Watch Dogs review: el hacker y su análisis puntual

Sí, la review de Watch Dogs está aquí, llega como un hackeo, con su análisis fiel a la cita para despejar calles y dudas. ¿Quieres acompañar a Aiden Pearce en su camino de venganza y libertad?
Nota

Con Watch Dogs nos habíamos hecho muchas ilusiones. Algunas se han desinflado, como la del aspecto gráfico, que avanzó lo que sería la siguiente generación de consolas. O, al menos, lo que en UbiSoft creían que sería, allá por el E3 2012. Tiempos en los que se hablaba de máquinas con más de una GPU, con una versión de Kinect que reconocería la mirada y el movimiento de nuestros dedos. Era una época en que veíamos Star Wars 1313 dentro de LucasArts y esta dentro de la extinta LucasFilm. Disney, George Lucas, José Luis Sanz y un servidor éramos los únicos que nos olíamos el percal. ¿Y qué pasa dos años más tarde?

Sigamos por orden cronológico, después de que Watch Dogs nos sorprendiera a todos, incluidos sus desarrolladores en la feria de Los Angeles. Aquella demo no estaba hecha para ser mostrada. Incluso, es probable que se destapara demasiado pronto para todos, incluidos Microsoft o Sony, que dieron el chasco mayúsculo al no presentar su Xbox 720 y PS4. Se habían adelantado a su tiempo y había que volver a la mesa de diseño, mientras 12 meses después otra demo impresionante nos dejaba con los ojos como platos, The Division, que se va a 2015… como poco. ¿Te suena la historia?

Hoy es el día y toca despejar las dudas con un análisis. Las de si Watch Dogs ha respondido a las expectativas o si era demasiado ambicioso para el hardware que ha lanzado Microsoft. Si su versión para PC se ha visto afectada por la influencia de Xbox One y PS4 o si tenemos un juego del que no nos vamos a separar en meses. Y, por qué no, si es tan para mayores de 18 años como nos ha parecido en los vídeos que no han parado de llegar. A esto último, la respuesta es sí, no solo por lo que se puede hacer en un mundo abierto, sino por un guión y escenas que tienen una carga emocional muy dura… a la par de bien pensada. Sí, ya hemos dicho algo positivo del juego.

Watch Dogs es un juego de mundo abierto y hackers

En principio, salvo por los primeros pasos guiados y una historia obviamente original, el juego nos mete en un mundo abierto. Podremos correr libremente, usar coches a discreción, disparar a cualquier cosa, escalar muros, correr, interaccionar con la gente… y hackear cosas. Esto último es lo que diferencia a este juego, que bebe mucho de los GTA, pero también tiene su punto de Assassin’s Creed y otros clásicos del género.

El modo zombies llega a Watch Dogs con estos cyborgs que solo ve Aiden

El modo zombies llega a Watch Dogs con estos cyborgs que solo ve Aiden.

Con un botón nos podemos hacer cargo de cada vez más elementos del juego. Ya sean móviles que nos dan información del dueño, teléfonos fijos con mensajes, ordenadores con los datos que necesitamos u otros meramente anecdóticos… o semáforos que cambiar de estado, máquinas de refrescos que explotan o trampillas que hacen desaparecer a los enemigos. Conforme aprende nuestro protagonista, Aiden Pearce, más cosas se activarán a cada paso que demos y las opciones de superar los retos se multiplican. Algo que podría marear si apareciera todo a la primera, pero que se completa de forma gradual, con muchos objetos que reaccionan de forma similar, para no atosigarnos demasiado.

La parte de conducción está resuelta de una forma muy arcade. Sin posibilidad de disparar, pero con los ya conocidos semáforos o las barreras que impiden el paso. Están a nuestra disposición en los momentos oportunos. Así, algunas persecuciones se vuelven la mar de divertidas, con tensión por acertar el momento adecuado para usar nuestras dotes de hacker. Pero, en otros casos, se aprecia demasiado que le falta algo al modelo de conducción. Aunque esto es parte del juego… por mucho que en otros momentos seamos verdaderos expertos de las artes marciales y las armas de fuego.

En cuanto al sigilo, este es vital para completar muchas misiones. Nos tendremos que infiltrar en edificios y zonas muy vigiladas. Las cámaras, las distracciones que lanzamos y muchas dotes de observación serán vitales. En estos casos, el cambio de perspectiva puede marear, pero también es una tarea que se basa en la observación y la práctica. Además, siempre nos quedará lo de entrar como un elefante en una cacharrería y disparar los sensores, aunque esto no es plan la mayoría de las veces. Tampoco faltan los momentos en que el tiempo se ralentiza, pero tranquilo, no es por los QuickTime Events… es un tiempo bala de libro para acertar a los enemigos donde más les duele.

Tampoco podían faltar las decenas de encargos secundarios y los retos para los cazalogros. Estos se suman a 39 misiones principales que prometen más de 20 horas de juego si nos las pasamos a la primera. Pero, claro, eso de observar nos puede llevar un buen rato antes de decidirnos a actuar. Lo mismo pasa con los minijuegos, que son muchos y nos pueden quitar horas por eso de no permitir que la consola nos gane a las cartas. La verdad es que Watch Dogs tiene muchas opciones para perderse en este Chicago futurista que tampoco se parece demasiado al real, no a las postales y los paseos matutinos por la urbe.

