya sido el esfuerzo de los desarrolladores, a nivel artístico The Crew se queda corto. Está falto de detalle.

La fórmula de The Crew incluye esa historia de policías y corredores ilegales, junto a un mundo abierto, un multijugador que pasa inadvertido mientras queramos y la espectacularidad de un Need for Speed con parte de su tunning. Todo con un modelo de daños, coches que comprar y secretos que descubrir, coche especial incluido. El resultado cumple en la práctica, sobre todo, cuando encontramos pareja online en su llamado modo cooperativo.

A nivel individual, la sucesión de vídeos, escenas que no podemos saltar, pausas de carga y fallos de diseño pueden hacerse pesados. Son temas que posiblemente se solucionen, en parte, con futuras actualizaciones. Pero en cooperativo, con puntos de control que pasar y retos variados la cosa mejora mucho y nos reímos de los problemas que puedan surgir. Eso si encontramos pareja adecuada, ya que el mundo online y el sistema de matchmaking ha arrancado poco a poco.

Aportación de las betas y la comunidad

Entre los aciertos de The Crew tenemos el desplazamiento rápido, que nos deja ver la extensión y el trabajo dedicado a crear el juego. Parece que todo Estados Unidos cabe, en todo momento, en los menos de 8GB disponibles de Xbox One. Esta suerte de teletransporte nos ahorra tiempo, aunque por otro lado perderemos la oportunidad de cruzarnos con otros conductores y amigos, reales, con los que compartimos el mundo. Y ojo, que no solo de asfalto va la cosa, pues cuando pasamos de nivel 10 se acaban las curvas y empieza el fuera de pista.

Las escenas de vídeo que nos interrumpen entre pruebas, así como las instrucciones y frases durante estas, están dobladas al castellano. Este detalle es uno de los que, de no haber llegado así, habría hecho de este juego una compra solo para quien entienda perfectamente la lengua de Shakespeare. Hay mucha información en todo momento y los descuidos en The Crew son difíciles de sobrellevar.

El progreso en este juego está más en línea con un juego masivo online, aunque los elementos de este género sean los que menos se vean a simple vista. Es cierto que tenemos nuestros coches, los compramos, mejoramos por fuera y tuneamos a todos los niveles. Incluso tenemos “regalos” al conectar con Ubisoft UPlay. Pero lo de no tener el nivel suficiente, según dicta el juego, nos impedirá tener éxito en ciertas pruebas. En la práctica, viene a ser como tener un personaje recién llegado al mundo e intentar superar una raid o a un enemigo muy superior. No habrá manera y ya se encargará el juego de aplicarnos trucos sucios, como una policía muy agresiva o accidentes inexplicables poco antes de la meta.

Cuesta unas horas, pero The Crew se convierte en un juego muy variado cuando salimos del asfalto.

Cuesta unas horas, pero The Crew se convierte en un juego muy variado cuando salimos del asfalto.

Esa parte de MMO es la que nos hará repetir pruebas cortas una vez tras otra. Así, nuestro vehículo base, económico y versátil, será suficiente para superar un buen número de pruebas. Subir de nivel suena raro en un coche, pero es la forma más descriptiva de definir lo que pasa en The Crew. Porque, comprar vehículos mucho mejores, es algo que requiere mucho tiempo o que invirtamos en microtransacciones, claro.

Para jugarlo en solitario, The Crew ofrece un reto difícil de superar y que está mucho más pulido en juegos como Forza Horizon 2 o Need For Speed Rivals en Xbox One. Pero, con una buena panda que nos acompañe al dar a co-op en el menú de las misiones, la experiencia es una delicia. Un espejo de lo que ofrecen títulos como Guild Wars o hasta WoW, pero trasladado desde la fantasía medieval al mundo del motor. Una curiosidad que, como en el caso de los MMO, necesita crecer y mejorar cada semana. Así, hasta dar con la fórmula que cree suficientes adeptos para crecer y mantenerse online durante años. Luego está el detalle de recorrer Estados Unidos, que si es tu pasión, aquí tienes la forma más económica de hacerlo, sin discusión.

Brought by... Xbox.

+ El mundo es variado y muy amplio. El doblaje al castellano ayuda a que no perdamos el hilo de la acción al volante. Las pruebas cooperativas son lo mejor que tiene y... son toda una experiencia.
- Tiene fallos de diseño que arruinan más de una prueba. Las pausas entre pruebas, los vídeos y la parte de historia no nos han gustado mucho.