Análisis de The Evil Within en Xbox One con sangre y terror

Shinji Mikami ha vuelto por la puerta grande: con este análisis de The Evil Within confirmamos que estamos ante un survival horror como los de antaño.
Nota

El pasado 14 de octubre salió a la venta The Evil Within, con un montón de promesas y buenas intenciones bajo el brazo. Unas que nos invitaban a pensar en volver a disfrutar de un survival horror como los de antaño. No en vano, su responsable directo no es otro que Shinji Mikami, padre de la vertiente más moderna del género, al ser el creador de Resident Evil. ¿Ha conseguido su objetivo de volver por la puerta grande? Os lo contamos en el análisis de The Evil Within, que hoy nos ocupa, donde ponemos a prueba lo nuevo de Tango Gameworks y Bethesda.

Ricuras como la de esta imagen nos esperan tras cada esquina en The Evil Within.

Ricuras como la de esta imagen nos esperan tras cada esquina en The Evil Within.

The Evil Within es un survival horror donde tienen cabida sus pequeños puzzles, momentos de acción, momentos de sigilo y jefes finales, de los que no nos olvidaremos fácilmente. Estamos ante un juego completamente lineal, por lo que os podéis olvidar de volver atrás tras superar una zona. Se vuelven completamente inaccesibles. El control del protagonista es bastante sencillo, intuitivo y accesible para cualquier usuario, aunque se encuentra bastante limitado en número de movimientos. No podremos saltar, ni tenemos a nuestro alcance acciones ágiles, para esquivar ataques de unos enemigos sedientos de sedientos de sangre. Por lo que la sensación de estar desprotegidos es considerable.

La peor pesadilla de Sebastián Castellanos

Pongámonos en situación: The Evil Within nos pone en la piel del detective Sebastián Castellanos. Este se dirige en un coche patrulla, con sus compañeros, hacia un psiquiátrico. Es la forma de responder a una llamada misteriosa. Esta asegura que se ha producido una masacre. Una vez allí, ven que está plagado de coches de policía. Pero no son capaces de encontrar ningún agente. Situación que, obviamente, les perturba y no logran entender. ¿Y qué hace la gente cuando no entiende algo? Pues van directos a la boca del lobo y, así lo hacen los tres detectives al adentrarse en el psiquiátrico. Una vez en su interior, sin poder hacer nada para evitarlo, se encuentran atrapados en unos pliegues dimensionales que han transformado la zona en la que estaban. Esta es ahora una especie de infierno terrenal, repleto de monstruosos enemigos, del que intentarán escapar como sea. Empieza la aventura, comienza el miedo.

Para acabar con los ‘devora carne’ contaremos con varios métodos: usando armas de fuego de toda la vida (pistola, escopeta, francotirador o granada) con las que acribillar al enemigo, con una ballesta (cuyas flechas construiremos nosotros mismos con piezas que recojamos), mediante cerillas para quemar todo lo que esté a nuestro alcance y, por supuesto, con armas cuerpo a cuerpo (hachas, machetes y antorchas) e incluso a puñetazo limpio. Para acceder a las armas, lo haremos desde la cruceta. Cada dirección será una que habremos asignado anteriormente en el menú de objetos. A este se accede presionando el stick derecho. Eso sí, el combate cuerpo a cuerpo es bastante desaconsejable, al haber una diferencia de poder abismal entre Castellanos y sus oponentes.

Como si se tratara de un RPG, también podremos mejorar las habilidades de nuestro protagonista. Aspectos como llevar más munición, aguantar más corriendo, recuperar vida más rápidamente, tener mejor puntería, hacer más daño por crítico… pueden mejorar. Para ello, necesitaremos recoger un gel verde que nos encontraremos distribuido por los escenarios del juego y que algunos enemigos soltarán al morir. Una vez tengamos el gel, deberemos buscar un espejo roto, el cual al mirarnos en él nos transportará a una zona segura. Allí sólo habrá que buscar una especie de silla eléctrica, en la que sentaros, para gastar los puntos acumulados en la habilidad a mejorar. Lo normal en un survival horror… o no.

Para avanzar en la historia, deberemos cumplir los pequeños requisitos que se nos pide en cada momento. Desde eliminar a todos los enemigos de una zona a conseguir una sierra para cortar unas cadenas, sin olvidar salvar a algunos personajes secundarios de una muerte segura. Entre las diferentes inspiraciones que ha tenido Shinji Mikami para desarrollar The Evil Within, el nipón da especial importancia a clásicos de la talla de ‘El Amanecer de los Muertos’ (Dawn of the dead, película que os recomiendo encarecidamente), The Evil Dead, Tiburón y Alien. Conociendo sus orígenes, podemos hacernos una idea de qué tipo de juego podemos encontrarnos en todos los sentidos, ¿no?

Una ambientación de miedo con The Evil Within

En este análisis de The Evil Within no olvidamos comentaros que estamos ante un juego intergeneracional y, por ello, técnicamente tiene algunos defectos. Cargas de texturas que se notan, clipping, objetos rodeados de un muro invisible (lo que molesta al obligarnos a rodearlos, para pasar a su lado)… Pero la ambientación es una maravilla, se mire como se mire. Todo el juego es un festival de detalles “gore” y macabros, lo que lo hace no apto para gente susceptible. Encontraremos pasillos estrechos donde nuestra visibilidad, por culpa de la oscuridad, será en gran parte nula. Aunque podremos usar una lámpara de aceite para iluminar un trozo del camino (pero recuerda, si tú les ves, ellos también a ti). Avanzaremos por zonas inundadas de cadáveres mutilados, que harán que se nos humedezcan los pies de sangre. Paredes repletas de cucarachas, trocitos de cosas y manchas de sangre nos invitarán a acurrucarnos en cada esquina.

