Cómo ahorrar luz con Xbox One en casa

Te contamos cómo ahorrar luz con Xbox One en casa, tras un estudio avisa del gasto superior de electricidad en esta generación.

Si quieres saber cómo ahorrar luz con Xbox One en casa, estás entre los usuarios preocupados por la factura. Pero quizá formes parte también de quienes queremos conservar el Medio Ambiente, con un consumo responsable de los recursos. De ahí que hayamos investigado algunas soluciones al disparo en necesidades que ha traído la nueva generación de consolas.

Según se desprende de las mediciones realizadas, una Xbox One con Kinect puede llegar a consumir casi 300W cuando está en pleno rendimiento. Esto es debido a la subida de velocidad que se anunció meses antes de su salida a la venta, pasando de los esperados 1,6GHz para la GPU a 1,76GHz. Algo que parece mínimo, pero que representa un salto notable en cuanto a consumo real.

Cómo ahorrar luz con Xbox One

Al ver esta gráfica, te plantearás cómo ahorrar luz con Xbox One.

Por otro lado, si comparamos con Xbox 360 y su Kinect, el consumo de esta consola en la actualidad apenas llega a 100W. Aunque, en 2005, cuando salió, sin accesorios podía alcanzar los 160W/h. Algo que, en su momento, resultaba alarmante, al igual que pasa con Xbox One en la actualidad.

Como medidas para reducir el gasto, hay una que parece obvia. Desconecta Kinect si no lo usas. Si lo haces, comprobarás que aparece un mensaje de aviso en el menú de la consola, pero eso será lo más notable, aparte de que ya no podrás hacer que Xbox One te entienda, ni manejarte con gestos o entablar conversaciones sin el Communicator.

Otra opción recomendable es que te asegures de tener la consola situada en un lugar idóneo. Es decir, que no haya objetos que tapen las rejillas de ventilación y que, por encima, haya suficiente espacio para evitar la acumulación de calor. Esto hará que los ventiladores funcionen a menos revoluciones, que la máquina se caliente menos y que, en general, ahorres algo de luz.

En el menú de Configuración de Xbox One dispones de algunas opciones que también permiten el ahorro energético. Una muy importante es la que acelera el arranque de la consola. De tener activado el inicio rápido, verás que el Dashboard aparece en pocos segundos en la pantalla, con todos los elementos que dejaste en la última sesión. En caso contrario, la consola arrancará con un proceso total, es decir, sin datos antiguos, pero necesitará al menos un minuto para estar lista.

En caso de que quieras algo de comodidad, puedes dejar activada la opción de inicio rápido. Pero cuando sepas que no vas a jugar en un buen rato, pulsa el botón de encendido de la consola durante al menos cinco segundos y esta hará un apagado total. Entonces, podrás desenchufar los cables y ahorrar esos preciados vatios que consume incluso apagada.

A todo esto, desconectar el router o módem cuando no lo uses, quitar las pilas o baterías de los mandos al terminar de jugar y hacer lo propio con todos los dispositivos eléctricos te ayudará a ahorrar en la factura de la luz. Quién sabe, incluso puede que al terminar el año tengas para algún juego nuevo, de los baratos, eso sí.