Análisis de DiveKick que llega a los indie de Xbox One

Como verás en este análisis de DiveKick, se trata de un juego de lucha en 2D, donde solo disponemos de dos botones y algunos power ups para vencer.
Nota

DiveKick entra en la élite de los juegos indie para Xbox One. Esa lista de títulos que crece a peor ritmo que en otras plataformas, pero que empieza a arrancar con algunos nombres bastante dignos, a la espera de lanzamientos tan populares como Ori and the Blind Forest. Pero, esta vez, no estamos ante uno de esos juegos que tuviéramos en mente a la hora de comprar la consola. Ni siquiera lo vimos ocupar titulares durante el pasado E3 2014, cuando id@XBOX tuvo un papel importante en los planes de Microsoft. No, este juego de lucha que sigue a rajatabla la norma de no salir antes en otras plataformas que en Xbox One, casi se nos escapa… Aunque en su recta final de lanzamiento ha tenido protagonismo. Sí, es ese juego de lucha que solo usa dos botones del mando.

Poco a poco los usuarios de Xbox One recibimos cada semana nuevos títulos indie. Esos juegos hechos por desarrolladoras independientes, que no tienen el poder económico para desarrollar campañas de marketing millonarias, en princpio. Y claro, no son triple AAA, aunque queramos verlos así en algunos casos. Aunque siempre cabe la posibilidad de que te lleves una grata sorpresa, como Guacamelee!, Child of Light, Max The Curse of Brotherhood u Outlast. Todos ellos auténticos juegazos. Aunque también puedes tener la mala suerte de gastar tú dinero en algo que no te lo descargarías ni siendo gratis. Que como mucho le darías una oportunidad si fueras desarrollador y quisieras ver algún aspecto técnico, por original o atrevido.

La pregunta del millón: ¿Es una sorpresa agradable o castigo?

Empecemos con el análisis de DiveKick. En el apartado técnico en Xbox One tenemos varios tipos de juegos, los intergeneracionales, los refritos en HD, los propiamente Next Gen y, de momento, los indies que podrían entrar en varios de estos terrenos. Divekick es la excepción. Es un juego técnicamente muy pobre. Los personajes tienen un diseño simple e insultantemente sencillo. Están poco detallados y sin carisma. Lo mismo pasa con los escenarios, que son muy sosos. Es un juego que, técnicamente, no es que no sea de esta generación es que no encaja en esta consola. Como mucho, da la sensación de que estamos ante un experimento con alguna extraña intención por parte de sus responsables.

Este resumen de controles en Xbox One, resumen el análisis de DiveKick.

Este resumen de controles en Xbox One, resumen el análisis de DiveKick.

 

Para jugar a Divekick  deberás coger el mando de Xbox One y…

Sí, Divekick es un juego de lucha 2D en el cual solo necesitamos dos botones, así de simple. ¿Funciona? Sí, los controles responden. Pero no, como juego no supone más que una serie de pulsaciones en las que la habilidad y los reflejos se mezclan con la suerte… Pero sin gracia. Un juego de lucha puede ser sencillo en su concepción e incluso en la gama de movimientos. Pero cuando lo limitamos únicamente a saltar (no puedes ni tirar hacia adelante o atrás) y dar una patada en el aire, la cosa no funciona. Los combates consisten básicamente en tocar a tu rival antes que él a ti. Una vez la máquina crea que ha habido contacto, el otro caerá derribado. El mejor de cinco rounds gana la partida. Pero dicho así parece hasta profundo y complejo. La práctica nos deja con una sensación de estar ante una demo técnica para comprobar que dos botones del pad funcionan correctamente.

Un golpe en la cabeza... Pero ver las pantallas son más interesantes que jugarlo.

Un golpe en la cabeza… Pero ver las pantallas son más interesantes que jugarlo.

El juego cuenta con online, con una extensión de la misma experiencia que tenemos en solitario y las opciones básicas de Xbox One para charlas o grupos. Pero, desafortunadamente, el número de jugadores que aparecen en nuestras listas es muy limitado y apenas hay alicientes, más allá de escalar en el ranking o vencer a nuestros amigos. Eso si conseguimos que alguno se haga con este título. Decir que con amigos es divertido, sería menospreciar miles de juegos que “de regalo”, incluyen modos multijugador y mejoran con ello.

Del apartado técnico y artístico podríamos repescar los efectos sonoros y las melodías. Estas son cañeras y, en general, sí que recrea algunos momentos propios de clásicos de la lucha. Aunque sin gran mérito que atribuir a sus responsables.

Conclusión

Este juego no debería haber llegado a Xbox One en estos momentos. Aún esperamos que id@xbox demuestre que funciona y también que lo que en Xbox 360 se conocía como Arcade se llene de títulos que mostrar a las visitas. Divekick ni siquiera debería estar en otras plataformas de sobremesa, salvo un PC donde hay cabida para cualquier forma de perder el tiempo. Si solo hubiera llegado a teléfonos móviles, se podría entender lo de los dos botones y su apartado técnico tan limitado, simple y desfasado. Con un precio de 9,90 euros y restando importancia a otros lanzamientos con mucho más trabajo detrás, cuesta creer que Divekick haya entrado por la puerta grande en el bazar de Xbox One. Quizá no sea su momento, con una tienda tan vacía de títulos reconocibles, o a lo mejor es que no nos ha calado su apuesta por la sencillez. Pero está claro que no estábamos preparados en XboxManiac para recibir algo así. Eso sí, conviene reconocer que con práctica se le pilla algo de cariño a DriveKick, por eso de que los controles responden bien y todo se reduce a medir los tiempos… aunque, claro, con solo dos botones, ¿dónde está el mérito?

Brought by... Xbox

+ El concepto es original... en cierto modo. Con práctica, el control responde a la perfección, pero claro, solo han trabajado dos botones.
- Apartado técnico muy pobre. Personajes sin carisma. Escenarios vacíos. Muy difícil encontrar una partida online. Un control tan simple que no encaja con un juego de lucha 2D.