Ya os lo avisamos en este análisis de The Evil Within: habrá mucha, mucha sangre.

Ya os lo avisamos en este análisis de The Evil Within: habrá mucha, mucha sangre.

Los enemigos tan horrendos como peligrosos. Tampoco están faltos de detalles grotescos. Si nos fijamos un poco, observaremos los trozos de carne que cuelgan de sus rostros y los detalles de la ropa empapada en sangre. No queda muy claro si son zombis o poseídos. Pero qué más da lo que sean. Lo mejor que puedes hacer, si ves al enemigo, es evitar el combate cuerpo a cuerpo, para evitar así ser testigo de cómo decapitan, hunden el cráneo a golpes o degollan al pobre Castellanos. Eso sí, no se quedará corto y esta serie de muertes horribles también podrán ser correspondidas, dependiendo del arma que llevemos en cada momento. Festival de carne picada en la pantalla, vaya.

Uno de los aspectos más polémicos tras su lanzamiento y del que no podemos olvidarnos en el análisis de The Evil Within es es de las bandas negras que rodean la parte superior e inferior de la pantalla. Al principio se hace raro, no es una película y no estamos acostumbrados a ver este tipo de recursos en los videojuegos. Una vez superada la incomodidad inicial, da la sensación de que se estuviera filmando un monumentary. Es algo que puede gustar o no, pero hay que soportarlas ya que en consola no podemos quitarlas y cambiar el formato… de momento. Quizá tu pantalla sí permita hacerlo con facilidad, ¿has probado?

Sin duda, una de las partes más importantes del juego es el aspecto sonoro. The Evil Within no sería el juego que es sin los efectos de sonido que tiene. Es recomendable disfrutar de la experiencia con un buen equipo Dolby. Te volverás loco al oír gruñidos, gemidos, ruidos no identificados y pisadas en todas las direcciones. Al escuchar cómo se le acelera el pulso a Castellanos. Al sentir cómo se quiebran los huesos al recibir un impacto o al notar el chasquido de la carne al ser atravesada por un machetazo. Todos los detalles están recreados a la perfección y consiguen sumergirnos aún más en la ambientación que se ha sacado de la manga Tango Gameworks. Para más inri, The Evil Within también viene completamente doblado al español y, gracias a la calidad de los actores de doblaje que han puesto su voz, los personajes no serán de cartón por su expresividad.

Castellanos estará bien preparado para afrontar los peligros de The Evil Within.

Castellanos estará bien preparado para afrontar los peligros de The Evil Within.

La IA enemiga ni es mala ni es buena. Simplemente se limita a cumplir. Nos enfrentamos a algo parecido a zombis y todo el mundo ha visto películas donde muchas veces se pasa al lado de uno corriendo… y, al ser su reacción y ataque lentos, al individuo en cuestión le da tiempo de salir sin ningún rasguño. Pues bien, en este análisis de The Evil Within os aseguramos que pasa lo mismo. Habrá momentos en los que podrás pasar entre varios zombis sin que te toquen y otros en que un enemigo solitario te atravesará el cuello de un machetazo. Si quieres evitarlo, puedes hacerlo de dos formas: a lo Solid Snake (escondiéndote en una esquina, debajo de la cama o en un armario y salir justo cuando se de la vuelta para atravesar su cráneo con el machete…) o empezar a gastar munición, hasta que caiga al suelo, para prenderle fuego con las cerillas.

La duración de The Evil Within puede ser de menos de cinco horas si te lo tomas como no debes. Pero que nadie se asuste. En la primera vuelta es improbable que terminéis en menos de diez o quince horas. Las cinco horas las justifica un logro que nos invitará a completar el juego lo más rápido posible, pero no por ello es su duración real.

Conclusión al análisis de The Evil Within

The Evil Within prometió que nos lo haría pasar mal y lo ha cumplido. Entre el sonido y el resto de la ambientación, la obra de Mikami nos sumerge en un mundo de agonía y dolor en el que nos costará sentirnos a gusto… pero del que nos costará despegarnos. No es un juego apto para todos los públicos y sólo los corazones más fuertes serán capaz de completar la historia de Castellanos, que crecerá a través de varios contenidos descargables para los que ya hay un pase de temporada definido. Y tú, ¿eres uno de ellos?

Brought by... Xbox

+ Es un survival horror como los de antaño, con un argumento perturbador. Es PEGI +18, y se nota. Su apartado sonoro es escalofriante, ¡y hay zombis!
- Algunos defectos gráficos. Los combates cuerpo a cuerpo podrían estar más elaborados. Algunas secuencias de vídeo pueden traumatizar al jugador. Como toda buena aventura, se acaba.


  • CodinaVR

    Que bien hace los analisis Sieg, es mi favorito

  • Tucson_XM

    Este juego survival horror es un must have.