EA Sports UFC en Xbox One con su análisis y una presa

El roster de EA Sports UFC se adapta a Xbox One y nosotros tenemos un análisis para que sepas cómo se comportan ante la presa que dejó el cierre de THQ.
Nota

EA Sports UFC es el regreso de una franquicia que esperábamos con ganas. No solo por ser su estreno en Xbox One, sino por la escalada que  vive entre aficionados de todo el mundo. La expectación era máxima, con lo que un análisis a tiempo puede darte una idea de a qué han dedicado su tiempo en Electronic Arts desde que la gente de Peter Moore se hicieron con los derechos.

En EA Sports UFC, las imágenes estáticas como esta transmiten mucho más que el juego real

En EA Sports UFC, las imágenes estáticas como esta transmiten mucho más que el juego real.

Recuerdo el día que fui a ver el UFC 138 en Birmingham. Fue el de Leben vs. Muñoz. Estuve con unas pocas estrellas de las artes marciales mixtas antes de la velada, por la mañana. Hubo turno de entrevistas y alguno sabía lo que era una Xbox, pero de videojuegos solo sabían que contribuían a que las MMA fueran consideradas deporte. Sí, ese era el objetivo de la organización y sus profesionales, abandonar los tiempos del Vale tudo, las peleas amañadas de Brasil, los combates ilegales en medio mundo o la vertiente oriental más salvaje.

Llegó la hora de los combates y los mejores fueron los menos esperados, al menos en relación a la cantidad de cerveza derramada en las gradas. La mayor sorpresa fue que en apenas 17 segundos vimos una sumisión en los ligeros. Hubo quien no vio nada, ni las repeticiones en las pantallas gigantes. ¿A qué viene todo esto, aparte de para presumir de haber ido a un evento así? Sencillo, porque en EA Sports UFC faltan cosas así. Lo que se desborda en la recreación del ambiente, antes de los combates y el acabado de los luchadores, se pierde en realismo.

THQ tuvo la licencia de UFC durante muchos años. Electronic Arts no paró en su empeño de conseguirla. Pero las cosas parecían bien atadas hasta que la primera cerró y la organización deportiva puso todas las facilidades para que EA se llevara la franquicia. La herencia de muchos años, la experiencia y ciertas artimañas para atarnos a los juegos se han quedado anticuadas en 2014 y en esta generación. Ya no sirven las excusas de la falta de memoria, de lo limitado de los movimientos por razones técnicas o la falta de continuidad en las llaves por los mismos motivos.

Este EA Sports UFC es el primero, de ahí que debamos perdonarle cierta herencia. Pero eso no quiere decir que debamos defenderlo en todos los sentidos. Se trata de un juego de transición, el primero de una serie que seguramente mejore mucho con cada entrega. Al menos, esa es la esperanza que nos queda. Porque el roster ya lo tenemos, la tecnología actual empieza a sonar y las críticas llueven desde muchos frentes.

EA se caracteriza por meternos en cada uno de los deportes que representa, a base de ambientación (excepto en el basket, desde hace años). De ahí que, con esto superado, quede pendiente la parte jugable de EA Sports UFC. El desarrollo de nuestro luchador, la personalización y otros puntos que deberían ser interesantes, tampoco resultan divertidos. Pero prometen serlo con algo más de interés por parte de los desarrolladores. Es como si no hubieran tenido tiempo para darle chispa al juego, algo que con UFC es imprescindible. No tiene por qué tratarse de un Rocky contra Clubber Lang cada cinco minutos, pero sí tiene que haber tensión. Justo lo que se echa en falta en este juego.

La sensación de esos 17 segundos que pueden acabar con una carrera es inexistente. Cada vez que caemos sabemos que podremos levantarnos, que las mecánicas hacen demasiado caso a su nombre. Que los combates en UFC no son así. El movimiento por el octógono es natural hasta que los personajes se acercan, porque son eso, muñecos bien hechos que no pierden la sensación de serlo. Una vez empiezan los golpes la ilusión, por pequeña que fuera, se pierde y tenemos un juego con mecánicas de tiempos pasados. Nada que se parezca a lo que ocho núcleos, casi mil unidades de proceso en la GPU u ocho gigas de RAM pudieran prometer.

Del multijugador hay que decir lo bueno, que es la parte más divertida como lo era en los juegos de lucha de Megadrive, SNES, Amiga… y cualquier otro posterior con atención insuficiente al modo carrera. Sin embargo, hay cosas que no funcionan y deberían a estas alturas. Quizá, lo más molesto es que retirarse de un combate no tiene la penalización oportuna cuando te dejan tirado mientras ganas.

Los vídeos que vemos tampoco son lo suficientemente variados e interesantes para pensar que estamos frente a un Blu-Ray o su equivalente en descarga digital. Vamos, que hay mucho por hacer con EA Sports UFC 2 o 2016. Aún así, para todos los que hemos deseado el regreso de esta franquicia durante una temporada larga, tampoco es cuestión de despreciarla. Hay que caer, aunque solo sea para decir a Electronic Arts que nos interesa. Eso sí, no de esta forma. Queremos un juego hecho con todo el cariño que no queremos ver una vez que empiezan los combates.

Bring by Xbox

+ Vuelve una franquicia que esperábamos con muchas ganas y lo hace con algunos luchadores que, por instantes, parecen los reales.
- Los contenidos más allá de los combates son aburridos y parecen metidos por obligación, incluso algunos vídeos. La mecánica de combate se hace pesada, poco realista y sin la sensación de tensión propia del UFC.