Metro Redux, con Metro 2033 y Metro Last Light en uno

Metro Redux es la unión de Metro 2033 y Metro Last Light en una visión que nos prepara de cara a los juegos que están por venir en Xbox One, con algo viejo, algo nuevo y muchas cosas usar.
Nota

Con Metro Redux para Xbox One, 4A Games y Deep Silver siguen la moda de relanzar títulos anteriores y acostumbrarse así a la nueva generación. Metro 2033 y Metro Last Light se colocan así a un paso de abrir el camino para juegos totalmente nuevos.

Metro 2033 y Metro Last Light Redux abusan con los brillos, pero está justificado

Metro 2033 y Metro Last Light Redux abusan con los brillos, pero está justificado

Salpimentar y volver a freír parece que es lo mejor para empezar a sacar provecho al nuevo hardware, descubrir algunas de su posibilidades y, de paso, no arriesgar mucho. La inversión necesaria para adaptar un título antiguo parece muy inferior a la necesaria para traer uno totalmente nuevo. Así nos lo confesaba un jefazo de Deep Silver durante el pasado E3 2014. Pero en esta ocasión hablamos de dos por el precio de uno… salvo que solo quieras experimentar el último en llegar, el que parece más de la nueva generación… Total, se pueden comprar por separado a mitad de precio y por mucho menos para PC. De paso, como no hablamos de un título con multijugador, tampoco nos vale el argumento de Xbox LIVE para preferir la versión de consola.

Desde Rusia, con Metro 2033 y Metro Last Light Redux

Metro 2033, para quien no lo sepa, acercó a muchos a la obra literaria del mismo nombre. Una serie de éxito, escrita por Dmitry Glukhovsky, con un origen muy ruso que nos llevaba al metro de Moscú. Eso sí, en un futuro donde las guerras se han llevado por delante nuestra civilización y los humanos se han acostumbrado a vivir en la oscuridad de los túneles. El exterior, mientras, se ha llenado de mutantes y especies adaptadas a la radioactividad. Seres superiores en algunos casos, que vemos como el siguiente escalón en la evolución.

Como es habitual en las historias apocalípticas, la supervivencia de unos supone la eliminación de los otros. Buscar recursos, protegerse, usar el entorno… y algún que otro susto vienen a ser las actividades habituales entre los supervivientes.
En cuanto al juego, Metro 2033 y Metro Last Light se merecen seguirlos en orden. Son una historia que continúa, pero que también se mezcla con los libros. Es decir, son todo un complemento para quien se los haya leído. Una forma de ampliar la saga, mientras llegan más entregas desde el frío o la playa que haya elegido el bueno de Dmitry.

El protagonista, porque estamos ante un juego bastante típico en su concepción, se llama Artyom. Si fuéramos por carretera nos enfrentaríamos a una road movie. Pero tenemos vías de tren y un destino bien claro, la ciudad donde hay más recursos y cuya búsqueda supone el objetivo final. Entre medias, en Metro 2033 nos metemos en la piel del protagonista, en primera persona, con armas y situaciones en las que se nota bastante que salió hace unos pocos años. Las mecánicas, el estilo de juego y trucos “baratos”, ya superados, servían para los PC de su momento. Pero, salvo un salto en resolución y algunos trucos en cuanto a iluminación, puede chocar bastante a quien no sepa ver las virtudes de este título.

Con dos finales posibles, la mitad de los logros de Metro Redux suponen un poco de historia y una gran preparación para el segundo en la saga. Solo tenemos que superar esos, llamémosle defectos, que no se pueden separar de una reedición. Una hecha solo para vender más unidades, mientras los desarrolladores ponen sus herramientas al día y los creativos piensan cómo sacarles más provecho.

La historia de Artyon en Metro 2033 y Metro Last Light Redux nos lleva por los túneles del metro de Moscú, pero también al mundo exterior.

La historia de Artyon en Metro 2033 y Metro Last Light Redux nos lleva por los túneles del metro de Moscú, pero también al mundo exterior.

En el caso de Metro Last Light, podríamos pensar en una repetición de la experiencia anterior. Tiene también a Artyon al frente. Pero no es así. Se trata de un juego moderno, creado con los PC de 2013 como plataforma base, incluso los que no son mucho más potentes que cualquier consola actual. El nivel gráfico nos deja ver algunas muestras de lo que es capaz Xbox One, con solo un pequeño esfuerzo por parte de los desarrolladores. El paso desde Windows nos deja con una buena impresión y sirve de demostración para quien tuviera dudas sobre la capacidad de nuestra máquina.

La grandeza de Metro 2033 y Metro Last Light

Todo Metro Redux tiene a Artyon de protagonista. Pero hay una buena diferencia entre los dos títulos incluidos, independientes, que vienen en el pack. El primero se juega peor, aunque merece la pena superarlo y conocer todos los aspectos que sirven de introducción a la trama. A esa búsqueda por una salvación para la humanidad. Tanto en Metro 2033 como en Last Light tenemos, de paso, la opción de jugarlos con recursos para hacer la guerra nosotros solos o sin ellos… lo cual nos lleva a sentir lo que es un survival. Uno con bastantes dosis de sigilo, porque los enemigos nos oyen y ven en la oscuridad.

Para compensar las limitaciones de nuestros sentidos, tendremos que buscarnos la vida. Comprar, reparar, inventar y negociar con los demás supervivientes. La parte de exploración está lograda, con muchas cosas que encontrar y partes de la historia que nos perderemos si nos da por seguir solo el camino obvio. Aunque tampoco es que haya muchas opciones de mundo abierto. Las armas, por su lado, también suponen un reto por cómo reaccionan cuando las usamos y los accesorios que les añadimos.

Los cambios entre el mundo exterior y el interior de los túneles van mucho más allá de los gráficos. Los brillos exagerados son una de las señas de identidad. Pero están justificados por encontrarnos en un espacio lleno de radioactividad, uno nuevo que justifica los excesos. Solo hay que acostumbrarse a ellos y disfrutar de un motor capaz de darnos 60 imágenes por segundo a una resolución de 1080p. Uno de los pocos ejemplos en Xbox One, que poco a poco empiezan a ser habituales. Eso sí, con una actualización del primer día para conseguirlo.

Las diferencias entre Metro 2033 y Metro Last Light Redux se notan mucho en la jugabilidad.

Las diferencias entre Metro 2033 y Metro Last Light Redux se notan mucho en la jugabilidad.

Si miramos Metro 2033 y Metro Last Light Redux como una progresión dentro del mismo juego, las cosas no paran de mejorar. Los controles toscos, anticuados del primero, responden mejor en el segundo. Las posibilidades crecen y todo se abre cada vez más. La historia nos obliga a tomar decisiones morales que desembocan en un final concreto, entre dos opciones. Vamos, que los dos juegos pueden verse como uno extenso y que no para de evolucionar, sorprender… de merecer la inversión.

A la espera de que el equipo de Metro Redux se ponga las pilas y nos traiga un juego totalmente nuevo, estamos ante una experiencia totalmente inmersiva. Nos engancha, una vez pasado el trámite del primer juego y ofrece muchas horas de juego en primera persona. Un gran survival o un shooter desenfrenado, demasiado guiado por momentos, pero que se merece vivirlo.

Bring by Xbox

+ El mundo exterior, la máscara que se deteriora y las opciones para las armas añaden mucho a la experiencia.
- Metro 2033 se ha quedado anticuado, a pesar del salto en gráficos y algunos trucos. Se nota mucho el tiempo pasado entre juegos.