Killer Instinct en Xbox One, con Fulgore y muchos más a análisis

Un juego de lucha llega a tiempo para el lanzamiento de Xbox One y es, nada más y nada menos, que Killer Instinct con sus Fulgore, SabreWulf y compañía. ¿Es justo lo que querías para tu consola nueva?
Nota

Tener Killer Instinct en Xbox One no es la noticia. Ni que vuelvan Sabrewulf, Jago, Orchid, Fulgore y muchos más. Lo importante es que Rare ha dejado salir una de sus franquicias estrella. Una de esas que nos hacían mirar a las recreativas con admiración y, más tarde, a Nintendo 64 con devoción. Pero los tiempos han cambiado y el papel de los desarrolladores originales no es el que esperábamos. Kinect les quita mucho tiempo, según parece, como para dedicarse a jueguecitos de lucha. ¿Qué tendrán estos que no nos cansan?

Un amigo, Obichan, me recuerda cada generación que si un juego es bueno no cansa. Su padre, cada pocos años, le ve jugar a una nueva versión de Street Fighter y le dice “parece que no ha cambiado mucho esto de los juegos”. Está claro que, para según qué cosas, es mejor que no lo hagan. Pero, como estamos con un título de lanzamiento y uno de lucha, mejor empezar por las cifras. ¿No es lo típico? Pues esta vez hace falta paciencia.

Lo primero que supimos de Killer Instinct es que estaba en desarrollo. Luego, que los encargados eran Double Helix Games, los mismos de Battleship, Green Lantern o Front Mission Evolved. ¿Hay algo que no cuadra? Bueno, después nos entramos de que sería un juego gratuito, pero solo fue un espejismo. La base sí lo es, pero solo con un personaje, a modo de entrenamiento. El resto se pueden comprar uno a uno o en packs, como el inicial con ocho (seis ahora y dos más cuando lleguen).

Dojo de Killer Instinct en Xbox One

Este es el Dojo de Killer Instinct en Xbox One

Jago tiene un aspecto más alejado a aquel que nos recordaba a al Ryu Hayabusa de los inicios, aunque el espíritu del Tigre aún le obsesiona. Sabrewulf intentará volver a su forma humana, aunque a nosotros nos gustaría verle en un juego propio. Black Orchid pone el punto sexy que parece ir implícito en el género. Cinder mantiene un aspecto de ser superior, aunque luego le demos por todos lados. Glacius es su contrapunto, con algunos efectos que nos hacen ver algo de next gen en este Killer Instinct. Spinal sigue con su dieta y Thunder… bueno, quizá sea el personaje con más carisma de todos en esta reedición del clásico. Aunque solo sea por las hachas.

La lista de personajes promete crecer, conforme se llenen las arcas y Xbox LIVE nos ofrezca más alicientes. El número inicial es realmente limitado y no parece que el tiempo de desarrollo se haya invertido en los acabados. Aunque la resolución y la tasa de imágenes nos invite a pensar en un juego de nueva generación, durante las partidas no hay nada que no hayamos visto antes. Digamos que Killer Instinct viene a ser el Dead or Alive que tuvimos en generaciones anteriores de Xbox. Ese juego que intenta juntarnos con amigos, delante de la misma pantalla u online, pero que no se ha hecho para demostrar nada.

Jago vs SabreWulf en Killer Instinct en Xbox One

Jago vs SabreWulf en Killer Instinct en Xbox One

A nivel gráfico, hay licencias que parecen ser algo asumido en los juegos de lucha. Los golpes hacen que todo el personaje se desplace en bloque, sin el menor atisbo de rozamiento con el suelo o una física que sorprenda. Los impactos parecen actuar igual en la cabeza que en las espinillas. Vamos, que estamos ante el mismo perro, pero con algunos trucos nuevos. Esos que nos invitan a caer de nuevo y dedicarle muchas horas a dominar las técnicas.

Los golpes normales no tienen secretos. Pero la lista de movimientos es larga y aquí sí se aprecia un buen trabajo, tanto para equilibrar los luchadores como para dotarlos de personalidad. Las medias luchas y demás se quedan en segundo plano con algo que sí es importante, romper los combos. Esos que nos cuesta ejecutar y que dejan con los ojos abiertos a quien no sabe reaccionar.

