Análisis de Volgarr The Viking (Games with Gold)

En este análisis de Volgarr The Viking os contamos todo lo que queráis saber sobre el juego para Xbox One de Games With Gold de noviembre de 2014.
Nota

Ser un vikingo mola, las cosas como son. Llevar un casco con cuernos, dejarse llevar por los caprichos de los dioses y cercenar la cabeza de lo que nos moleste sin pestañear porque sí y punto. Quizá no es una descripción muy realista respecto a la verdadera historia del pueblo nórdico, pero el análisis de Volgarr The Viking, el juego gratis de Games with Gold de noviembre para Xbox One, os va a hacer decantaros por ella.

Así de impresionante es la carátula de Volgarr The Viking. Ya sabéis que esperar de él, ¿no?

Así de impresionante es la carátula de Volgarr The Viking. Ya sabéis que esperar de él, ¿no?

En Volgarr The Viking nos encontramos ante un auténtico homenaje a la época de los 16 bits que ya probó suerte en su día en PC. Un regalo para los más nostálgicos que no podrán dejar de pensar que aquello de “a esto ya lo he jugado”, pero que no por ello deben pasar por alto la oportunidad de disfrutar de la ocasión. ¿Alguien ha dicho Rastan?

En la piel de Volgarr tendremos que cumplir la misión que Odín nos ha encomendado: destruir a un enano que responde al nombre de Fafnir. Sin comerlo ni beberlo, recorreremos un universo repleto de guiños y referencias a la cultura nórdica armados con una espada y una lanza, en una aventura simple y directa, pero no por ello fácil. ¿Estáis preparados para convertiros en el auténtico señor de los vikingos?

Con taparrabos y a lo loco

Si habéis leído hasta aquí, ya os podréis hacer una idea de lo que os podéis esperar del último título de Crazy Vikings Studios, pero en este análisis de Volgarr The Viking no dejamos nada al azar y os lo vamos a explicar al pie de la letra. Vikingo precavido vale por tres, que se dice.

La jugabilidad de Volgarr es muy simple de explicar. Estamos ante un título de acción en dos dimensiones de desplazamiento horizontal en el que nuestro objetivo es superar los obstáculos y enemigos del camino hasta llegar al jefe final de turno para hacerle morder el polvo. Una vez derrotado, se pasa a otro mundo (cada uno cuenta con un sólo punto de control, por cierto) y vuelta a empezar.

Mucho píxel y aún más sangre en el análisis de Volgarr The Viking.

Mucho píxel y aún más sangre en el análisis de Volgarr The Viking.

Para luchar, Volgarr cuenta con su inseparable espada para atacar en las distancias cortas y con surtido infinito de lanzas que lanzar, valga la redundancia, desde lejos o bien a los enemigos o bien a las paredes, siendo este último detalle una de pocas las mecánicas relativamente originales que encontramos en el juego. Dependiendo de la distancia a la que lancemos el proyectil a la pared, se romperá, no llegará o se quedará clavado. Los niveles están diseñados de tal manera que sea una habilidad que tengamos que usar con bastante frecuencia (especial hincapié en los combates contra los jefes), y un uso inteligente puede sacarnos de más de un apuro.

El sistema de control de Volgarr deja algo que desear. Los saltos son muy toscos (no podemos redirigir la dirección en medio del aire, por ejemplo) y el combate, al ser tan sencillo tanto morir como matar, no tiene ni un sistema de combos de ningún tipo. Nuestros ataques se limitarán a espadazos altos, bajos y por debajo cuando saltemos, para que os hagáis una idea. ¿Hace falta más? No, realmente no, pero sí que deja con ganas de más pese a que quizá no tuviera sentido dado el tipo de enemigos y la poca vida que tienen.

¡Ponte traje!

Como buen homenaje a lo añejo, en el análisis de Volgarr The Viking no podemos olvidarnos de comentar que se trata de un juego exigente desde el primer minuto, capaz de llegar a desesperar a los más impacientes y poco favorecidos con el mando de Xbox One en sus manos.

