The NextGen puede ser The LastGen

Todo se rinde ahora a la NextGen y aún vivimos en la LastGen. Palabros que a cualquier humano del mercado de toda la vida le sonarán a colonia cara. Es evidente que, si nos diera pereza echar la vista atrás para ver todo lo que nos ha ofrecido la actual generación, podría empezar estas líneas diciendo que este mundo (que dejo de ser “mundillo” hace ya muchos años) ha entrado en una espiral de decadencia que parece no tener fin, que algunas compañías se han convertido en buitres que no hacen más que roer los cadáveres de franquicias sobreexplotadas y que otras tantas dan a luz productos incompletos a los que debemos ir completando mediante DLC´s (estas siglas ya me dan tanta grima como las del IVA) Pero no somos perezosos y nos volvemos, y nos damos cuenta que esta generación nos ha dado fantásticos juegos, interesantes franquicias, estupendas creaciones… en definitiva, grandes “experiencias”.

Pero llegados a este punto, y viendo la que se nos viene encima con la NextGen, no puedo evitar preguntarme “que” es lo que nos proporciona esas experiencias. ¿Son los juegos o son las maquinas en las que los disfrutamos? En mi opinión, son las maquinas… e igualmente en mi opinión, van directas a la autodestrucción. Es de cajón que un mismo juego no se disfruta igual en una consola que en otra, y voy a ir a los ejemplos más evidentes… los shooters en Ps3, estar cambiando de DVD en Xbox 360, El juego online de Ps3, los gráficos de Wii… y así podríamos estar toda la tarde si tenemos ganas de discutir… esto no es culpa de los juegos, el software es inocente.

Obviamente, tal y como dije en el primer párrafo, las desarrolladoras parece que quieren ganar a las maquinas en esta absurda carrera hacia la autodestrucción, y se apuntan a la desagradable moda de no innovar, a la de crear juegos a medias, a la de pedirnos pasta por cualquier cosa y, sobretodo, a la de hacerlo todo digital…no más barato, solo digital. Porque se suponía que lo digital seria más barato, que evitaríamos intermediarios, papel, soporte, plástico… excusas baratas que huelen a podrido, un olor que empieza a ser característico. ¿Será así con la NextGen?

Las videoconsolas en cambio estaban evolucionando a un ritmo genial, un ritmo marcado por la potencia de los PC´s, y por lo que estos eran capaces de ofrecer cuando no estabas jugando. Las consolas querían ser como ellos, así que empezaron a incorporar múltiples funciones, juego online, aplicaciones, instalación de juegos… pero a la vez, sin preocuparnos de leernos ese odioso recuadrito que viene en los juegos de ordenador, que decide si podemos jugarlo o no… ó sin el miedo de que un virus decidiera estropearnos ese viernes tarde que íbamos a dedicar a pasarnos el Half-Life.

Y entonces todo se fue al traste, llegaron los problemas que nos indicaban que nos habíamos acercado demasiado al Pc…miles de usuarios con luces rojas y amarillas de error, lectores que dejaban de funcionar sin motivo alguno, maquinas que hacían más ruido que algunos lavavajillas…los números de asistencia telefónica eran de lo más buscado en la red, justo por detrás del video de Pamela y Tomy Lee. Poco después (y decir poco es ser muy generoso) llegaron soluciones en forma de revisiones de hardware, nuevas versiones de las actuales maquinas, las famosas “Slim” que no solo solucionaban los defectos antes mencionados, sino que de paso estilizaban la imagen de la maquina.

Este era el momento de seguir como hasta ahora, con esa constante evolución que tan bien estaba funcionando y que lograba que el efecto “saca pasta” que nos imponían algunas compañías no nos influyera y desanimara tanto, con los errores subsanados solo quedaba mejorar y empezar una NextGen con la lección bien aprendida. Y entonces nos plantamos a finales de 2012, con rumores nada esperanzadores sobre consolas conectadas permanentemente a Internet, encendidas las 24 horas del día, maquinas que no nos permitirían jugar con juegos prestados por familiares o amigos, ni provenientes del mercado de segunda mano, juegos en la nube… y con una legión de nuevas maquinas llamadas “Steambox” que acabaran con el amado (por algunos) formato físico.

Quizá es por la edad, quizás empiezo a pensar, como antes lo hicieron nuestros mayores, que todo en mi época era mejor, quizá ya paso mi tiempo de jugar o en el mejor de los casos, esta cerca del fin. Claro esta que los videojuegos no van a dejar de existir, pero desaparecerá la “experiencia” de comprar un videojuego. Esa sensación de euforia, los nervios que hacían que el plastiquillo no llegara a casa y que, el ya extinto, manual de instrucciones llegara manoseado y releído. La única esperanza que albergo, es que poder apurar al máximo las “experiencias” que están por llegar, y que los rumores se queden en eso, en solo rumores.

Ya solo me queda disfrutar de lo que en mi opinión será, The LastGen.


  • Buena reflexión y con toda la razón del mundo. Parece que muchas compañías dejan de lado su principal objetivo por ese trozo de papel con un numerito y un simbolo de poder.

  • Fer

    Muy de acuerdo con lo de la última generación. Lo digital tiene muchas ventajas respecto al formato físico (sería de necios no verlas), pero dudo mucho que gran parte de los ‘viejunos’ del lugar se adapten a este paso relativamente lógico. Crucemos los dedos para que este mundillo permanezca una generación más (o media) tal y como lo conocemos.

  • xboxmaniac

    Yo he pasado de la ilusión a la incertidumbre. Quiero creer que Microsoft ha aprendido a jugar con los tiempos y con el secretismo. Que sus ingenieros han hecho los deberes durante estos últimos 13 años. Que la compañía tiene muy claro el camino a seguir. Que hay proyecto, vamos. Quiero creerlo, porque Sony ha hecho una apuesta “cutre” con PS4, como si fuera una compañía de segunda o un fabricante de PCs. Como si Dell o HP sacaran una consola. En cuanto a la nube, no creo que se parezca mucho a lo que conocemos, dentro de cinco años. NVIDIA, Intel, Amazon o Microsoft nos enseñan lo que realmente vale. Ni Onlive ni Gaikai, Azure o la virtualización y el Big Data me resultan más interesantes que cualquier iniciativa menor, hecha para jugar o ver películas en streaming. Creo que, para Navidades de este año, tendremos las ideas muy claras sobre el futuro de nuestro hobby/vida.