Super Time Force: análisis con píxeles como puños láser

Los arcade llegan a Xbox One con Super Time Force y su estilo a juego barato, aunque es todo diversión para quien no se asusta con un puñado de píxeles y un control que se las trae.
Nota

En Super Time Force usas un stick para apuntar y moverte. Es su mayor escollo antes de empezar a divertirnos sin pausa, durante la cuenta atrás a la que nos expone cada nivel. Pero no es lo único que nos recuerda a otros tiempos en que los videojuegos tenían un aspecto muy distinto al de Ryse o Forza. Los ingredientes clásicos de este juego son tantos como puntos positivos tiene su sencilla mecánica básica. Pero ojo, no es un juego fácil y este es otro ejemplo de que no estamos ante una sucesión de QuickTime events como los que abundan en el siglo XXI.

En Super Time Force manejamos a un grupo de guerreros que pueden viajar en el tiempo y alterar las leyes de lo que está escrito. Tiene referencias al DeLorean de Regreso al Futuro, al Planeta de los simios clásico y nos permite volver al pasado para que nuestros padres nunca se conozcan. Es gamberro y tiene un humor que solo entenderemos con una buena dosis de (in)cultura popular. Esa que nos permite saber los nombres de los enanos de El Hobbit, pero no el de la mujer que descubrió cómo saber la edad del Universo (¿Ves Cosmos: A Spacetime Odyssey?

Hechas las presentaciones, lo que nos importa es el juego. Es decir, cómo saltamos de un sitio a otro, disparamos, abrimos puertas y, sobre todo, damos marcha atrás en el tiempo y unimos nuestras fuerzas a las de compañeros del pasado. La cosa va de alterar lo que acabamos de ver, ayudar y superar los obstáculos a un ritmo de sesenta segundos por minuto… Y no, no hagas cálculos raros, porque no tiene más explicación.

Con 30 vidas por pantalla y un sistema en el que morimos mucho, necesitamos pensar rápido y reaccionar ante lo que acabamos de ver en pantalla. Lo mejor de todo es que solo hace falta memoria a corto plazo. Aunque reescribiremos muchas veces las mismas celdas. Es el precio de jugar a Super Time Force, que abusa de nuestra capacidad como pocos juegos lo han hecho antes.

Los primeros compases del juego nos harán plantearnos si de verdad estamos preparados para algo así. El tutorial explica las cosas, pero solo llega hasta el punto en que sabemos lo básico. Entonces, la experimentación lo es todo. La combinación entre el personaje inteligente/francotirador, el defensivo/con escudo y el ofensivo/con distintas armas se nos tiene que quedar marcada en el minuto 10. A contar desde que empezamos a leer la historia introductoria. Los nombres, Jean Rambois, Aimy McKillin y Shieldy Blockerson, te lo dicen todo, con poco inglés que sepas. Pero no acaban aquí las cosas, porque hay una docena de personajes que desbloquear… y las combinaciones son infinitas.

Como base para el juego, volver atrás en el tiempo y añadir un protagonista diferente nos ayuda a superar cada barrera o acabar con un enemigo difícil. Los disparos que hemos efectuado unos segundos antes, junto al escudo que acabamos de poner y la precisión de nuestro sniper pueden ser la puntilla para pasar una fase. Pero esto es de las situaciones más sencillas que nos encontraremos.

Lo bueno y no tanto de Super Time Force es su ración de caos. Este nos hace sentir superioridad durante los segundos que creemos haber dado con la combinación perfecta. Para, poco después, sentir la frustración más grande porque podíamos haber hecho las cosas con menos vidas y tiempo. Esto o que descubrimos una combinación mucho mejor que la que nos ha llevado varios minutos de muertes incontroladas. Pero, peor aún, es ver que la pantalla se llena de balas, enemigos, muerte… sin más solución que empezar de nuevo. Esto suele ocurrir cuando nos hemos creído suficientemente listos para salir adelante por nuestros medios… error que lleva a la frustración, otra vez.

Si miras en Xbox One Game DVR… perdón, en Twitch o YouTube, verás cómo puedes presumir de tu habilidad frente al resto del mundo. Super Time Force tiene mucho de eso, de enseñar lo que la suerte, los reflejos y la táctica son capaces de hacer con un puñado de píxeles. ¿Tienes amigos que se pican con facilidad? Haz que se compren este juego al mismo tiempo que tú. Porque superar los tiempos, recorrer sus seis mundos con elegancia y usar todos los personajes posibles, una y otra vez, te hará sentir superior. Además, las tres horas en las que te puedes pasar todo se multiplican cuando otros quieren arruinar tus proezas.

En Capy Games han conseguido un juego que puedes adorar toda la vida o aborrecer en sus primeros 15 minutos. Superado este tiempo, ya no permite que te salgas de su paradoja espacio-temporal. El aspecto gráfico es otro hándicap, pero tampoco hay por qué fijarse demasiado… Es lo que es. Podemos llamarle homenaje al modo 7 de SNES. Aunque en realidad sea una forma de crear un juego sin invertir la millonada en gráficos que los indies no tienen. Lo mismo que la música, que a veces nos hará pensar en los progenitores del compositor y otras hasta levanta la lágrima fácil de la nostalgia.

Como guinda para un juego que sigue, muy poco a poco, abriendo  a lo que en Xbox 360 conocíamos como Arcades… el humor triunfa sobre la espada. Los nombres de los personajes son solo un pequeñísimo adelanto de lo que esconden los textos de Super Time Force. Olvídate de pulsar A para saltarlos sin leer, porque su historia y todo lo que hacen el Coronel Repeatski con parches en los dos ojos, su alter ego del futuro-pasado o el malvado Dr. Infinity merecen toda nuestra atención.

Bring by Xbox

+ La historia aún no hace pensar en las paradojas espacio-temporales que desata. El concepto es un avance sobre todo lo que conocemos sobre viajes en el tiempo dentro de los videojuegos.
- Merece un esfuerzo para superar la frustración.