Child of Light de Ubisoft y su escalada indie en Xbox One

Decir Child of Light de Ubisoft es esconder las intenciones y la realidad, como demuestra este análisis en Xbox One, en un juego que nunca fue indie.
Nota

Child fo Light de Ubisoft, solo decirlo, ya puede considerarse un menosprecio a lo que está detrás de este juego para Xbox One. Porque nació como lo hacen los juegos indie, nos llevó de calle en el E3 2013 y solo se nos quitó un poco el encantamiento al ver The Division en el mismo evento. El juego es de Ubi, sí, porque la compañía gala ha sido la que lo ha hecho posible. Pero debemos darle el mérito de su magia a la escena, nuestras ganas de ver algo diferente y un estilo visual que para nada recuerda a las multinacionales que exprimen sagas año tras año.

Desde la presentación a la realidad, eso sí, ha habido una transformación radical en este “Child of Light de Ubisoft”. Una que se ha cobrado una víctima, la ilusión de quien esperaba algo distinto a una aventura convencional, llena de combates al estilo más clásico y menos magia de la que se intuía en los primeros vídeos.

Inspirado por la imaginería que nos ha atrapado en los últimos títulos de Rayman, Ubisoft Montreal ha pintado un mundo a mano. Ha metido en él una historia triste, con una niña como protagonista. Algo tierno, con intención de atraer a todo el mundo, incluso a quien jamás jugaría un JRPG al uso. Lo han metido todo en un juego que nos engaña a la hora de comprarlo, pues no está en el popularizado (a la fuerza) ID@XBOX. Es decir, no es un juego indie, aunque nos lo pareciera a simple vista. Es toda una producción de alto nivel, con un equipo de desarrollo capaz de lo mejor.

Child of Light de Ubisoft es una historia bonita con un sistema poco atrayente

Child of Light de Ubisoft es una historia bonita con un sistema poco atrayente.

La historia de nuestra protatonista, Aurora, tiene un gran trabajo detrás. Los personajes que se encuentra, aunque no sean muy originales en su concepto, nos obligan a detenernos para inspirarnos y seguir adelante. ¡Qué, narices (las de Quevedo)! Todo está en verso en Child of Light y esto ya merece halagos, también para el equipo de localización.

El mundo de Lemuria está lleno de contratiempos, con un puñado de misiones secundarias y muchos pasajes oscuros. La luz la llevamos nosotros, de manera que descubrir rincones es un juego en sí mismo. Además, las gemas que ganamos sirven para aumentar nuestras posibilidades de triunfar, ya que no podremos comprar equipo, como en otros juegos con un sistema parecido.

Los enfrentamientos se pueden evitar con más o menos pericia y en batalla tenemos hasta dos personajes principales. Estos se unen a la luz que nos permite ralentizar el tiempo, ganar energía y aporta una ventaja táctica. El sistema se repite siempre, con pocas diferencias y retos que no son un escollo para terminar la aventura. Child of Light no es un juego muy complicado en sus mecánicas, ni difícil de acabar. Solo requiere ganas de seguir adelante e ilusión para disfrutar de algunos de sus personajes.

Bring by Xbox

+ El aspecto visual y sonoro nos hace pensar en un mundo de hadas, con partes tan oscuras como luminosas. Es una maravilla.
- Con un sistema de combate que no premia lo suficiente y poco que profundizar, Child of Light de Ubisoft nos deja un poco decepcionados.