Análisis de The Sexy Brutale en Xbox One (a su servicio)

Nos metemos en la mansión más siniestra con el análisis de The Sexy Brutale, que nos recuerda por qué los juegos son lo que son y este lo es.
Nota

Si te suena una frase, algo así como “el dolor hasta el límite del placer,” recibe nuestra bienvenida a esta humilde mansión. La que nos lleva al análisis de The Sexy Brutale y todo cuanto acontece entre sus muros. Unos que supuran maldad, pero con diversión para engancharnos hasta saber qué se cuece en sus estancias.

Nuestro análisis de The Sexy Brutale está libre de spoilers...

Nuestro análisis de The Sexy Brutale está libre de spoilers…

Porque este es uno de esos juegos que no acostumbran a verse. Mucho menos, entre estudios que ganan fama mundial a golpe de portadas en Edge o presentaciones en un E3. Porque hablamos de una joyita que llega gracias a Tequila Works, aunque el mayor peso del desarrollo caiga en Cavalier Game Studios.

Adelante, pase al análisis de The Sexy Brutale

¿Cómo se puede hacer un análisis de The Sexy Brutale sin caer en los spoilers? Pues eso es lo que necesitamos. Descuida, que no pasa nada porque hayas visto algún vídeo o leyeras avances en otros medios. Nosotros mismos no sabíamos a qué nos íbamos a enfrentar, aunque habíamos jugado alguna demo antes.

The Sexy Brutale es diferente a casi todo lo que hemos jugado. Pero también resulta familiar, sobre todo, si llevas un tiempo a ese lado de la pantalla. Porque, de primeras, recuerda a clásicos de los 8 y 16 bit, como los Head over Hells, Inside Outing o hasta el Cadaver de Amiga. Maravillas que algunos relacionamos con la vista isométrica.

La buena noticia es que no se trata de un clásico renovado. Salvo por esa vista, que resulta perfecta para caminar entre habitaciones y dibujarse un mapa infalible. Es más, el apartado gráfico resulta más impresionante conforme avanzamos y nos fijamos. Porque al verlo de lejos, no nos damos cuenta de lo que cuenta cada pared de la mansión.

Por cierto, tampoco es un spoiler hablar del sitio donde se desarrolla la aventura. Que es el verdadero género, junto al de los puzles, en The Sexy Brutale. Digamos que nos han invitado a una mansión con un anfitrión que tiene intereses… curiosos. Con unos empleados que le son fieles hasta la muerte y, quién sabe, más allá de esta.

Puro arte es lo que respiramos con cada paso en The Sexy Brutale.

Puro arte es lo que respiramos con cada paso en The Sexy Brutale.

El control de nuestro personaje es sencillo. Con pocas opciones por encima de moverse por cada habitación, recoger objetos, leer mensajes o conversaciones y usar lo que sea necesario. Así pasaremos cada prueba hasta llegar al final de la trama o… algo así. Vamos, que es un juego, no esperes una película interactiva o un mata-mata. Bueno, quizá esto último sí, pero al mismo tiempo es un vive-vive. Cuando lo juegues le pillarás el sentido… o no.

Nos quedamos, prepare los aposentos…

The Sexy Brutale es una sorpresa desde el principio. Un juego que te pega un bofetón nada más empezar a jugar. De esos en los que te quedas con cara de tonto cuando pasa algo, porque quizá te pille en mal momento o el cerebro no carbure bien. Te obliga a reponerte, replantearte lo aprendido y dar el siguiente paso.

Este juego merece atención y dedicarle siempre su tiempo justo. Hay quien se lo ha acabado de una sentada, bravo por ellos, pero no nos dan envidia. A nosotros nos ha gustado dedicarle un rato a cada una de esas… pruebas. Quizá para saborearlo como un buen brandy o porque se nos ha hecho intenso. Necesitábamos tiempo para asimilar cómo nos lo habíamos pasado.

Si querías algo distinto, The Sexy Brutale es tu juego. Porque, a pesar de algunos problemas técnicos, con un control o paredes que no juegan limpio, toda nuestra atención se centra en jugar. En seguir adelante y saber qué narices se le pasaba por la cabeza a sus creadores. Por qué el sonido o la música son esos y para qué sirve un vinilo con nombre familiar.

Cada personaje que nos encontramos y los poderes que adquiere el protagonista son un mundo en sí. Una semilla que, si tuviera otra perspectiva, quizá no habría crecido con la fuerza que ha generado The Sexy Brutale en nuestras sesiones de espiritismo. Unas que nos ha encantado compartir frente a la pantalla. Como cuando uno tenía el Alien 8 en el CPC 464 y el resto miraba.

Solo nos queda encontrar motivos para volver a jugarlo varias veces, quizá con otro público, mientras contamos las historias que aún esconde la mansión del Marqués. Que menudo elemento es.

Summary
Review Date
Reviewed Item
The Sexy Brutale
Author Rating
51star1star1star1star1star
+ The Sexy Brutale es diferente y tiene una factura que nos ha ganado. Aunque no dura muchas horas, se dosifica bien y da pie a que tengamos que tomar aire hasta el siguiente reto. Sus personajes son increíbles en muchos aspectos.
- Algunos fallos técnicos que nos han hecho volver a empezar, a falta de una actualización que los arregle. La dificultad puede parecer muy baja, pero eso tampoco tiene por qué verse como algo malo en una aventura.