Satya Nadella cambia el rumbo de Microsoft Xbox, otra vez

El jefe de Microsoft, Satya Nadella, está dispuesto a cambiar el rumbo de Microsoft Xbox una vez más. Su historia se remonta a Bill Gates y Steve Ballmer...

Satya Nadella parece dispuesto a cambiar el rumbo de Microsoft Xbox, al menos una vez más, después de la sucesión de decisiones que nos ha dejado bastante mareados desde hace poco más de un año. Esto, sin contar el giro que la compañía dio desde mediados de 2008 en el terreno de los videojuegos y del que aún no nos habíamos terminado de recuperar.

De Satya Nadella depende el rumbo de Microsoft Xbox One, que hereda de Steve Ballmer y Bill Gates.

De Satya Nadella depende el rumbo de Microsoft Xbox One, que hereda de Steve Ballmer y Bill Gates.

Lo primero que Nadella ha desmentido son los rumores sobre la venta de la división que incluye Xbox. Esta ha crecido mucho recientemente con la unión de Nokia y buena parte de su personal (25.000 empleados que se sumaron a los 100.000 de MS). Con lo que quizá los cambios en el rumbo de Microsoft Xbox pasen por un reajuste. De momento, han anunciado que los despidos no son una prioridad, por ahora. Pero algunos analistas pronostican la eliminación de puestos duplicados, así como la redistribución de trabajadores a nivel global.

Mientras esperamos esos cambios que, confiemos, afecten positivamente a Xbox One, Satya Nadella ha hecho un comunicado interno que llama a la calma y la confianza. En 3.100 palabras, adelanta parte de las modificaciones a publicar en las cuatro semanas próximas y su adopción. Es decir, como hacen los gobiernos de algunos países, en Microsoft han elegido el verano, las vacaciones y que muchos piensan en la playa… para dar noticias importantes que pueden ser más o menos agradables.

Una empresa más plana definirá el rumbo de Microsoft Xbox

Nadella promete que se mejorará la comunicación, el flujo de ideas, y que la organización será más plana, con menos barreras entre jefes y empleados de abajo. Que van a potenciar el aprendizaje, con un cambio de cultura en el que se “harán las cosas de manera diferente”.

Uno de los cambios que se han visto desde fuera en los últimos meses ha sido el enfoque a la movilidad y la nube. Algo que se ha publicitado como una oportunidad para que los trabajadores de todo el mundo, conectados, produzcan más y mejor. Pero la intención en Microsoft es que sus propios empleados también sigan este camino. He aquí uno de los cambios de mentalidad que parecen estar confirmados.

En el terreno de Xbox One, parece que la desconexión aparentemente total entre el equipo responsable de la plataforma y nosotros, los jugadores, se intentará arreglar. La relación con el cliente, en este caso también, puede potenciarse con una valoración mejor de las necesidades o gustos, de forma que se maquille o elimine la sensación de que Microsoft solo busca contentar a los accionistas cada julio. Es más, el 22 de este se publicará un resumen de resultados, donde serán definidas algunas medidas a adoptar.

Como curiosidad, uno de los elementos que se han defendido en los últimos días como eje del cambio es Cortana. Pero no se refieren a la IA que asiste al Jefe Maestro en la serie Halo, sino a la aplicación que empieza a funcionar en Windows. La respuesta a Siri u “OK Google” va a crecer en diferentes plataformas y quizá cambie también el rumbo de Xbox One. Una máquina a la que muchos usuarios aún no le han encontrado el encanto que sí parecen ver en la competencia o, incluso, en la generación pasada.

De todas formas, nos quedamos con una frase de Satya Nadella que sí tiene que ver con el rumbo de Microsoft Xbox One y su futuro. Unas palabras que dan confianza en lo que está por venir y en ese giro que esperamos desde hace tiempo. “La categoría más grande en la vida digital, medida en tiempo y dinero gastado, en un mundo ante todo móvil… es jugar” son las palabras con que se ha referido al New York Times en su pre-campaña antes de dar la cuenta de resultados.

Está claro que en un año hemos visto cambios radicales en el rumbo de Xbox One. Puestos de responsabilidad, pocos, que han cambiado los ocupantes de sus sillones. Prácticamente, no ha habido ningún mensaje de culpa por parte de los que han abandonado el barco. La responsabilidad ha caído en los sustitutos. Anuncios con giros de 180 grados, de manera que se ha causado confusión entre los posibles compradores de Xbox. Desdichos, contradicciones, autoridad anulada en cuestión de horas y muchas decisiones que parecían adelantadas a su tiempo o, sencillamente, contrarias a todo lo esperado para una consola de videojuegos… o un dispositivo que ha de gustar al mayor número de personas posible. Uno que muchos tienen que querer de primeras, para convencer al resto de que “es bueno”.

Quizá parezca tarde para Xbox One, aunque a nivel de negocio la generación anterior está fuerte y, como dicen en Microsoft, esta etapa de la carrera acaba de empezar. Pero está claro que algunos puntos como los juegos japoneses para Xbox One, la capacidad técnica del hardware aún por aclarar, el diseño del modelo actual y su tamaño, las posibilidades de Kinect o el precio pagado por un producto frente a la competencia serán difíciles de compensar en los próximos meses.

La llegada de DirectX 12, la reconciliación con los desarrolladores, la madurez de la nube, la adopción de nuevas tecnologías como la Ralidad Virtual o una política de promoción más centrada en competir con PlayStation pueden dar sus resultados a partir de 2015. Pero aún falta más de un año para ver si empiezan a funcionar las medidas. Unas que esperamos empezar a conocer, en firme, desde el 22 de julio con los próximos anuncios del “nuevo” jefe de Microsft… un Satya Nadella que nos recuerda un poco a Gus Fring…. desde el cariño y las ganas de hacer las cosas bien, claro.