El multijugador de Watch Dogs nos hará hackear, huir y perseguir...

El multijugador de Watch Dogs nos hará hackear, huir y perseguir…

La ciudad es muy grande, tiene ríos, rascacielos y lugares realmente oscuros. Nos permite entrar en las casas y cotillear entre las cosas de los demás. También está muy poblada, aunque la inteligencia artificial de los personajes se merece un buen repaso. Es más, nos encontramos situaciones caóticas unas veces y absurdas otras. Algo que parece ligado a los juegos de mundo abierto cuando salen a la venta, por eso de que es imposible depurarlo todo. Quizá, por eso se ha empleado un sistema que roza la sencillez menos natural para los comportamientos. Aunque algunos son realmente espectaculares, no es raro que nos encontremos con peatones que se meten debajo del mobiliario urbano o vigilantes que hacen lo contrario a lo que esperamos. Alarmas que saltan cuando lo hemos hecho todo bien o rondas que poco tienen que ver con nuestra presencia. Detalles a los que Watch Dogs nos obliga a acostumbrarnos, después de un análisis concienzudo de cada situación.

Lo que hace mal la inteligencia artificial lo equilibran los otros jugadores que se meten en nuestras partidas. Algo que va más allá de o que hemos visto en Dark Souls, por ejemplo, con la ventaja que confiere esto de estar siempre conectados. Es decir, podemos entrar en el juego de otro y hackearle, llevarnos los datos y el éxito. O que nos hagan lo propio, tengamos que encontrar al humano entre la IA y perseguirle antes de que sea tarde. Estos momentos, de aprovecharlos, se convierten en todo un aliciente que despierta nuestros instintos más básicos para proteger la intimidad. Pero, además de estas misiones sueltas, también tenemos un mundo abierto que recorrer en grupos de ocho jugadores, con un estilo más clásico y olor a multijugador.

En el lado más original de Watch Dogs, mezclado con el multijugador, hay minijuegos que saltan del modo historia y los desafíos. Estos implican dominar el sistema CtOS que controla toda la ciudad y ponernos en el papel de vigilantes, cuando otros jugadores intentan salirse con la suya. Con la app para iOS y Android, de momento, tenemos los modos Race y Free Ride para fastidiar a los jugadores de consola. Pero aún queremos ver cómo Xbox One SmartGlass defiende sus posibilidades en este sentido. Algo que no parece llegar. En definitiva, viene a ser otra forma de poner las cosas difíciles, con una inteligencia real, frente a la que ofrece la máquina. Aunque, con un mundo poblado de niños rata, habrá que ver hasta qué punto llega eso de “inteligencia” cuando estemos todos en la Chicago de Watch Dogs.

Watch Dogs en XboxManiac.es

Watch Dogs ofrece un mundo lleno de cosas que hackear

Todo lo que vemos en el juego nos invita a imaginar por qué han tardado tanto en ponerlo a la venta. La ciudad es muy grande y está llena de detalles. Sin embargo, no vemos un acabado gráfico que nos haga pensar en que el salto generacional es brutal. Seguimos con coches que aparecen al fondo de las calles, clipping y muchas diferencias respecto a lo que nos enseñaron hace tiempo en los vídeos del juego. Pero tampoco es que la versión de PC sea algo muy superior a la de Xbox One, salvo por la resolución nativa. GTA IV con los filtros apropiados puede sorprendernos mucho más que cualquier rincón de Watch Dogs, aunque el de UbiSoft tiene ciclos de día y noche o efectos de lluvia que son dignos de mencionar. Aparte de una afición por los diálogos cargados de sentimiento, que rinden un buen homenaje a los títulos de Rockstar.

Las animaciones son otro motivo para pensar en que el tiempo se le ha echado encima al equipo de desarrollo, aunque parezca mentira. Algo que se compensa con un diseño de rostros, expresiones y diálogos que nos tendrán frente a la pantalla sin apenas pestañear. Porque Watch Dogs tiene mucho de estar parados, observar, escuchar y desgranar historias. Así que, ten cuidado si solo quieres acción, porque este juego es una mezcla muy variada. Casi parece un juego de autor, al que tienes que acostumbrarte para que de verdad te guste en su conjunto.

Bring by Xbox

+ Es un mundo abierto muy grande y vivo. Los hacks añaden un toque de originalidad que muchos imitarán a partir de ahora. Tiene muchas misiones y son variadas.
- La inteligencia artificial se merece otro parche más, aparte del que nos hace esperar más de la cuenta la primera vez que ponemos el juego. La conducción... no convence a pesar de las sorpresas. Lo del sigilo está a medias.


  • thegorka

    Bueno, veo que el juego necesita sus parches, hasta que yo me lo pille seguro que lo parchean un poco mas, eso si, si aguanto el mono, que ya lo tienen unos cuantos colegas y me ponen los dientes largos