Análisis de Thomas was alone en Xbox One

Ha llegado a esta generación, después de mucho tiempo... y ya tenemos el análisis de Thomas was alone en Xbox One. Llega un reto ampliado para la ocasión.
Nota

Quien tenga algo de interés por la scene indie y sus juegos, el análisis de Thomas was alone en Xbox One puede sonar a algo antiguo, de hace un par de años. A algo que unos aman y otros tienen como excesivamente sobre valorado. Pero es necesario dedicarle un espacio a uno de esos nombres que se hacen importantes por un estilo único. Por tener mucho más de lo que parece, cuando vemos unas cuantas líneas rectas sobre la pantalla.

No creas todo en el análisis de Thomas was alone... "Ellos" quieren que no evolucionemos.

No creas todo en el análisis de Thomas was alone… “Ellos” quieren que no evolucionemos.

Thomas was alone es una aventura narrada en inglés, con textos en castellano. Es un juego de plataformas clásico. Es un puzle que tarda en arrancar. Pero, ante todo, tenemos uno de esos títulos largos que se corresponden con una experiencia más bien pequeña. Que nos llevará poco más de tres horas acabarla, aunque en esto influye mucho nuestra capacidad… y paciencia.

El control de los personajes es muy clásico. Estos están representados por rectángulos de distintos tamaños y con habilidades. Es decir, de los gráficos de Thomas was alone podemos decir que son imaginativos, que cumplen, que ofrecen algunos elementos curiosos como las sombras… pero nada más. Eso sí, hay que destacar lo original que resulta dotar a un rectángulo de una historia, de sentimientos y capacidad para avanzar. Aunque sea en un mundo imaginario, lleno de aristas.

Las situaciones que plantea Thomas was alone parten de la inteligencia artificial que empieza a desarrollarse dentro de lo que parece ser un ordenador. Uno que se representa con fuerzas gravitatorias que afectan a los elementos, líquido que a unos los ahoga y otros flotan en él o trampas que no paran de moverse. Lo bueno de un mundo en 2D es que los desarrolladores pueden jugar con las dimensiones a su antojo. También, que saltar de un sitio a otro se ajusta totalmente a las convenciones clásicas de los juegos de plataformas.

Además, cada cuerpo que vemos tiene la tendencia inicial a demostrar su solidez, con lo que podemos subirnos a él o tropezar. Con esta base, el objetivo de cada nivel es llevar a todos los personajes disponibles a su meta, a esa pequeña ventana en la que encajan como si fuera un juego para preescolares. Eso sí, todos al mismo tiempo, para pasar de fase.

Lo que se esconde detrás de este juego de plataformas y puzles es un homenaje a los programadores y diseñadores de videojuegos… bueno a todos los que se han enfrentado alguna vez a líneas de código endemoniadas. Cada frase, cada declaración y descubrimiento que se le atribuye a los “personajes” tiene un significado especial para cierto sector de la población. El resto, puede verse ante un título sencillo, con una curva de aprendizaje que tarda en arrancar. Pero que incluye algunos momentos realmente gratificantes, cuando descubrimos qué hay que hacer para pasar de nivel con el mínimo esfuerzo.

El problema de Thomas was alone en Xbox One es que no aporta demasiado a lo que teníamos ya. El control, además, no reacciona todo lo bien que se merece el mando de Xbox One y entre niveles se escuchan fallos de sonido algo molestos… Como si no estuviera depurado o listo del todo para lanzarse. Esperemos que un parche menor arregle estos dos apartados.

También es cierto que pocos juegos se venden por menos de 10€ en la consola de Microsoft, de momento, lo cual es un punto a favor de su compra. Pero, con 120 niveles, los primeros sesenta o más resultan un mero paseo que se lleva esa primera hora de juego. El aliciente, a partir de ahí, es descubrir los 15 personajes restantes y disfrutar de la música de un tal David Housden o los comentarios de un Mike Bithell que alguno conocerá por IT Crowd, pero a nosotros no nos sonaba.

Brought by... Xbox.

+ Aparte del reto que suponga el juego a cada uno, el concepto y la forma de narrar las situaciones es algo único. ¿Un rectángulo con superpoderes y dudas existenciales?
- El control no está a la altura de la respuesta que permite el mando de Xbox One. Tiene fallos de sonido que deberían arreglar. 120 niveles pueden sonar a mucho, pero cuando superas el último... no lo parecen.