Sixty Second Shooter es un juego de Xbox One pequeño, pero matón

Sixty Second Shooter es uno de los títulos que llegan desde ID@XBOX, el sistema para publicación de juegos indie en Xbox One. Un título pequeño, pero matón.
Nota

Sixty Second Shooter demuestra que Asteroids nunca pasará de moda. Además, también confirma que el vicio ni se crea ni se destruye, solo se transforma un poco y nos ataca por la espalda. Algo que demostró Bizarre Creations (RIP) con sus fantásticos Geometry Wars que venían dentro de los Project Gotham Racing. ¿Y qué tenemos hoy en el menú indie de Xbox One?

A primera vista, estamos ante uno de esos juegos menores que apenas llegarán a las páginas de las revistas. Es más, salvo por la campaña por potenciar el sello ID@XBOX, seguramente pase desapercibido para la mayoría. Sin embargo, Sixty Second Shooter es uno de esos pequeños granos de arena que contribuyen a crear algo mejor. La velocidad con que transforma los movimientos del stick, la manera en que todo se ralentiza cuando estamos a punto de perder la conciencia o lo agradecido que es el juego… todo esto hace que se merezca nuestra atención.

El concepto de Sixty Second Shooter no pasa de ser el de Asteroids. Una nave contra polígonos que se descomponen en otros más pequeños. Que en ocasiones nos atacan y que se distribuyen en formas variadas según el color, diseño o número de caras. Hasta aquí, no hay nada nuevo que no hayamos jugado antes, aunque sea novedad en Xbox One.

A pesar de que los añadidos a su propio subgénero son pocos, la forma en que Sixty Second Shooter nos engancha está en línea con los mejores. Morir y empezar una partida nueva apenas nos lleva un segundo. Todo depende de lo rápido que pulsemos el botón A. Una nueva sucesión de fases, en las que solo cambia el número y tipo de enemigos, se sucede cada vez más rápido.

Sixty Seconds Shooter se inspira en Asteroids y todos sus sucesores espirituales

Sixty Seconds Shooter se inspira en Asteroids y todos sus sucesores espirituales.

Nuestra nave pasa por distintos niveles, que se corresponden con el tipo de potenciadores que podremos recoger. Estos incluyen tiempo extra, doble disparo, inmunidad, velocidad… vamos, que la cosa mejora y se complica a partes iguales. Además, disponemos de varias opciones para cambiar la dificultad inicial, con lo que podremos acumular puntos más rápido desde el principio.

Precisamente, superar el récord anterior es la base. El aliciente más grande de Sixty Second Shooter es ese, porque en poco menos de dos horas habremos conseguido los 1.000 logros, con algo de suerte. Esto es algo que debemos agradecer a Microsoft, que juegos “menores” den el mismo premio que los de casi 70 euros. Aunque también rompa el encanto y la tendencia, pues antes con más dinero tenías más logros a tu disposición. Un poco de igualdad para los bolsillos no viene mal, ¿verdad?

Visualmente, Sixty Second Shooter es pobre. Tanto, que podría ser exactamente igual para cualquier plataforma aparecida en la última década, salvo por la resolución… quizá. Más variedad le vendría bien, aunque no faltan modos con fondos diferentes que pueden ser todo un reto para quien tenga principios de epilepsia. Seguro que sus luces parpadeantes están contraindicadas.

Musicalmente, tenemos ritmos que quedan en segundo plano nada más empezar cada sesión. Porque el juego parece eso, mezclas que se suceden como si estuviéramos en una discoteca que cada vez se abarrota más. Nos hacemos sitio en la pista y en pocos segundos vuelve a llenarse para no dejarnos bailar con comodidad. La situación se pone difícil, salimos adelante y, con mucha habilidad (que no suerte) superamos nuestra marca anterior.

Brought by Xbox

+ El control es endiablado, inmediato y en menos de un segundo puedes estar metido en la siguiente partida... después de morir. Engancha que es cosa mala.
- En un par de horas puedes tener todos los logros, 1.000 ni más ni menos, así como los power ups disponibles.