Así es el modo Hotwire de Battlefield Hardline

El modo Hotwire de Battlefield Hardline se presenta con un tráiler repleto de acción, vehículos, explosiones y, en general, una sobredosis de adrenalina.

Battlefield 4 quizá no fue la mejor entrega de la saga que firma DICE, pero tras el listón que dejó Battlefield 3 era complicado volver a obrar el milagro. Ahora, el equipo está trabajando en su nuevo título, que sufre un cambio radical respecto a lo visto anteriormente, en parte por modos como el que hoy nos ocupa. Os presentamos el modo Hotwire de Battlefield Hardline.

El modo Hotwire de Battlefield Hardline se deja querer en vídeo.

El modo Hotwire de Battlefield Hardline se deja querer en vídeo. Tiros y persecuciones para todos.

Ya sabéis en que Battlefield Hardline la experiencia de la saga de un giro de 180 grados. Ya no encarnaremos a militares en misiones de alto riesgo, sino que el nuevo campo de batalla será la ciudad, poniéndonos del lado de los policías o de los delincuentes. Obviamente, en la campaña seremos un agente de la ley que se ve envuelto en un complot muy sucio, pero en su faceta multijugador, la que suele reinar en este tipo de juegos, la cosa será muy diferente.

El modo Hotwire de Battlefield Hardline nos propone ponernos del lado o bien de los delincuentes o bien de los policías. En el primer grupo tendremos que recoger rápidamente unos vehículos que están distribuidos por un mapa enorme e intentar llegar en el mejor estado posible a un punto determinado, mientras que el segundo grupo se encargará de impedirlo a toda costa. En otras palabras: ensaladas de tiros, saltos y persecuciones repletas de acción y sobredosis de adrenalina. Echad un ojo al gameplay que tenéis bajo este párrafo para entenderlo mejor.

Para poder probar en nuestras propias carnes el modo Hotwire de Battlefield Hardline (modalidad que se estrena en la saga, por cierto) en Xbox One tendremos que esperar hasta 2015, fruto de la ola de retrasos que últimamente acompañan a Electronic Arts y otros grandes de la industria. Pero todo lo bueno se hace de rogar, ¿no creéis?