La base jugable de Volgarr más allá de crear escaleras con lanzas reside en su equipamiento. En cada nivel nos encontraremos una serie de cofres cuyo contenido nos dará nuevas piezas de armadura y alguna sorpresita más si los abrimos cuando ya estamos “al nivel máximo”. De serie, nuestro nuevo vikingo favorito lleva un escudo rancio de madera que le protegerá de un par de golpes para destruirse a posteriori, además de otorgarle un punto de vida extra. La siguiente mejora nos brinda un nuevo escudo que además nos permite hacer un lanzamiento cargado, la siguiente un yelmo… ya sabéis cómo funciona el sistema.

Así de guapo irá Volgarr cuando tenga todo el equipo. Para cambiarse de acera si se lo encuentra uno por la calle...

Así de guapo irá Volgarr cuando tenga todo el equipo. Para cambiarse de acera si se lo encuentra uno por la calle…

Conseguir las mejoras de Volgarr es bastante importante por no decir vital, ya que aunque las iremos perdiendo según nos golpean nos darán más vida de cara a llegar a los jefes de cada nivel. Todos los mundos están perfectamente diseñados para que podamos llegar a dicho combate con el equipo completo, pero conseguir algunos cofres no serán tan sencillo y quizá no valdrá la pena arriesgarse en según qué casos para terminar peor de lo que ha empezado.

Los niveles, que recorren parajes habituales del contexto en el que nos encontramos (fortalezas enemigas, ciudades subterráneas, cementerios, castillos de lava, torres mágicas…) y que contienen varios secretos, son muy cortos, aunque las primeras veces que nos enfrentemos a ellos tardaremos la vida en conseguir alzarnos con la victoria. De hecho, podemos superar cada mundo en 5 minutos, pero no será tan sencillo como lo es escribirlo y sólo aquellos que hayan interiorizado el tosco sistema de control tras haber perdido la vida en infinitas ocasiones serán capaces de lograr dicha marca temporal.

Tanto homenaje puede pasar factura

Volgarr The Viking es un título muy divertido pero que deja un extraño sabor de boca. No puede uno quitarse la idea de la cabeza que, de tanto guiño a tiempos pasados, la gente de Crazy Viking Studio ha perdido la oportunidad de crear un título con más personalidad y variedad. Por ejemplo, contamos con las mismas posibilidades a nivel jugable tanto en el primer mundo como en el último, dando el peso a la habilidad del jugador y no a las del personaje.

El hecho de que no haya una evolución en este sentido no le resta mérito, pero da la sensación de que podría haberse encontrado un punto intermedio entre las mecánicas de hace tantos años con las actuales que encajara en ambos extremos. Aunque las comparaciones son odiosas y quizá no venga al caso, un ejemplo de ello sería Shovel Knight, que es un homenaje andante a un género similar pero que apuesta un poco más por añadir contenido algo más original, y se nota.

Volgarr The Viking no es excesivamente difícil, pero sí que es metódico. Aunque en los tráilers pueda parecer un festival de sangre, caos y destrucción realmente estamos ante un juego muy scriptado en el que la precisión es clave. Morimos con facilidad y repetimos una y otra vez los niveles hasta el punto que nos sabemos al dedillo la posición de todos los enemigos y trampas. No hay factor sorpresa, sino que todo es un perfecto reloj suizo que espera la llegada del torpe Volgarr para ponerse en marcha.

Conclusión del análisis de Volgarr The Viking

Volgarr The Viking se encuentra en una posición delicada. Por un lado es un homenaje a la época de los 16 bits que encandilará a más de un nostálgico, lo que no lo hace mal juego de cara al resto de usuarios. Por otro, da la sensación de que, si el homenaje hubiera sido más ligero y ofreciera algo más original, podría haber llegado a ser un título mucho más completo en muchos sentidos.

Sea como sea, lo último de Crazy Viking Studios es bonito, divertido, desafiante y muy rejugable, aunque sea porque seamos incapaces de completarlo. Pese a lo que muchos pudieran pensar al ver a Volgarr The Viking (nada bueno, probablemente) como juego de los Games With Gold de noviembre 2014, vale la pena jugarlo en Xbox One.

+ Desafiante y exigente. Estéticamente tiene su encanto. Su banda sonora es cañera. Buen homenaje a Rastan, Ghost'n Goblins y compañía. ¡El Amiga mola!
- El control es algo tosco. Nula evolución en el personaje según avanza el juego. El sistema de guardado funciona cuando quiere. Podría haber sido mucho más completo si hubiera sido menos homenaje.