En Killer Instinct para Xbox One tenemos la posibilidad de parar los combos y ultra combos en plena ejecución y encadenarlos con otros. Eso, si los lanzamos nosotros. En el otro lado, está la opción de cortarlos de golpe y devolver la jugada. Dominar esto es la base para pasarlo bien en este juego, porque si no nos veremos ante el típico machaca-botones sin sentido. De esos en los que la primera visita que pilla el mando nos hace un perfect.

Opciones de Killer Instinct en Xbox One

Opciones de Killer Instinct en Xbox One

El modo Instinct es otro añadido interesante. Con su barra a tope, podemos entrar en un estado donde nuestros golpes son más efectivos y cambiamos un poco de aspecto. Estos se complementan bien con el No Mercy o Sin piedad, que viene a ser como un Fatality de Mortal Kombat, pero al estilo Killer Instinct. Por cierto, también tenemos los movimientos personales o Shadows, que terminan de redondear la personalidad de cada luchador.

Entre los modos de juego tenemos el típico versus, el modo supervivencia, el Dojo y la práctica más tradicional. Los dos primeros no necesitan explicación alguna, con dos jugadores uno frente a otro o contra la máquina. El Dojo se compone de 32 lecciones en las que aprender y practicarlo todo. Desde la defensa más básica hasta los contra ataques que nos permitirán divertirnos y dejar de hacer el loco con el gamepad o el stick arcade. ¿Hace falta explicar el modo práctica?

Si el juego es gratis y los personajes de pago, ¿qué más necesita el modelo de negocio para triunfar? Ya pagamos por Xbox LIVE, pero estos años de atrás han dejado claro el fetichismo de los suscriptores. Comprar complementos para los avatares parece haber triunfado. Pues ahora, en los juegos gratuitos como este Killer Instinct de Xbox One, veremos algo así… pero con los personajes. Sí, ya lo habíamos visto antes, pero este sí parece ser el futuro. Paga solo por lo que uses, por tus personajes favoritos, y sus complementos a juego para personalizarlos.

Thunder vs Sabrewulf en Killer Instinct en Xbox One

Thunder vs Sabrewulf en Killer Instinct en Xbox One

El juego se mantiene bastante fiel a lo que conocíamos de la franquicia. Un homenaje a los fans, quizá. Aunque lo tenían más fácil que quienes decidieron pasar Super Street Fighter a las 3D. En Killer Instinct ya había mucho hecho. Killer Instinct nos enseña, de paso, a jugar. No da por sentado que todos hemos vivido la época de las máquinas recreativas. Regala unas lecciones bien explicadas, con ejemplos visuales que no se limitan a unas flechas en pantalla. Es un resurgir del género, de cara a las nuevas generaciones y… no solo de consolas.

Del sistema de combate hay que destacar su inmediatez, lo bien que funciona a nivel de reacción y que una vez controlado el combo breaker, se disfruta. Además, a pesar de no tener ese nivel gráfico que querríamos para una consola de 2013, tiene efectos realmente espectaculares. Los fondos, por ejemplo, tienen un encanto y una profundidad que ya quisieran otros géneros en estos primeros pasos de Xbox One.

Esperemos que el número de luchadores crezca a buen ritmo, que estos tengan personalidad y que nos hagan olvidar que Rare se ha quedado a un lado a la hora de recuperar sus franquicias estrella. ¿En qué estarán metidos que es tan importante?

+ Un buen tutorial que enseña a jugar en pocas horas. Sistema de combate que recompensa. La demo o versión gratuita da una buena idea de cómo es el juego.
- A nivel de acabados resulta pobre, a pesar de tener efectos muy espectaculares. Tiene muy pocos luchadores inicialmente.


  • Zell

    Al final hasta molara y todo…

    • Ché

      Ja vorem…

  • XMsieg

    Primero: el análisis esta muy escondido.
    Segundo: Cuando lo tengas zell que se que lo tendrás con el tiempo te reventare el pecho a puñetazos.

    • Zell

      Tú te lo has buscado, luego no quiero lloros.

      • XMsieg

        Encajas muy bien las derrotas (K)

        • Zell

          Y tu los combos xD

  • Tucson_XM

    Eso de que está escondido, no, Sieg. No sabes buscar. Te habrás ido a Google a buscar, y seguro que le has dado al botón de voy a tener suerte.