The Golf Club es un juego de golf de lo más real

Con The Golf Club, tenemos el primer juego de golf realista en Xbox One, aprovechando que Tiger Woods está fuera del circulación en el género digital.
Nota

Si quieres un juego de golf para Xbox One, prueba The Golf Club. Sin hacer mucho ruido, se ha colocado como el único referente de este deporte en la nueva generación de consolas. Pero no porque no haya otras opciones a la vista. Tenemos experiencias que incluyen esta modalidad deportiva, pero ninguna se lo tomaba tan en serio. Eso sí, también deja sitio para la imaginación, con la posibilidad de crear campos imposibles.

The Golf Club puede ser el juego de golf que buscabas en Xbox One.

The Golf Club puede ser el juego de golf que buscabas en Xbox One.

La idea de HB Studios es tan lógica que resulta curioso no haberla visto antes. Han sido los primeros en llegar a Xbox One, frente al gigante que es Electronic Arts con su PGA Tour. La “sopresa” del año pasado, con la retirada de Tiger Woods de la portada de sus juegos habla por sí sola. También, que aún esperemos PGA Tour 15, porque en EA se lo toman con calma.

Con este juego de golf han dejado un concepto tan claro, que es difícil resistirse. The Golf Club nos mete directamente en el campo, evita distracciones y nos lleva al green sin grandes fastos. Es lo que dice su nombre y ya está, sin Kinect ni PS Move. Se juega a la antigua usanza, con el mando tradicional. Aunque para evitar discrepancias, digamos que se trata de un club pequeño, sin grandes comunidades online en las que reunirse a hablar de política o negocios.

El control que ofrece este título se puede variar en aspectos como el control de los sticks analógicos. Hay opciones suficientes para que nos sintamos cómodos y deja bastante a cargo de nuestra habilidad. El proceso de elección para los palos o la potencia y dirección, tienen las opciones de los juegos serios. Porque este lo es, hasta que llega la parte en que metemos mano a los recorridos.

Un juego de golf con hoyos infinitos

Una de las bazas de este título es que sus desarrolladores se han tomado la molestia de crear circuitos a imagen de los reales. Igual que hacen muchos otros juegos desde hace décadas. Estos tienen un buen aspecto, aunque el motor del juego está más dedicado a calcular la física de la bola, la iluminación o los reflejos del Sol. Es decir, no estamos ante uno de esos juegos de golf que definen lo más parecido a ver una fotografía. Eso sí, tampoco podemos decir que los gráficos sean malos o que las animaciones vayan a saltos. Sencillamente, no es lo mejor del juego.

Lo más interesante en este juego de golf llega con su editor de niveles, el generador automático para estos y una curiosa forma de multijugador. Estos tres puntos son lo que nos enganchará durante muchas horas al mando de nuestra Xbox One. Aparte, claro está, del tiempo que dediquemos a conocer cada hoyo para vencer a nuestros adversarios.

The Golf Club ofrece un editor de niveles sencillo de usar, con muchas posibilidades y que permite poner a prueba el motor gráfico del juego. Este, de paso, nos permite sacar algún logro de la forma más divertida posible, como el de la mayor distancia recorrida.

En cuanto al multijugador, podemos olvidarnos de esperar a que los demás piensen la jugada mientras miramos la hora o sentimos la brisa. El método elegido en este juego de golf es parecido al de los títulos de rallies. Totalmente asimétrico, nos permite entrar y salir de las partidas cuando queramos. Solo tenemos que jugar en un circuito y ver cómo lo han hecho los demás. Si les superamos, tendremos el premio de la victoria. Si no, veremos sus fantasmas hacerlo mejor que nosotros.

Si vamos por partes, The Golf Club tiene elementos que demuestran la experiencia de sus desarrolladores. Estos vienen de crear otros juegos de este género. Pero también comprobamos que no tiene detrás la maquinaria necesaria para crear un espectáculo, pagar las licencias de PGA o contratar una cara conocida que venda unidades por mero morbo. Lo que nos queda es un juego de golf en el que los personajes apenas tienen opciones de personalización, el control es exigente y los menús solo invitan a dar al botón de jugar. Es decir, que si no le pones interés, quizá te aburra. Pero si te gusta este deporte, quizá estés ante la medicina que cura el codo de tenista.

Bring by Xbox

+ Circuitos aleatorios y un editor, por si infinito no es suficiente para ti.
- Ofrece pocas opciones de personalización.