Despidos en RARE, el estudio de Kinect Sports Rivals

Kinect Sports Rivals puede haber desencadenado los despidos en RARE. Sus ventas no han sido el aliciente que necesitaba Kinect para lanzar Xbox One en millones de hogares y tampoco hemos visto más juegos de la desarrolladora desde que la consola llegó al mercado. Síntomas estos de que algo no funciona a buen ritmo en los estudios que nos dieron Perfect Dark, los primeros Killer Instinct o Banjo Kazooie.

En el X02 de Sevilla se anunció la compra de Rare por parte de Microsoft y Xbox.

En el X02 de Sevilla se anunció la compra de Rare por parte de Microsoft y Xbox.

Según varias fuentes, alrededor de 20 personas han dejado sus puestos de trabajo en RARE. Un equipo cuyo último juego, hasta el momento, ha sido Kinect Sports Rivals. Un título que se esperaba de cara al lanzamiento de Xbox One, para arropar este con más nombres exclusivos y un buen motivo para justificar la obligatoriedad de comprar Kinect. Sin embargo, los retrasos han llevado su salida hasta abril, con críticas que no han sido muy favorables y problemas para adoptar la capacidad superior del nuevo Kinect.

Incluso nombres propios como Killer Instinct para Xbox One, nacidos en RARE, han sido desarrollados por equipos externos a esta. Lo cual hace pensar en una capacidad limitada a la hora de crear juegos o potenciar las franquicias que nacieron del estudio británico. Uno que en los últimos años se ha centrado en labores de fondo para Xbox, como el desarrollo de los avatares y complementos que vimos en Xbox 360.

La dirección que ha tomado RARE puede haber sido la equivocada para un equipo que, en tiempos de Nintendo, demostró una gran capacidad creativa. La adaptación de juegos, directamente desde su versión GameCube a Xbox o Xbox 360, pareció más un movimiento para evitar el éxito de la competencia. Sus resultados económicos, además, difícilmente justificaron los 500 millones de dólares que se declararon por la compra del estudio, ahora en manos de Microsoft.

Aparte de franquicias que no han evolucionado como debieran o nombres completamente desaparecidos, también han salido de la desarrolladora sus fundadores y muchos nombres ligados al espíritu de esta. Por lo tanto, podemos afirmar que la RARE actual tiene muy poco que ver con lo que era hace una década.

Según afirma Phil Spencer de Microsoft, RARE es un estudio importante para la compañía. La reestructuración interna permitirá cambiar los procesos de desarrollo, optimizar recursos y eliminar redundancias innecesarias, mientras se invierte en proyectos nuevos.

Sin Kinect como elemento indispensable de Xbox One, parece difícil justificar que RARE solo se centre en juegos que lo usen. Por lo tanto, quizá volvamos a ver los juegos que los fans quieren jugar más de una década y el regreso de nombres como Perfect Dark, Banjo o una franquicia que se lanzó en Xbox 360 con éxio de crítica, Kameo.